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    <title>El Eco de Tandil</title>
    <subtitle>Entrevistas exclusivas y contenido multimedia para informarse minuto a minuto de lo que acontece en Tandil.</subtitle>
    <updated>2025-04-01T18:01:28+00:00</updated>
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            El adolescente y su superyo pixelado
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                <![CDATA[Angel Orbea]]>
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        </author>
        
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/wsb7iOn4ebbkTORVEo_UCcvluc8=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2025/03/adolescencia.avif" class="type:primaryImage" /></figure><p>Coincido con algunos colegas en que la serie “Adolescencia” (Netflix) no entusiasma, sin embargo es un fenómeno a nivel de redes.Serie muy inglesa, como corresponde con volantes a la derecha. También los protagonistas confirman el mito de que “los hombres ingleses en general son feos,” por caso el Príncipe Carlos o Boris Johnson, también Churchill, le dan sustento a tal mito. Sobre este punto, “Adolescencia” toca también un fantasma inglés. Además, todo transcurre en una coloratura a media penumbra, propia de la mayoría de los barrios londinenses, pero que también acentúa las tensiones de las escenas.&nbsp;Siendo la serie materia de cuanto psi tiene aire o prensa respecto de lo familiar, se la toma por las identificaciones, el patriarcado, lo social, lo sexual, con múltiples interpretaciones, sin que a mi juicio amerite semejante posibilidad.&nbsp;Pero la serie tiene en su nombre uno de los misterios que no deja de renovarse en nuestra época: la adolescencia, esa adolescencia que hoy no hace más previas, no mueve el cuerpo, le cuesta concentrarse y es tan mezquina con el saludo como con la escritura. También es una adolescencia en la que hay que advertir que no solo se apoya en lo digital o usa las tecnologías, es mucho más profundo: está absolutamente determinada por la digitalización de la vida, sostenida con su perla que es el celular y la hiperconectividad. &nbsp;Mi comentario es simple y se enmarca en dos escenas: una al comienzo y la otra sobre el final, en el cuarto capítulo. Se lo ve, la tecnología anima las vidas. El video expone la irrefutable prueba del primer capítulo, que pone a Jamie en la rúbrica de un asesino peligroso, lo que justifica la dureza del procedimiento policial en la casa. Y sobre el final, la voz del pibe que tomó una decisión, la única que le devolverá algo de la humanidad sustraída.La serie muestra unas casas muy de barrio. La de Jamie pasará a tener una vida que antes no tuvo, por cuanto el uso de las redes hace que los hijos encajen en las familias una suerte de contrabando hacia sus padres. Se trata de un contrabando semiológico, que por la digitalización de la vida hace que todos sepan en qué anda cada integrante y recíprocamente nadie sepa del otro. Tal es la intriga que comanda la serie&nbsp;Así, desde el primer capítulo Jamie ya no tendrá escapatoria, queda sumido en una posición de objeto negativizado por una mirada que metaforiza una ley ausente. “Está hasta las manos”, ésas que agitaron un cuchillo sobre la carne de su compañera que se burló por las redes.&nbsp;Sin embargo, las respuestas del joven homicida son precisas y hasta dialécticas, no hay drogas ni desarraigos en su vida, mientras ella -la piba asesinada- es y fue en esos trances escolares una suerte de "nuda vida". &nbsp;En conjunto, toda la serie podría ser la respuesta de Jamie a ese real que lo atravesó en ese instante como consecuencia de una satisfacción incontrolable pero célibe.&nbsp;Como muchos de sus compañeros solo viven la culpa a partir de las redes, y éstas no hablan, solo se expresan por signos que intentan ser la signatura de un erotismo ya trastocado: todos son célibes. Un celibato que a diferencia de la época clásica -en la que era muy mal visto- hoy hace lazo entre las juventudes.&nbsp;Ese “todos saben, nadie sabe” es un factor producto del lazo que genera la hiperconectividad, que en los pibes causa una suerte de atraso respecto de tomar lo genital como sexual y entonces he aquí la incidencia mayor de la digitalización de los pibes y pibas: la persistencia de un autoerotismo tan callado como pixelado que tendrá a futuro consecuencias imprevisibles.&nbsp;Sería muy deseable, que al respecto educadores y legisladores tomen nota de esta ficción inglesa, pues no solo en la casa hoy un niño se digitaliza, hay un abanico implacable sobre las infancias y la adolescencia que desde la calle hasta las escuelas dice “hay que hacer buen uso”, “no debes quedarte atrás” y el colmo: Cristina Fernández de Kirchner proponiendo “ciudadanía digital”, como si el celular en manos de un niño fuera un hecho que construye.</p><p>* El autor es &nbsp;psicoanalista, presidente del Colegio de Psicólogos de la Provincia Distrito VIII</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/wsb7iOn4ebbkTORVEo_UCcvluc8=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2025/03/adolescencia.avif" class="type:primaryImage" /></figure>Coincido con algunos colegas en que la serie “Adolescencia” (Netflix) no entusiasma, sin embargo es un fenómeno a nivel de redes.Serie muy inglesa, co...]]>
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                <published>2025-04-01T18:00:01+00:00</published>
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            La digitalización de la vida de los ´pibes´ cambia lo erógeno por lo ansiógeno
