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    <title>El Eco de Tandil</title>
    <subtitle>Entrevistas exclusivas y contenido multimedia para informarse minuto a minuto de lo que acontece en Tandil.</subtitle>
    <updated>2024-03-12T20:24:05+00:00</updated>
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            Milei, el conceptualista de la “nada”
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                <![CDATA[José Rossanigo]]>
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        </author>
        
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/5ZOC1rsBqY6DlkOWPai0-qHL16k=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2024/03/marx_milei.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Puede parecer maniqueo este título, más aún que pretenda hacer un “blend” entre política y arte. Sin embargo las coincidencias entre el movimiento estético y el ultra liberalismo pseudoanarquista tienen mucho en común.Revisando la &nbsp;historia encontramos &nbsp;que Elsa von Freytag y no Marcel Duchamp fue la autora intelectual de la exposición del orinal que cambió para siempre la noción que se tenía acerca del arte, específicamente en las artes visuales.Este objeto del “ready made” revolucionó en 1917 cuando fue expuesto en la Sociedad de Artista Independientes de Nueva York.Así comenzó la metamorfosis artística que encontró defensores y detractores a su paso pero sí es cierto que abrió la &nbsp;“caja de Pandora artística” de los últimos cien años.Las artes &nbsp;contemporáneas (Entiéndase “fuera de época o tiempo”) abrieron así un portal distinto para la visión y aceptación de lo que debíamos entender como “arte”... Y es así, más allá de las características virtuosas de estas nuevas manifestaciones, que habilitó a los advenedizos y al mercantilismo capitalista poder entrar de forma desfachatada en el mercado de las artes para pasar a dominarlo y marcar las nuevas reglas en lo que fue el devenir del siglo veinte y lo que llevamos del veintiuno.El capitalismo contó así con todas las herramientas para apoderarse y proponer las nuevas tendencias &nbsp;y su objetivo último.Comenzó entonces &nbsp;la validación de hechos artísticos o la presencia de obras y objetos en espacios que naturalmente los legitimaron. Lo testifican, por ejemplo, una banana pegada con cinta Scotch en la pared de una galería por el autor Maurizio Cattelan (año 2019) o las latas rellenas con 30 gramos de su propia mierda (año 1961) por Piero Manzoni.Si bien la intención del artista (dicen, al igual que la “intención” de Duchamp con su orinal) fue satirizar el mercado de las artes, cierto es que esta expresión y otras similares justificaron &nbsp;recursos argumentales con los que se pudo formar a los nuevos curadores y marchands y así abastecer las nuevas galerías y espacios de exposición. (Analógicamente se podría concluir que Robert Oppenheimer no quería matar a alguien).Sumadas a esta, la fuerza mediática colaboró, no carente de propósito, exponiendo razones con qué torcer y persuadir al productor de “arte” (el /la artista) &nbsp;para que generase obra fácil, cómoda e híbrida abriendo las puertas y la bienvenida al medio del arte definitivamente dominado por el mercado.De esta forma el artista hacedor y su obra fue perdiendo peso a manos de otros que preponderaban la idea, generalmente descabellada, vistosa y “cool” pero perfectamente funcional a los intereses superiores mercantilistas. Esas son obras que provocan un efímero flash para desvanecerse sin dejar rastro o generalmente como un recuerdo apenas curioso.Sabemos que el artista &nbsp;y su creación poco deciden &nbsp;hoy. Las prerrogativas están direccionadas por las curadurías, formadas en el “mercado”, titulares generalmente de galerías y por jurados de concursos de todo el mundo cuya premisa es valorar &nbsp;las manifestaciones conceptuales y no tanto las objetuales, formados pacientemente apuntando a estas finalidades.Los artistas o por lo menos los que se creen inmersos &nbsp;en esta corriente, se expresan desde la “idea” trasluciendo conductas cómodas sumadas a manifestaciones perecederas y carentes de oficio, generalmente. Son los “creyentes” del “concepto”.Hoy sé que la inducción a ese proceder fue y es la resultante de los operadores que habitan el universo del mercado del arte en el cual el público se va “educando” y formando con lo que ve. &nbsp;Puedo utilizar y parafrasear el precepto sartreano: “el gusto del público &nbsp;se construye con &nbsp;lo que le muestran”, &nbsp;y si lo que le muestran como arte es mierda de Manzoni su criterio será consecuente.</p><p>También sabemos hoy que los artistas somos insignificantes herramientas en el circo del arte global.Las estrategias artísticas se diseñan en estratos superiores para luego elegir a los portadores que representen la tendencia deseada. Maniobra propia (por ejemplo) de las grandes multinacionales diseñadoras de vestimenta italianas que deciden con un par de años de antelación qué color dominará la próxima temporada.Las galerías son ahora las fábricas de artistas a pedido e irónicamente las responsables de estos espacios en los cuales, sus curadores, son los reales artífices ya que construyen tendencias e inducen al artista (en una guía “apenas sutil”) qué hacer.</p><p>Hace uno días en Davos (Suiza) el presidente argentino Milei, munido de conceptos inexplorados y terminantes manifestó, palabras más o menos &nbsp;su desprecio por la fuerza del trabajo y por la existencia del estado distribucionista como regulador de los excesos que él defiende.Y es posible que se lo tilde de hiperbólico pero sí sabemos que este tipo de expresiones jactanciosas expresadas a nivel global abre las puertas y predispone al poder y la ciudadanía a normalizar posiciones extremas las cuales, una vez expresadas resultan naturalizadas y dispuestas a anidar en el inconsciente , incluso aquellas cercanas a la crueldad. Así hallamos a la pornografía financiera como vectores que desvalorizan a los trabajadores sumada a la propaganda explotadora en su publicidad más extrema.Bueno alcanzaría con recordar que “el capital no “da” trabajo sino que es el trabajador quien crea al capital.</p><p>Cuando las expectativas del mercado son fundamentalistas y ese mercado es el que prevalece en la vida común del ciudadano cambian los paradigmas conocidos hasta ahora y se estandarizan conductas que hasta ahora parecían imposibles de aplicar.Cuando Duchamp asestó el famoso golpe publicitario dio inicio a la desvalorización que se ha hecho &nbsp;de la mano de obra, el desinterés por las herramientas y el desprestigio de los oficios y del expertiz.Sin dudas, la aparición del arte conceptual con su “desprecio” por las artes objetuales, ha sido direccionada y aprovechada ideológicamente por los intereses capitalistas que han promovido subliminalmente el desmerito del &nbsp;valor del trabajo. En las artes la idoneidad del artista es comparable a los medios de producción enunciados por Don Karl.Las políticas actuales, bajo amenaza de la robotización o la quita de los derechos de los obreros, como sucede en Argentina, pretenden desprestigiar esta fuerza del trabajo que constituye, sin dudas, el motor imprescindible del poder de la modificación de la materia.Y este “desastre” comienza coincidentemente con la creación de la máquina de vapor por James Watt y el consecuente advenimiento de la primera revolución industrial allá por &nbsp;mediados del siglo dieciocho y como consecuencia, las alienantes e inhumanas líneas de producción o producción en cadena &nbsp;universalizadas por Henry Ford.Tal vez, Salvador Dalí, Anish Kapoor, Jeff Kuns o el mismísimo Cattelán han recurrido a terceros “trabajadores” para que les produzcan las obras seriadas que a veces ni supervisan pero sí generan sus mercancías para un mercado habido de “arte”.</p><p>Hoy la mayor parte de las expresiones artístico visuales se someten a la tiranía de la conceptualidad sujetas a las leyes del mercado consumista y banal.El espacio ocupado por esta tendencia es un diseño de laboratorio que destila las mieles de la comodidad y la escasez de compromiso social, mayoritariamente.El arte de entretenimiento y exclusivamente decorativo ganó el lugar a los conceptos de denuncia o que ofrecían conciencia crítica, aquellos que pretendían construir sobre los cimientos del conocimiento y los oficios otra sociedad, no ésta.Creo que nada de lo que disfrutamos hoy es ajeno a las fuerzas del trabajo.Ni los medios electrónicos, o los medios de producción actuales son posibles sin la concurrencia del conocimiento y la destreza fáctica de quienes transforman los bienes primarios.Considero que la conceptualidad como tal ha sido funcional al capitalismo liberal destruyendo y/o desprestigiando las habilidades desarrolladas por artistas puristas y expertos que marcaron grandes hitos en la historia.Sin dudas que la conceptualización &nbsp;en el arte abrió un espacio expresivo ínfimo que merece mi respeto y mi admiración ya que se distancia éste, de las sospechosas condiciones efectistas solicitadas por el mercado.Mi criterio se centra en la utilización de estas tendencias obedientes para el establecimiento de poderes políticos dominantes y discriminadores que subvaloran y crean sentido negativo a las fuerzas de trabajo.Las artes visuales han sido colonizadas por el poder no así otras manifestaciones artísticas.La “visualidad” ha sido el talón de Aquiles, y la herramienta más idónea para llegar a construir tendencias consumistas en el público.Con la aparición del “ready made” y el ícono “duchamp” surgieron consecuentemente detractores &nbsp;aunque, hasta el presente, ni las frondosas publicaciones y críticas, ni hoy, los medios electrónicos han podido desentrañar en análisis la subyacencia de la conceptualidad capitalista.Generalmente se cae &nbsp;en juicios fútiles y carentes de contenido. Opiniones ocupadas por las características visibles, superficiales y hasta personales.