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                <![CDATA[Angel Orbea]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/QiddR8RBmPiPLT4tN4Q0c-vAhFc=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2024/04/ciberludopatia.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Sin entrar en las causas, llamamos digitalización de la vida a ese proceso que se da en los niños y adolescentes cuando se produce la incorporación del uso del celular en su vida. La inmersión del niño en lo digital se produce a partir de los 3 años, cuando el celular habilitado por sus padres tiene la función de juguete, con imágenes cambiantes que subvierten el tiempo. A los 8, los niños con el celular caen presa de una satisfacción pulsional de dominio, y a los 12 la globalización pixelada los ha ganado bajo una adicción que no tiene nada que ver con lo psicoactivo, por cuanto se consolidan sobre niños y niñas los tres rasgos básicos de la digitalización: satisfacción directa, utilidad y el “sin esfuerzo”.&nbsp;En gran medida, éste es un proceso que se positiviza en forma acéfala, siguiendo recorridos pulsionales artificiales, en total ausencia de lo que Foucault llamó “control y vigilancia”. Como ya lo han señalado otros especialistas y colegas, se abre entonces en la vida de los pibes y pibas un reino donde todo es posible y donde se pasa del uso del cuerpo al uso del celular.La última encuesta de bienestar digital en la Provincia indica que el 22% de los adolescentes usa el celular al menos 8 horas diarias, y casi la mitad lo hace al menos 5 horas por día. A esta performance de los pibes los desarrolladores de tecnologías le llaman “capacitación virtual adquirida”, condición que el niño adquiere en soledad por mera satisfacción inducida que será lo precursor para nuevas e inmediatas adquisiciones en el uso de aplicaciones, al punto de llegar a ser algo incontrolable para el joven usuario. Así, la hiperconectividad ha entrado en la vida del niño. Entonces adiós a los cuentos esperados para alcanzar el sueño, los pixeles se encargarán de alterar el reposo; adiós a los deportes, a la actitud empática para con el otro. Inclusive -como lo dicen diversos estudios- adiós a la masturbación. En esta perspectiva no se trata de “consumos problemáticos de tecnologías” sino directamente de digitalización de la vida. &nbsp;&nbsp;Se entretiene el niño con el celular mientras libera a sus padres de esa carga, pero al hacerlo ratifica ese autoerotismo pixelado que ya debería estar dejando atrás. Con el tiempo, puede que ya adolescente quede frente al torrente informativo en una posición totalmente alienada, casi afásico, por cuanto la dificultad frente a una elección vocacional lo puede dejar en crisis profunda. Esto es apenas un aspecto del gran drama de la aplicación de tecnologías digitales en la escuela, cuyo punto más candente es que el alumno trascurre su secundario sin esfuerzo alguno y solamente apelando al entretenimiento digital antes que al conocimiento. Es cierto que democratiza, y que los pibes puede que estén en relativa igualdad de condiciones, pero habida cuenta los efectos en la constitución subjetiva, al respecto hay que interrogar este paradigma. &nbsp;En tal disposición de ánimo, en sus vidas los pibes descubren que el celular da satisfacciones que no podrían obtener por otros medios, al punto de reemplazar la temprana investigación sexual y sobre el final de la pubertad se desentenderán hasta de la novela familiar neurótica. &nbsp;Luego el celular es útil, tiene múltiples usos y lo más grave: le permite al joven desplazar la realidad material por la virtual. La desplaza, no la reemplaza. Entonces recíprocamente se desvitaliza su cuerpo y éticamente se vuelve cínico neoliberal en el manejo de sus cosas, desestimando a sus padres y autoridades, ganado en sensibilidad con el medio ambiente, el cuidado de los animales y en contra de la discriminación. Esto último son también efectos positivos de la digitalización de la vida. &nbsp;Para sorpresa de sus educadores, padres y médicos, el joven y la joven pueden entrar en una dimensión sintomática y aparecen rápidamente las aprosexias (dificultad para concentrarse) los paroxismos (exageración de las emociones) y la ataraxia mental (estados de extrema indiferencia o serenidad) que son anticipatorios respecto de futuros ataques de pánico, pasajes de manía a inhibiciones y viceversa. Y lo que es más evidente: como la virtualtualidad desplaza pero no reemplaza la realidad, el leguaje del joven toma un estilo metonímico telegráfico, de manera tal que su capacidad de hacer metáfora queda reducida. Por Freud y Lacan sabemos que la metáfora no es solo semántica, es también un condensador de líbido. Sobre todo, en lo escópico, las dificultades se harán presentes bajo la falta de reciprocidad mirar-ser mirado, allí donde la mirada toma la forma de lo digital pixelado. Lo erógeno se reduce a lo ansiógeno, por eso tantos niños son desde hace tiempo mal diagnosticados como ADD.&nbsp;Estas consecuencias de la digitalización de la vida de los pibes son autoevidentes y cualquiera podrá tomar nota de ellas. Pero aun así no están debidamente visibilizadas. Por lo tanto, es un imperativo ético desde la salud pública reconocerlas, interpretarlas e incidir por alguna solución.Por aquello que tan bien señaló en el siglo XV Baruch Spinoza “lo que no es prohibido se vuelve obligatorio”, tal como como se hizo con la prohibición de fumar en espacios públicos que fue una gran solución para un problema sanitario y epidemiológico.