</p><p>El artista (hoy todos somos contemporáneos) no tiene la libertad de crear lo que quiere y siente, o mejor dicho, podrá ejecutar, si es que pretende entrar en el mercado, lo que el mercado le exija.El sistema mercantilista induce indefectiblemente al arte conveniente para las curadurías. ¿Tiranas? Estas ofrecen un arte de fácil percepción, funcionales a las bajas exigencias conducidas por los estándares publicitarios y de entretenimiento consumista que se traducirá en rentables gracias también a la inculturización programada del público y consecuentemente en el ciudadano votante.</p><p>Hoy se considera al arte conceptual el paradigma de la expresión estética sabiendo que su fatuidad es una pantalla para la distracción que el mercado ofrece habiendo colonizado a las artes en forma aviesa.La fuerza del trabajo sucumbió ante las sirenas de la facilidad conceptual y sabiendo que desde el estado resulta más cómodo fomentar estas disciplinas ya que eximen al funcionario de turno a exigirse en conocimientos rectores o dignos de la superación cultural.El pretendido Estado mileísta infrapresente parece tomar conductas del conceptualismo para desarrollar su táctica ya que estrategia parece no poseer.La improvisación, la desvalorización de la experiencia político-democática, la invocación de argumentos propios de la fantasía y carentes de realidad y desarrollado para un público confuso y cuyo sentido ha sido construido desde hace tiempo, me lleva a concluir acerca del acierto y el peso que las artes provocan en la sociedad.La conceptualidad ha sido lamentablemente una manifestación distractiva y convertida en una realidad carente de sustancia. Obediente a un sistema persuasivo avalado por los intereses económicos globales convirtiéndose en una herramienta para la construcción de un dominio estético ajenos a las fuerzas del trabajo. Estas son para el capitalismo de Milei un bien menor y en ese proyecto de desprestigio y menoscabo, el conceptualismo artístico es una herramienta fundamental para sustentar su éxito y la construcción de este nuevo sentido, diezmando el escaso poder de fuego de muchos artistas.Parece condición histórica pero las metafísicas “Fuerzas del cielo” que invoca el actual presidente de Argentina se encontrarán en algún momento en antagónica lucha e inevitablemente con las fuerzas reales del trabajo.</p><p>Situar en presente los avatares de la coyuntura política es una obviedad.Alguna vez llega a mí la expresión “historia líquida” y, al igual que “posmodernismo”, reconozco que me llevó cierto tiempo digerirla y poder encontrarle sentido.Fake news y redes son territorios liberados en los cuales se puede manifestar todo. “Lo que pasa en las redes queda en las redes” aunque sepamos que no es así. Las palabras dichas en todo ámbito tienen su peso y si provienen del poder y si provienen del presidente de la Nación tienen trascendencia.Siempre supimos que las artes eran producidas por artistas, personas que dominaban sus oficios en la máxima expresión. El arte manifestaba las diferencias entre el carpintero y el ebanista o el herrero y el orfebre.Quienes hemos nacido a mediados del siglo pasado y veníamos con cierta inercia previsible, si bien convulsionada por guerras y conflictos o localmente con altibajos político-económicos, nos costó adaptarnos ( me sucedió así) a esta mirada de la realidad.Desde el enunciado del “Fin de la historia” &nbsp;aportado por Francis Fukuyama allá por los noventas hasta el presente “Líquido” planteado por Zygmunt Bauman desde los años 50, sabemos que algo cambió y estoy seguro que si en un ejercicio de imaginación se intentase superponer transparencias en las que pudiésemos contrastar la esencia de nuestra condición estaríamos ante una imagen perturbadora y difícil de discernir por lo menos desde nuestra mirada previsible.Milei tiene razón cuando dijo en Davos que occidente está en peligro. Y esta opinión del presidente debería alegrarnos en caso de concretarse. Él propone un anarco-capitalismo líquido para combatir al “malvado” progresismo.El progresismo existe para protegernos como humanos convivientes y evitar que el mercado nos convierta en los primitivos animales que fuimos.Debo preguntarme también si el trabajo manual está contemplado como progreso en esta realidad líquida como la tan ansiada distribución equitativa o si filosóficamente está relacionado con las capacidades bestiales y si la sociedad, en el futuro, nos dividirá en humanos de fuerza bruta como otrora y otros encapsulados en las redes y el mundo virtual digital y su nueva inteligencia artificial tan promocionada.“Razas” discriminadas en &nbsp;verdaderos guetos sociales.Por supuesto que las fuerzas del trabajo no han conformado grupos de linaje, situación que me condenaría (si es que la vejez y mi supervivencia me permiten perdurar) a “pertenecer” &nbsp;a la logia de los desposeídos y ser parte de la casta olvidada, aunque artista de oficio al fin.</p><p>&nbsp;</p>]]>
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                <updated>2024-03-12T20:24:05+00:00</updated>
                <published>2024-03-12T20:24:01+00:00</published>
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            Diloboderus abderus: ¿Por qué ganó Milei?
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                <![CDATA[José Rossanigo]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/PXheBVn82ROFndXYlWNfVXAFhRw=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2024/01/diloboderus_abderus.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Es posible que responda a una multiplicidad de factores aunque sí estoy seguro que uno de ellos radica en que en la profundidad mas oscura de nuestro ser somos aún bestias egoístas. Y el candidato elegido se convirtió en el vector idóneo para la realización de nuestros deseos políticos más oscuros.</p><p>Con el voto impersonal elegimos al sicario y en esta elección de noviembre de 2023 el odio resultó ser la razón. Los ingredientes estaban dispuestos para que se produjera la terrible amalgama, y se produjo nomás.</p><p>Esta condición ontológica sobrevive a las civilizaciones a pesar de los intentos históricos por construir el nuevo ser. El ser conviviente. El ser social. El ser democrático y justo.</p><p>Los argentinos somos de derecha por naturaleza. Por supuesto que lo extiendo a todos como condición de la naturaleza humana.</p><p>Y llegó el momento en el cual, si podíamos votar en silencio al candidato que hiciese realidad nuestras fantasías discriminadoras y totalitarias, lo hicimos.</p><p>Las reglas no nos gustan y nuestro primitivismo haría todo por que no existan. Por supuesto que estos deseos hiperbólicos tratan de describir fríamente los instintos de aquellos que practican el egoísmo desconociendo el derecho del prójimo.</p><p>Cada tanto, los argentinos nos convertimos, cual borbotones espérmicos, en reprobables personas. Insolidarias y crueles. Egoístas y racistas. Despiadados y vengativos. Depredadores sociales. Como cuando nos distrajimos allá por el `55, el `76. O como hoy, aceptando paquetes de leyes inhumanas que nos condenarán por décadas.</p><p>Recuerdo que, cuando comencé con la idea de hacer las esculturas de los escarabajos gigantes que a la postre pasearon por distintos edificios de mi ciudad, el soporte argumental de mi proyecto fue extrapolar al coleóptero y sacarlo de contexto, para que con su tamaño exagerado denunciara su presencia y no sólo por su belleza formal sino para atreverse a enfrentar la crueldad que cultivan aquellos que los pisan con saña cuando cruzan alguna vereda en el verano de Tandil.</p><p>Esa sensación siento hoy. La misma virulencia en manos del votante.</p><p>Aprendieron a repetir a modo de letanía y rítmico desprecio las frases construidas por el poder de medios.</p><p>Se votó venganza a los negritos. Se votó por venganza a los jubilados con moratoria o a las amas de casa que no pudieron aportar durante su vida de trabajo. Se votó por desprecio al pobre.</p><p>Se encontraron en la baldosa de la vereda con un “torito” que cruzaba y no sólo lo pisaron, lo restregaron con su suela y todo el peso de su cuerpo.</p><p>Los argentinos no somos buenos. Los argentinos no somos el mejor pueblo del mundo porque hayamos ganado un mundial de fútbol.</p><p>Los argentinos no somos el mejor país del planeta, por eso ganó Milei.</p><p>Ganó el atraso de los derechos conquistados.</p><p>Ganó el poderoso votado y avalado por los vengadores desclasados.</p><p>El despecho de los seguidores del “primer trabajador” se manifestó también en las urnas, sintieron el abandono y el olvido. Un escarmiento suicida y legítimo a la vez.</p><p>Los ganadores disipan sus miserias disfrazadas de ideologías de mercado, argumentando equilibrio de cuentas y déficit “cero” prometiendo sufrimientos actuales para que en un futuro, siempre incierto y lejano y nunca real, lograr el bienestar de los que estamos en la base de la pirámide Ponzi democrática.</p><p>Las derechas administran dinero, su trabajo consiste en trabajar con números impersonales, hacer negocios y obtener réditos. Los mismos que vociferan que la mano de obra es un costo y el trabajador una herramienta amortizable.