&nbsp;Hay, a nivel general, una posibilidad de solución y debe partir de los estados en los tres niveles tomando directamente medidas restrictivas sobre la aplicación de tecnologías en la educación primaria y secundaria. También es posible trabajar con la comunidad y las familias para esclarecer sobre el tema, pero con los pibes esto tendrá muy corto alcance por cuanto ellos saben de eso. Las satisfacciones humanas no son cartesianas, no dicen “pienso luego existo”.A los pibes la digitalización les funciona también como un saber hacer de contrabando con más ganancias que pérdidas. Ganan porque todo es posible en lo virtual, todo es para ver y mostrar. Esto último es un verdadero reto para adultos y, sobre todo, para los docentes y educadores, que pueden ser sorprendidos por el celular en cualquier momento y lugar. Porque la digitalización hace que todo sea posible al instante, los pibes son reacios a tolerar la frustración, ya que están en línea con lo que la psicoanalista de la orientación lacaniana Adela Fryd llamó “el niño amo”.&nbsp;Es solo una hipótesis, pero tomando la privación del celular como un daño imaginario puede que los pibes y pibas la transformen como una cuestión de derechos y en esa perspectiva lleguen hasta litigar en contra de sus padres. &nbsp;Otra cosa es el tratamiento de estos fenómenos sintomáticos bajo transferencia, por cuanto a pesar de la digitalización de la vida que genera un vacío ciego, el hecho de que seamos hablantes y sexuados bajo las contingencias de la vida, hace que la angustia como tonalidad emotiva excepcional reavive el cuerpo.&nbsp;Si la digitalización de la vida -que es el efecto de la tecnociencia en la vida de las personas- como principal eslabón de la globalización evita el aburrimiento y la angustia, como reverso puede que también produzca angustia y ansiedad de otra manera, y allí entonces el síntoma será su principal objetor. Por caso, un muchacho de 17 años que jugaba la plata de otros se endeudó al punto que lo apretaron los prestamistas; eso lo impactó tanto que sirvió para que interrumpa la vertiente adictiva y, tratamiento de por medio, pudo cambiar de posición respecto de lo que había sido su vida hasta ese momento.&nbsp;Es que con lo digital sobre la cabeza todo pasa a ser extremo y un sutil extremo que cobra cada vez más vigencia es el ideal del consumidor consumido que nos ofrece la libertad globalizada.</p><p>* El autor es presidente del Colegio de Psicólogos-Distrito VIII</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/QiddR8RBmPiPLT4tN4Q0c-vAhFc=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2024/04/ciberludopatia.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Sin entrar en las causas, llamamos digitalización de la vida a ese proceso que se da en los niños y adolescentes cuando se produce la incorporación de...]]>
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                                <category term="opinion" label="Opinión" />
                <updated>2024-09-24T18:31:52+00:00</updated>
                <published>2024-09-24T18:31:27+00:00</published>
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            La posibilidad de incluir “Realidad Virtual” en la sociedad requiere de algo más que informáticos
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        <author>
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                <![CDATA[Angel Orbea]]>
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        </author>
        
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/QJHeedk9Tsjs2-orJOKzJ_ubAsg=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2024/05/orbea.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>No llaman la atención las alianzas entre “privados y Estado” referidas al uso de tecnologías en redes aplicadas a la educación y a la salud. Los desarrolladores, muy bien organizados en una suerte de think tank simpático &nbsp;y hasta farandulero y avalados por exitosas movidas, se alinean con secretarías, direcciones y legisladores de los tres niveles del Estado para ofrecer servicios en los que no se considera mínimamente a los destinatarios, y lo que es más grave aún, no se considera la subjetividad puesta en juego en cada situación en la que incide la Realidad Virtual.</p><p>Esta metodología de producir desarrollos tecnológicos de información y comunicación variopintos para la salud y la educación con incidencia directa en la subjetividad, condensa neoliberalismo y populismo, por cuanto se ignora por completo al usuario y a los agentes en juego. A la hora de las respuestas, se espera que las personas sean cosas a entretener, informar, conectar y, lo que más delicado, evaluar.&nbsp;</p><p>Estas posibilidades &nbsp;de conexión, sin duda, son el mayor cambio que porta el nuevo siglo. Su nombre es globalización, su sujeto es el mercado y su dios el dólar. Puestas en la relación entre sociedad civil y sociedad política las posibilidades que se abren son el sueño de cualquier candidato. El marketing y las redes hoy son el verdadero sujeto que determina las elecciones de una ciudadanía cada vez más descreída y entregada a la sospecha y la especulación antes que al pensamiento. &nbsp;</p><p>Pero conviene señalar que el uso de tecnologías en red en educación está cada vez más cuestionado por países de los más estables y desarrollados. Mientras que en Tandil de manera constante se busca avanzar con la aplicación de Realidad Virtual en &nbsp;las escuelas y ya está avanzado el proyecto para Salud que se concretará en una historia clínica digitalizada y trasversal.