</p><p>Viene a mí un pensamiento recurrente: Ser de derecha es fácil y no requiere ningún esfuerzo y no se requiere ilustración, ni sensibilidad para serlo. Sólo alcanza con guiarse por el instinto de acumulación, propio del silvestrismo fundante.Milenios de historia, decenas de civilizaciones e intentos para el progreso no lograron modificar este gen a pesar que la propuesta educacional ha propalado desde siempre las virtudes de la convivencia.</p><p>Lar religiones nos describen desde sus pétreas tablas las virtudes y los pecados con sus premios y castigos respectivos y poco lograron.</p><p>Bueno es saber lo que el término progreso significa para unos o para otros y cómo se han desarrollado estrategias para plasmar la falsa dicotomía entre progreso económico y el progreso cultural.</p><p>Los totalitarismos reinan por tres razones y no porque tengan la razón: Dominan con el monopolio de la fuerza para proteger la propiedad y las herencias, disponen de inacabables recursos económicos con qué corromper los sistemas estatales corrompibles y monopolizan la información que llega a la mayoría ciudadana.</p><p>Las democracias no pueden prescindir del debate, necesitan desarrollo cultural y deberían aspirar generalmente a forjar derechos igualitarios y de convivencia y solidaridad.</p><p>En Argentina, los grandes partidos se debatían otrora entre el juego de la derecha y el progreso como interpelación y era en ese debate que se lograba un equilibrio medianamente convivible.</p><p>Las expectativas de las propuestas progresistas es intentar limar la brutalidad inicial con el propósito de construir una sociedad más habitable, más equitativa y en las que los recursos puedan ser participados por la mayoría de los habitantes y así obtener igualdad de derechos y posibilidades sociales y personales.</p><p>No nos olvidemos que las empresas la conforman personas humanas, no entes abstractos sin responsabilidad. Son dirigidas por profesionales e intelectuales que saben de que se trata y han incursionado en la cultura o actividades artísticas para materializar la supremacía del interés económico y la superficialidad por sobre la sensibilidad , son incursiones “pour la galerie” pero con un efecto letal sobre las artes.</p><p>Algo parecido a la práctica de la beneficencia publicitada que confunden con solidaridad.</p><p>Por ello las derechas se sienten cómodas propiciando el arte banal y el conceptual entre otros tópicos. De esta forma crean el “nuevo sentido” en el arte eclipsando a los oficios de carrera y desplazando a la objetualidad y al trabajo como medio para producir el hecho artístico.</p><p>Se interesan en él como negocio, el arte sin materialidad, el arte descafeinado, vaciado de contenido para evitar formar pensamiento devenido de la fuerza del trabajo.</p><p>El arte conceptual suele ser haragán y capitalista.</p><p>Desprestigian artística e ideológicamente los oficios y consecuentemente a los trabajadores, que es una forma de negar la verdadera razón que explica sus riquezas.</p><p>Las derechas se caracterizan por su indolencia y suelen vérselas por ahí, ignorando las leyes constitutivas de la Nación, empobreciendo a los trabajadores y a veces pisando escarabajos que cruzan la vereda.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/PXheBVn82ROFndXYlWNfVXAFhRw=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2024/01/diloboderus_abderus.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>Es posible que responda a una multiplicidad de factores aunque sí estoy seguro que uno de ellos radica en que en la profundidad mas oscura de nuestro...]]>
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                <updated>2025-07-17T15:40:04+00:00</updated>
                <published>2024-01-08T17:26:29+00:00</published>
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            Democracia Ponzi S.A.