&nbsp;</p><p>Como lo venimos señalando desde el Colegio de Psicólogos, la historia clínica digital suma una serie de trasgresiones a la Ley del Psicólogo, como al secreto profesional establecido en el artículo 12 de la Ley de Ejercicio Profesional 10306. También estigmatiza al usuario por cuanto los diagnósticos en Salud Mental nunca son conclusivos sino situacionales y los registros suelen quedar de por vida. Si bien los usuarios tienen pleno derecho de acceder a su historia clínica esto se hace en el marco del tratamiento: de otro modo puede ser riesgoso para el paciente de Salud Mental.&nbsp;</p><p>Varios municipios han llegado a presentar plataformas de consultas de Salud Mental basadas en Inteligencia Artificial. Con múltiples argumentos, los consejos directivos de los distintos colegios de psicólogos de la Provincia impugnaron tales proyectos que, de concertarse serian, sin duda, una violación de la intimidad de las personas.</p><p>Mucho más grave es la aplicación de tecnologías en educación, donde se trata de adolescentes y niños en edad de crecer, entonces con el uso y el tiempo los estímulos virtuales llegan a producir efectos indeseables y patológicos, como estados de ataraxia mental, retraimiento y dependencia.&nbsp;</p><p>Todo dispositivo que genere estímulos en los adolescentes debe tener en cuenta lo que Freud llamó “la metamorfosis de la pubertad” que no solo implica a las hormonas sino también a la conformación de una identificación y del deseo sexual que &nbsp;se manifiesta como una elección forzada -y muchas veces traumática- que de ninguna manera es conveniente evitar y donde es condición el encuentro entre los cuerpos, una situación que las tecnologías operan para evitar.&nbsp;</p><p>En sus presentaciones, los desarrolladores hablan de “responsabilidad social” y del “encuentro entre entretenimiento y educación”. &nbsp;Lo primero es un argumento espurio e inaplicable pues cuando hay mercado hay circulación libre de mercadería, no responsabilidad. En esto pasa lo mismo que con el uso del cannabis, está para los grandes pero ¿para los pibes qué? &nbsp;</p><p>Si bien es una verdad incuestionable que el uso de redes entre los pibes es netamente placentero, el &nbsp;entretenimiento se impone sobre el aprendizaje entonces los pibes aprenden todo sobre el manejo de redes, avanzan con vocabularios de amplio espectro, pero se les vacía el cuerpo, llegando a tener pánico frente a los encuentros reales.</p><p>También aprenden pero para olvidar, porque el aprendizaje en contextos de redes da dominio pero no pensamiento. Un dominio imaginario, ritual y sin afectación.&nbsp;</p><p>Por lo expuesto, como profesional de la Salud Mental &nbsp;no estoy en contra de las tecnologías ni de la RV, pero &nbsp;sostengo que su aplicación por parte del Estado en alianza con el privado cuando involucren actividades intimas de las personas y estén en manos de adolescentes y niños tiene que ser debidamente evaluada y tratada a partir de los efectos en su llegada a esos usuarios, que por diversos trances de vida pueden quedar tomados bajo una manera adictiva y hasta psicopatológica.&nbsp;</p><p>Para eso debe darse un debate serio, productivo y argumentado de todos los sectores involucrados, algo que a la fecha no está sucediendo en Tandil y, en consecuencia, se estaría endosando un futuro aún más incierto a nuestros jóvenes y pacientes de Salud Mental.</p>]]>
                </content>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/QJHeedk9Tsjs2-orJOKzJ_ubAsg=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2024/05/orbea.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>No llaman la atención las alianzas entre “privados y Estado” referidas al uso de tecnologías en redes aplicadas a la educación y a la salud. Los desar...]]>
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                <updated>2024-05-28T23:10:29+00:00</updated>
                <published>2024-05-28T23:09:03+00:00</published>
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            La posibilidad de incluir “Realidad Virtual” en la sociedad requiere de algo más que informáticos
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            <name>
                <![CDATA[Angel Orbea]]>
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        </author>
        
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Su nombre es globalización, su sujeto es el mercado y su dios el dólar. Puestas en la relación entre sociedad civil y sociedad política las posibilidades que se abren son el sueño de cualquier candidato. El marketing y las redes hoy son el verdadero sujeto que determina las elecciones de una ciudadanía cada vez más descreída y entregada a la sospecha y la especulación antes que al pensamiento. &nbsp;</p><p>Pero conviene señalar que el uso de tecnologías en red en educación está cada vez más cuestionado por países de los más estables y desarrollados. Mientras que en Tandil de manera constante se busca avanzar con la aplicación de Realidad Virtual en &nbsp;las escuelas y ya está avanzado el proyecto para Salud que se concretará en una historia clínica digitalizada y trasversal.&nbsp;</p><p>Como lo venimos señalando desde el Colegio de Psicólogos, la historia clínica digital suma una serie de trasgresiones a la Ley del Psicólogo, como al secreto profesional establecido en el artículo 12 de la Ley de Ejercicio Profesional 10306. También estigmatiza al usuario por cuanto los diagnósticos en Salud Mental nunca son conclusivos sino situacionales y los registros suelen quedar de por vida. Si bien los usuarios tienen pleno derecho de acceder a su historia clínica esto se hace en el marco del tratamiento: de otro modo puede ser riesgoso para el paciente de Salud Mental.&nbsp;Varios municipios han llegado a presentar plataformas de consultas de Salud Mental basadas en Inteligencia Artificial. Con múltiples argumentos, los consejos directivos de los distintos colegios de psicólogos de la Provincia impugnaron tales proyectos que, de concertarse serian, sin duda, una violación de la intimidad de las personas.</p><p>Mucho más grave es la aplicación de tecnologías en educación, donde se trata de adolescentes y niños en edad de crecer, entonces con el uso y el tiempo los estímulos virtuales llegan a producir efectos indeseables y patológicos, como estados de ataraxia mental, retraimiento y dependencia. Todo dispositivo que genere estímulos en los adolescentes debe tener en cuenta lo que Freud llamó “la metamorfosis de la pubertad” que no solo implica a las hormonas sino también a la conformación de una identificación y del deseo sexual que &nbsp;se manifiesta como una elección forzada -y muchas veces traumática- que de ninguna manera es conveniente evitar y donde es condición el encuentro entre los cuerpos, una situación que las tecnologías operan para evitar.&nbsp;</p><p>En sus presentaciones, los desarrolladores hablan de “responsabilidad social” y del “encuentro entre entretenimiento y educación”. &nbsp;Lo primero es un argumento espurio e inaplicable pues cuando hay mercado hay circulación libre de mercadería, no responsabilidad. En esto pasa lo mismo que con el uso del cannabis, está para los grandes pero ¿para los pibes qué? &nbsp;</p><p>Si bien es una verdad incuestionable que el uso de redes entre los pibes es netamente placentero, el &nbsp;entretenimiento se impone sobre el aprendizaje entonces los pibes aprenden todo sobre el manejo de redes, avanzan con vocabularios de amplio espectro, pero se les vacía el cuerpo, llegando a tener pánico frente a los encuentros reales. También aprenden pero para olvidar, porque el aprendizaje en contextos de redes da dominio pero no pensamiento. Un dominio imaginario, ritual y sin afectación.&nbsp;</p><p>Por lo expuesto, como profesional de la Salud Mental &nbsp;no estoy en contra de las tecnologías ni de la RV, pero &nbsp;sostengo que su aplicación por parte del Estado en alianza con el privado cuando involucren actividades intimas de las personas y estén en manos de adolescentes y niños tiene que ser debidamente evaluada y tratada a partir de los efectos en su llegada a esos usuarios, que por diversos trances de vida pueden quedar tomados bajo una manera adictiva y hasta psicopatológica.&nbsp;</p><p>Para eso debe darse un debate serio, productivo y argumentado de todos los sectores involucrados, algo que a la fecha no está sucediendo en Tandil y, en consecuencia, se estaría endosando un futuro aún más incierto a nuestros jóvenes y pacientes de Salud Mental.</p>]]>
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                <updated>2024-05-28T11:56:15+00:00</updated>
                <published>2024-05-28T11:56:11+00:00</published>
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            La lección de los hospitales
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                <![CDATA[Angel Orbea]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/T6dkTEqxC2d1mfcO3ooTH2cx1gs=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2023/12/hospital_santamarina.JPG" class="type:primaryImage" /></figure><p>La reciente movida de tres médicos oncólogos del Hospital Ramón Santamarina de Tandil, por su decurso y tratamiento, prueba que aún persiste en el imaginario social –y en los poderes del Estado- lo que el psicoanalista Jean Clavreul llamó “el orden médico”, que da título a su libro de 1978, de plena actualidad. La obra fue publicada en castellano por Argot y es el primer trabajo que trata a la medicina y al médico con una precisión de cirujano, a la luz de los cuatro discursos de Lacan; tampoco es casual que en Francia haya sido publicada por Edition du Seuil, en la colección que por entonces dirigía el propio Lacan.&nbsp;Una lectura rápida indica que “El orden médico” no es el mero poder médico, desde hace más de 2000 años es &nbsp;un campo de saberes y gestiones &nbsp;que se ordenan a partir de la autoridad médica &nbsp;sobre la enfermedad y el dolor, con un saber apoyado en la ciencia positiva que hoy pasa por la "medicina de precisión". En esa línea de análisis, el orden médico incide directamente sobre el &nbsp;poder del Estado como no lo hace ninguna profesión colegiada ni movilizada. Tal fue lo que pasó con los oncólogos del Santamarina, quienes desde hacía tiempo, siempre desbordados, venían reclamando por &nbsp;más recursos y médicos para el servicio, antes que aumentos de salarios que, por ser municipales, son bajísimos.&nbsp;Frente a una intervención de las autoridades que los oncólogos consideraron injusta, pusieron a disposición sus renuncias y con ello la posibilidad de que desaparezca el servicio. A raíz de la conmoción de la opinión pública y el riesgo cierto de suspender los tratamientos oncológicos, se generó un estado de movilización y alerta, al punto de que más allá de los gremios y los colegas profesionales, los tres oncólogos fueron recibidos por las máximas autoridades del Legislativo y del Ejecutivo local y el problema, por el momento, quedó arreglado. &nbsp;Este breve conflicto es un buen parámetro para observar cómo funciona la Salud Publica en donde, a pesar de todas las leyes, medidas progresistas y de la enorme crisis en la que ya está inmersa, persiste el orden médico por sobre cualquier otro poder. Como dijo Hipócrates, “el buen médico no confía en los dioses, ni en el amo y menos en el gobernante, solo se confía en otro médico”, por cuanto la Polis le debe todo.