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                <![CDATA[José Rossanigo]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/5L5rbCYw0mT-pK4jaUGqfeGMntM=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2023/12/ponzii.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Es común que periódicamente nos enteremos de estafas producidas bajo el esquema de estructura piramidal. Este sistema de inversión aparente ha sido muy difundido en el mundo dejando a su paso víctimas que aspiraban a hacerse de dinero fácil.</p><p>Por supuesto que para que se produzca la “estafa” debe haber un acuerdo entre el codicioso inversor y el diestro organizador. Es un pacto en el cual el sentido común se licua eclipsado por el interés desmedido de ambas partes.</p><p>Bajo estas condiciones podemos hacer una analogía con otros comportamientos que la sociedad manifiesta y no sólo en lo económico.</p><p>Describo sintéticamente el mecanismo de esta estafa: Una empresa o persona promete ganancias milagrosas con un riesgo bajo o nulo. Para lograr que el sistema perdure algún tiempo aparecen personas que divulgan que están ganando mucho, relativamente cierto y tratan de convencer voluntariamente a terceros para que inviertan. Si bien hay personas que entran en el esquema y todo parece estar perfecto llega el punto en que este se satura y el flujo de recursos y de candidatos interesados en “invertir” se hace escaso incrementándose la desconfianza y, llegada esta etapa, es tarde darse cuenta. El financiamiento se agota y el sistema caduca dejando a la base de la pirámide burlada.</p><p>Como ejemplos últimos sirva mencionar a la financiera CoinX, que enredada en una supuesta estafa ponzi-cripto, promocionada y publicitada por Javier Gerardo Milei, ha estado bajo investigación por la CNV.</p><p>Parecida suerte corrió Leonardo Cositorto , titular de Generación Zoe, sospechoso de implementar dicho esquema y hoy preso en la cárcel de Bouwer, en la Provincia de Córdoba.</p><p>Es sabido que nuestro intelecto juega juegos que racionalmente no podemos discernir pero hay sentidos invisibles o irreconocibles que nos llevan a puertos en apariencia inconexos pero que se repiten como arietes recurrentes.</p><p>Suelo acudir a analogías cuando pretendo dar racionalidad a un hecho o idea aunque no siempre son exactas o completas para describir aquello intuido, empero se asemejan de cierta forma.</p><p>La cabeza de la pirámide nos promete bienestar a mediano y largo plazo haciendo gala de todas las artes de seducción y promesas, sean beneficios económicos o logros políticos.</p><p>Durante una campaña electoral los ciudadanos sospechamos que el ofrecimiento de cualquier candidato es desmedido y sabemos por experiencia que podemos ser timados aunque actuando de mediana buena fe y así nos lanzamos a elegir por la confianza, generalmente, o por la esperanza.</p><p>Luego de la victoria libertaria última percibimos que los primeros puestos de la pirámide fueron ocupándose con rapidez diseñada y nosotros, los ciudadanos, entusiastas inversores democráticos esperamos consecuentemente el rédito ofrecido traducido en bienestar (supuestamente) pero ya con cierta desconfianza.</p><p>Es interesante conocer cómo el poder obtiene la voluntad del voto mediante técnicas que utilizan las superestructuras (Llámese así a las grandes corporaciones económicas, los medios de difusión que los representa y la justicia tuerta que los cobija). Algunas extremadamente sofisticadas y otras asombrósamente primitivas.</p><p>El objetivo del esquema Ponzi fue esta vez (comicios de finales de 2023) conquistar la voluntad del votante utilizando un recurso despreciable y a la vez efectivo e íntimamente humano.</p><p>El interés fue mucho más visceral que el rédito económico o las expectativas de bienestar y se recurrió sagazmente al “odio”. (Odio es un “valor” inmanejable que se manifiesta esporádicamente o de forma permanente, dependiendo de la inducción que genere el emisor).</p><p>El esquema “Ponzi político” cobra fuerza cuanto más se inserten en el votante los estímulos propalados. Apostamos y creemos que los que están en la punta de la pirámide articularán los sistemas que permitan la permeabilidad de la bonanza, mientras nosotros los votantes, ambiciosos de un mejor pasar, justificamos el proceder de quienes ingresaron primero en el sistema, a veces increíblemente en contra de nuestros intereses.</p><p>La cúpula del Ponzi “democrático” va mutando, distrayendo y timando a las bases y prometiendo el ascenso esperado intercambiando períodos de gobierno, ora de derechas inconfesables, otras de progresismo central o a través de golpes de estado sangrientos y ahora como novedad, de fanatismo místico convincente, mientras la moneda “odio” se potencia con más fuerza que los intereses personales .