&nbsp;Por caso, en el campo de la Salud Mental ya suman más de los dedos de una mano los colegas quienes, por estrictas razones salariales, han renunciado a sus puestos hospitalarios y cada vez cuesta más reemplazarlos. Sin embargo, las múltiples demandas de atención y asistencia &nbsp;se multiplican a raíz de las consecuencias de las medidas del gobierno nacional, aunque el servicio se sostiene con el sacrificio de los que quedan. Y si bien se puede recurrir a los gremios, a las organizaciones sociales y aun al colectivo, salvo honrosas excepciones, los poderes del Estado permanecerán indiferentes o, en todo caso, amenazantes, tal como sucedió con la movida del Foro de Salud Mental de Tandil, que al comienzo de este milenio sostuvo un espacio de reclamos y de propuestas, por más de 5 años.&nbsp;Lo expuesto invita a reflexionar: la Salud Pública no es un campo homogéneo donde la intersectorialidad resuelve y la comunidad cura. En el Hospital, éstas son apenas etiquetas frente al orden médico y su influencia sobre los poderes del Estado. Aun así, quienes trabajan en los hospitales, sarcásticamente dicen “atajamos los rinocerontes” todos los días, por lo tanto no pueden bajar la guardia porque desde lo privado a lo público están en juego diversas cosas que solo un deseo decidido y esclarecido puede sostener a la altura de las circunstancias.&nbsp;Como dijo Michel Foucault “el hospital siempre es una lección”. Estamos frente a un gobierno nacional que no quiere lo público, no se sabe qué va a pasar con los hospitales, no lo saben ellos pero nosotros conocemos las consecuencias que tendrán los ajustes para la comunidad.&nbsp;Los hospitales serán un verdadero escenario de luchas por venir.&nbsp;Desde el Consejo Superior del Colegio de Psicólogos de la Provincia hasta el más novel matriculado, cada uno en sus lugares, debe ser completamente consciente de lo que se avecina. No será la primera vez que nos toca poner el cuerpo y los dichos para cumplir con la defensa de la Salud Mental de la población, tal como lo prescribe nuestra ley.</p><p>* presidente del Colegio de Psicólogos Distrito VIII</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/T6dkTEqxC2d1mfcO3ooTH2cx1gs=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2023/12/hospital_santamarina.JPG" class="type:primaryImage" /></figure>La reciente movida de tres médicos oncólogos del Hospital Ramón Santamarina de Tandil, por su decurso y tratamiento, prueba que aún persiste en el ima...]]>
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                <updated>2024-03-06T18:36:16+00:00</updated>
                <published>2024-03-06T18:35:52+00:00</published>
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            Cuando en Salud Mental se trata a las personas como a cosas
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                <![CDATA[Angel Orbea]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/mNPnzbhCQb8lKPS_mP2TtDdLY6I=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2023/10/op_sld_mental.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>En materia de tecnologías, sucede que cuando se termina de hablar de una ya hay otra que la supera y otra y más… y más. Es una &nbsp;sinergia que, junto con la pobreza, es lo que más crece en el mundo al punto de ser lo verdaderamente imparable ya que incide de manera directa en la vida de las personas.Al respecto, hace unos días el municipio de Trenque Lauquen inauguró www.cux.ai, la primera plataforma digital para los vecinos que “tienen unos cuantos problemas de Salud Mental y necesitan asistencia emocional” basada en inteligencia digital (ID).Seguramente como un aporte a la campaña electoral y pletóricos de emoción, los organizadores de la plataforma y el propio Intendente de esa localidad alardeaban de ser los primeros en introducir en un municipio “el nuevo paradigma democrático” que va a “escuchar a personas que viven solas y están padeciendo problemas de Salud Mental” (SM).También afirmaron -sin aclarar absolutamente nada- que “de ninguna manera se pretende reemplazar a los profesionales” y que “el uso de la plataforma será gratuita y también servirá “para la acumulación y producción de datos, etc.”…con &nbsp;destino incierto. En la misma presentación los funcionarios aplaudían, mientras &nbsp;la autopercibida &nbsp;“emprendedora tecnológica” responsable del proyecto ponderaba la plataforma CUX por “el alto impacto y la penetración masiva de estos recursos”, &nbsp;sin el &nbsp;menor conocimiento de lo que está proponiendo a &nbsp;sus vecinos respecto de lo que son las demandas en SM.&nbsp;No es casual tanta ignorancia con ciencia. Se trata de un modus operandi que practican los diferentes &nbsp;oficialismos cuando las innovaciones que se pretenden instalar desde el Estado hacen necesaria la consulta a los sectores involucrados y, por celos e intereses sectoriales, los proyectos se cierran y quedan totalmente inconsultos cuando se trata de Salud Pública. &nbsp; &nbsp;&nbsp;Con la plataforma CUX y con fondos públicos, en verdad se espera que una serie de algoritmos asuman el rol de escuchar, contener y derivar a personas atravesadas por la angustia, los síntomas, la psicosis al borde del pasaje, al acto y el acting out. &nbsp;Queda claro, no será una escucha: la IA no lo hace. Pero en Trenque Lauquen, a la angustia humana le responde “la tecnología humanizada”, según la responsable. Semejante disparidad puede ser efectiva en diversos campos pero en SM es un verdadero disparate.&nbsp;La iniciativa instalada en una ciudad de la provincia de Buenos Aires, con un gobierno comunal exitoso y con su Intendente como candidato a Vicegobernador, está indicando cuál es la tendencia y lo que se viene en Salud Mental.&nbsp;Con estas movidas supuestamente “de avanzada”, se pretende, como en el supermercadismo, “acercar al usuario” para que, en tiempo y forma, se ponga a consumir.&nbsp;Pero en SM no se trata de clientes. Las demandas de la gente se hacen a contrafondo de un estado de urgencia motivadas por angustias y estados afectivos complejos que, en tal encrucijada, requieren la más calificada escucha dispuesta a entrar en el equívoco y el mal entendido, propio del lenguaje, algo que la IA jamás podrá lograr.&nbsp;Desde Leibniz hasta hoy, un algoritmo es una operación de cálculo que no admite la palabra, por cuanto ésta introduce el malentendido y lleva al equívoco. Justamente, la consulta espontánea necesita un dicho, un decir que sea inolvidable, y eso escapa a las acciones de la IA y de cualquier tecnología.Entonces, no hay ni habrá IA para asistencia de las angustias y los sufrimientos subjetivos. Por lo tanto, la plataforma CUX de Trenque Lauquen es una estafa y en los hechos será también un perjuicio y un peligro –que hay que hacer público y denunciar- para los usuarios de la región.&nbsp;La idea misma de “usuario” instalada por la nueva Ley de SM, contrariamente a sus propósitos, lleva a este tipo de dislate donde se desconocen las reglas de la clínica, se violan las normas legales y se pone a la gente frente a algo verdaderamente peligroso, pagado con fondos devenidos de la ciudadanía.&nbsp;Por eso el Colegio de Psicólogos se está oponiendo con sólidos argumentos y se invita también a los colegas a estar esclarecidos sobre estas nefastas iniciativas. &nbsp;&nbsp;Conjeturando: junto con la integración de las historias clínicas de SM en plataformas digitales compartidas y la introducción de métodos tayloristas en el trabajo de colegas en instituciones de SM, con esta implementación de la IA para descargar las demandas de la población, tenemos sobre nuestras cabezas el combo neoliberal para Salud en donde las personas solo son &nbsp;tratadas como cosas.</p><p>* El autor es Presidente del Colegio de Psicólogos Distrito VIII</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/mNPnzbhCQb8lKPS_mP2TtDdLY6I=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2023/10/op_sld_mental.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>En materia de tecnologías, sucede que cuando se termina de hablar de una ya hay otra que la supera y otra y más… y más. Es una sinergia que, junto con...]]>
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                <updated>2023-10-17T17:48:45+00:00</updated>
                <published>2023-10-17T17:47:00+00:00</published>
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            Un elogio a la locura
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        <author>
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                <![CDATA[Angel Orbea]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/DDcqcDbS-Ihy2KyyDOujoSkOtUo=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2023/10/salud_mental.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>El Día Mundial de la Salud Mental (SM) se festeja y eso es compartido. Pero en mi condición de agente de SM, &nbsp;como psicólogo y &nbsp;psicoanalista, en la ocasión prefiero hacer algunas reflexiones.&nbsp;La pregunta por la SM viene teniendo diversas respuestas, algunas de ellas desopilantes. &nbsp;Son muchos los que opinan y pocos lo que algo saben. Esto se verifica en la misma Ley Nacional 26.657 que borra de un plumazo el concepto medular de “locura” sin la menor explicación para reemplazarlo por el difuso término de “padecimiento mental o psíquico”, que confunde “pathos” con “ethos”.</p><p>A pesar de todo, &nbsp;la Ley avanza. Hace unas semanas, el Lic. Jorge Rosetto, director del Hospital Dr. Domingo Cabred (ex Colonia Open Door) me decía que solo quedan allí 260 pacientes &nbsp;residiendo en casas &nbsp;apropiadas, cuando hace 30 años los internados &nbsp;en la Colonia pasaban los 1800, muchos de ellos identificados como NN. Sin embargo, ya éramos plenamente conscientes de que eso era un crimen encubierto a largo plazo, y en consecuencia desde esa Colonia orientamos nuestro trabajo hacia lo que hoy se llama “desmanicomializar”.Pero el punto más complicado de la desmanicomializacion está en la cabeza de la gente.El término “locura -ponderado en el Renacimiento, concentrado en la Antigüedad en la figura del “energúmeno”- desde hace casi dos siglos fue transformado en “enfermedad mental” y, como tal, debe quedar en manos de los agentes de SM y sus instancias burocráticas de poder.&nbsp;En tal circunstancia, lo que hay de ontológico en la locura común, hoy más expuesta en lo público que &nbsp;antes, pasa a &nbsp;ser la sombra patológica de una sociedad, que si bien hoy está más cercana a la locura, su “enfermedad” es también el temor a la locura.Conviene saberlo, sobre esto último ninguna ley tendrá vigencia por cuanto lo más íntimo de una persona es lo incurable de su locura singular. &nbsp;Solo la posibilidad de una experiencia con la propia locura podrá abrir la vida a la verdadera libertad, una libertad que a través de un psicoanálisis podrá orientar la vida del sujeto sin llevarse puesto a los otros.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/DDcqcDbS-Ihy2KyyDOujoSkOtUo=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2023/10/salud_mental.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>El Día Mundial de la Salud Mental (SM) se festeja y eso es compartido. Pero en mi condición de agente de SM, como psicólogo y psicoanalista, en la oca...]]>