</p><p>Este sistema, si hacemos analogías, no son extraños en nuestra cotidianidad. Las religiones nos prometen el rédito celestial a través de nuestra obediencia o por intermedio de la limosna o del óbolo o diezmo que no es ni más ni menos que la monetización que nos acerca a nuestra redención y basta recalar en la historia y conocer por qué Lutero se escindió de la iglesia católica allá por 1517.</p><p>La realidad del sistema piramidal es que los de abajo siempre nos quedamos sin nada, y sufrimos en carne propia la ley del gallinero o para ser más “fashions” somos los actores de reparto de la teoría del derrame, (trickle-down en el inglés original) término que se originó como una broma irónica del humorista Will Rogers.</p><p>Los vientos universales nos cuentan de cambios de época y de aparición de medios comunicacionales que transforman nuestra realidad y su manera de interpretarla, pero tenemos aún memoria y parámetros dentro de la ética, la moral para otros y revisión histórica que nos ayudan a re-encausar ciertas conductas humanas que pertenecen a los principios de convivencia y respeto.</p><p>Siempre se han tomado los preceptos religiosos como faros para identificar los límites del comportamiento individual y social que reconozco, aunque no pertenezca yo a estas corrientes metafísicas.</p><p>Sin lugar a dudas estas tácticas lingüísticas respondieron a una estrategia superior desarrollada por los medios que indujeron los cambios de sentido.</p><p>La laxitud y corrupción de la justicia, el uso de la constitución y su reinterpretación según la conveniencia, la extensión “ad infinitum” de los períodos de gobernanza, el abuso en la utilización de los recursos de amparo y el mal uso de los D.N.U. fueron haciendo que los principios democráticos tal como los habíamos conocido fuesen modificados en pos de esa estrategia cuyo fin fue y será el beneficio económico de los ricos .</p><p>La normalización de los intereses de los poderosos fueron instalándose en el nuevo sentido hasta hacerlo antagónicos a la clase de pertenencia del votante y hoy sin sorpresas las elecciones las ganó el verdugo.</p><p>Nos cuesta aceptar que la política y la justicia han sido colonizadas por la extorsión a través de investigaciones personales por parte de la inteligencia nacional. (Espionaje, vedado por la Constitución). Situación que nos encuentra ante una paradoja: Si los funcionarios fuesen honestos y transparentes no habría extorsión que pueda con ellos ni investigación que pudiese comprometerlos. Para ser más directos y escatológico: Una manifiesta visualización de culos sucios.</p><p>La sociedad democrática actual se ha convertido, en un esquema Ponzi, deviniendo así al sistema político actual en una estafa.</p><p>Ante los resultados electorales últimos y las primeras medidas tomadas por el Presidente es posible que volvamos a ver al peón de campo pararse delante del patrón con la cabeza gacha y apretando la boina entre sus manos temblorosas aferrado al tafilete en actitud de sumisión lastimosa.</p><p>El odio, moneda corriente de este esquema “Ponzi” es añejo. Odio heredado sin porqués pero repetido, construido y contagiado. Odio a los inmigrantes, a los cabecitas. Odio a Irigoyen, y a la Eva. Odio al fifty-fifty.</p><p>Odio visceral de los desclazados y de la oligarquía. Odio renovado a la clase media. Odio gorila.</p><p>Y recurro a una paráfrasis, tomando de María Elena Walsh una cita de su poema “Eva” “...el siglo nunca vio odio más odio...”.</p><p>El odio como valor. Gestado por ricos empresarios, ontológicamente discriminadores que lo utilizaron, acumularon e indujeron a las masas tibias para desatar su gran negocio.</p><p>Y, al fin, las “fuerzas del cielo” llegaron y gritaron victoria y bajaron del cenit al candidato de la cabellera inflada junto a sus mascotas de carbónico, repitiendo cantos de sirenas rancias, mas anunciando sacrificios y “esperanza” para los orcos, para todos y todas aunque indulgente para la “gente de bien”.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/5L5rbCYw0mT-pK4jaUGqfeGMntM=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2023/12/ponzii.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Es común que periódicamente nos enteremos de estafas producidas bajo el esquema de estructura piramidal. Este sistema de inversión aparente ha sido mu...]]>
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                                <category term="opinion" label="Opinión" />
                <updated>2023-12-26T18:51:45+00:00</updated>
                <published>2023-12-26T18:51:43+00:00</published>
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            Mal olor