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                <updated>2023-10-10T18:28:22+00:00</updated>
                <published>2023-10-10T18:27:06+00:00</published>
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            El adolescente tirano y su mundo hoy
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                <![CDATA[Angel Orbea]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/__vfjQGKTdgEalANHxJ7e_yUBf0=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2022/11/jovenes.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Hablar del mundo es hablar de la representación como imagen &nbsp;mental que de él se tiene. Pero para eso es necesario una serie de procesos en que el Otro del lenguaje, el Otro social, familiar etc., &nbsp;interviene de una manera que no escapa a la época y, por lo tanto, es materia de permanente mutación.&nbsp;Se dice que el adolescente es alguien saliendo de la infancia que se encuentra con un doble trabajo: hacerse una representación del mundo donde aquellas ideas de la infancia comienzan a caer, y encontrarse con un &nbsp;cuerpo nuevo, pulsional, sexuado, que no cesa de agitarlo y obligarlo, aunque predomine un agotamiento provocado por estados ansiógenos que le generan tanto manía como inhibición.&nbsp;El mundo como representación a descubrir y el cuerpo enfrentado a la elección sexual se despliegan en la familia de ese joven y se condensan en la escuela; una escuela que soporta la declinación de las familias en función de la hoy llamada “parentalidad” que es una expresión proveniente de la sociología del siglo pasado ante &nbsp;la anticoncepción, pero que hoy se redobla porque ya no se hace referencia a los padres cuando no se sabe quién es la gestante, el adoptante, el donante, el padre del corazón, etc. .Se constata en todo el mundo, a excepción de China, que las nuevas formas de procreación han cambiado definitivamente a las familias, y se verifica también que eso no es sin consecuencia para la descendencia, Por el lado de les niñes, quedan como un objeto de supuesto saber. Sobre él se abre un abanico de medidas, &nbsp;desde el derecho hasta la palabra. Allí es donde, en muchos casos, el niño se hace resistente a la palabra de los padres, luego adopta un modo injuriante de expresarse y finalmente se vuelve tirano.Ese niño tirano, ya en la pubertad, se multiplica en decepciones sobre las satisfacciones que suponía que le serían dadas cuando fuera creciendo. El niño “amo” es un niño &nbsp;poseído por un oculto o manifiesto deseo de ser grande y, cuando comienza a madurar, confirma solo decepciones que no siempre está dispuesto a aceptar.&nbsp;En esa encrucijada, el adolescente suele encontrar respaldo en la calle. Entonces tendrá un giro por lo marginal, el desafío &nbsp;y el descuido. Pero &nbsp;también puede hacer de la escuela el lugar de la salida, entonces el estudio condensa sus satisfacciones de manera obsesiva.Si como niño ha sido soporte de múltiples expectativas respecto de sus padres, durante la adolescencia esas expectativas suelen transformarse en exigencias, muchas veces insoportables; de allí la tendencia de muchos jóvenes a renunciar y hasta &nbsp;autolesionarse como forma de alivio, de encuentro “loco” con otro cuerpo y con las sustancias psicoactivas que procuran experiencias que, de otro modo, no consiguen pero &nbsp;que han sido anheladas desde la infancia. &nbsp;&nbsp;Considerando que otro cuerpo y el cuerpo propio es el más auténtico drama de la adolescencia, también suele darse una salida por el amor, un amor que puede conducir hasta al embarazo precoz. Es el caso donde los jovencitos encuentran un verdadero alivio haciéndose partenaire de alguien del mismo sexo que puede ser su amigue, un superior o alguien desconocido.&nbsp;Un capítulo aparte configuran las cuestiones trans, que serán abordadas en próximas notas. Todas esas nuevas configuraciones de las familias y de los jóvenes no pueden ser tratadas ya con modelos que busquen distraerlos, calmarlos o interesarlos: en el fondo, la enunciación &nbsp;de estos jóvenes es acerca del respeto que exigen, aún sin merecerlo, y sobre esto no hay negociación exitosa.&nbsp;Estamos frente al joven “globalizado” al que el Estado le ofrece un sinfín de recursos pero que solo tiene &nbsp;una pantalla, algunas veces más viva que todas las monsergas que recibe de las instituciones en las cuales, como dijo André Malraux en sus “Antimemorias” (1965) “ya no hay personas mayores”.Esta ausencia de personas mayores es lo que, como un prisma, se refleja en esa institución señera de cualquier República: la escuela.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/__vfjQGKTdgEalANHxJ7e_yUBf0=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2022/11/jovenes.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Hablar del mundo es hablar de la representación como imagen mental que de él se tiene. Pero para eso es necesario una serie de procesos en que el Otro...]]>
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                <updated>2022-11-16T17:39:36+00:00</updated>
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