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                <![CDATA[José Rossanigo]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/WPLQDNbJCe2OvN_6QlLPFZnvX_A=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2023/11/texto_rossanigo.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Voté a Massa con la nariz tapada. Voté por descarte entendiendo que no debía ser neutral y que el voto a Milei y sus consecuencias podía dañar a muchas personas.No me sorprendió la derrota pero mi imaginación se disparó buscando analogías que pudieran explicar el devenir. Y aparecieron las estructuras del cuento circular o se manifestó seguidamente Sísifo con su carga y me preocupé, no por el rey que ofendió a los dioses en Corinto remontando su piedra, no, me inquieté por el presente y los días que siguen.</p><p>Las preguntas recurrentes que rondan por estos días son: ¿Quién ganó?¿El ganador, es el vencedor en esta contienda? ¿La historia se equivocó nuevamente?¿El pueblo fue sabio? ¿La gente eligió la mejor opción para sacar al país adelante? ¿Somos ciudadanos que actuamos por espasmos autodestructivos?¿Elegimos por convicción o por odio?</p><p>Y surgen más preguntas. ¿Puede el explotado votar en contra de sus intereses?, ¿Puede elegir ser perjudicado aún más en su bienestar? Si, claro y no es la primera vez.</p><p>Claro que sí y sabemos también que la abundancia comunicacional diseñada bajo una arquitectura precisa fue harto efectiva: Construyeron desde hace años “sentido de odio”.</p><p>Resultó suficiente cuestionar la inestabilidad económica cierta y temporaria y la presunta corrupción de la política para perfumar al votante hastiado con la efectiva letanía gorila.</p><p>Echando una mirada por el “alma” humana sabemos que algunos se inspiran en el budismo para despegarse de su propio ego y alcanzar la felicidad y otros, en cambio, pretenden alcanzar la felicidad comprándose la RAM más opulenta y así agigantar su ego. Entre esos parámetros habita la humanidad y en particular, los argentinos y esta vez las pretensiones del votante emigró en mayoría a la segunda opción.Cara o cruz fueron las opciones y la grieta se rajó aún más para quedarse.</p><p>La racionalidad me sugería que la victoria del tigrense podría frenar la disparatada propuesta del Señor de la Patillas (no riojano) que accederá al sillón del “padre de la enfiteusis” el próximo día diez de diciembre.</p><p>Les recuerdo a los olvidadizos argentinos (remarco interés en la palabra olvidadizos ya que somos de memoria frágil) que la “Ley de Enfiteusis” es la madre, padre, cópula y alumbramiento de una de las mayores desgracias de la historia argentina.</p><p>Con esta decisión, Don Bernardino (El primero en apoyar su tafanario en el mueble argentino más famoso) habilitó allá por el 1826 la gestación de los poderes económicos más rancios en nuestra naciente Argentina.</p><p>Los dobles apellidos poseyeron la gratuita y fértil tierra mediterráneo-pampeana haciendo opulentos sus bolsillos y desenfrenado el poder, que hoy padecemos. Son la verdadera y única CASTA y nadie entendió mejor que Eva esta tropelía.</p><p>Ni el mismísimo Perón , ni los troskos, ni los gorilas socialistas.</p><p>Ella, solo ella lo entendió tan acertadamente mas no le alcanzaron los años y el “viva el cáncer”, escrito en las paredes por aquellos, duró hasta hoy.</p><p>Quien fue elegido el pasado domingo 19 de noviembre por las mayorías vengativas y olvidadizas nos quitará derechos porque así fue prometido.</p><p>Pero algo huele mal a escasos días del escrutinio.</p><p>El ex presidente más cercano en el tiempo y socio forzado del ganador azuza y arenga a los jóvenes libertarios para que “combatan” en las calles a quienes resistan, amenazando con un baño de sangre represivo y me pregunto: ¿Quienes vamos a resistir?</p><p>Pocos. ¿Los cascoteados y memoriosos de siempre? ¿Seremos desaparecidos? ¿Torturados? ¿Asesinados? ¿Arrojados al mar?</p><p>¿Quienes?, ¿Como?, ¿Pronto?</p><p>¿El plan que nos tienen preparado es violento y será nuevamente aceptado por la ciudadanía cómplice y distraída?</p><p>Es recurrente en mí la visión de aquella animación de la secuencia “Good Bye Blue Sky” de Pink Floyd al ver como la sangre víctima y mansa se escurre por una alcantarilla hedionda.</p><p>Esta vez estamos siendo avisados, somos advertidos que cualquier resistencia tendrá un mal final.Hoy, a escasas horas del balotaje se percibe una tendencia vecinal de cambio de trato.Es extraño olfatear un posicionamiento diferente del público votante ganador ante los ciudadanos derrotados de forma catastrófica.</p><p>De apariencia folclóricos, los comentarios son burlones y las “cargadas” propias de la idiosincrasia futbolera, hoy tienen otro cariz. Lo huelo. Lo intuyo. Detengo la respiración para poder discernir eso que flota en el aire y no es un aroma agradable.</p><p>Aparece esa brisa de venganza fogoneada durante años por medios y animadores pagos que escondieron la mano estos días anunciando su simpatía tibia y tardía por el candidato oficialista.</p><p>Me preocupa que esa sensación omnipresente solo necesite un imperceptible ariete para detonar el desastre.</p><p>Los dichos recientes del ex presidente tienen otro valor, suenan a arenga, a provocación.</p><p>Auguran represión, soslayando la palabra muerte y otra vez no podremos defendernos.</p><p>Las calles serán de ellos y las penas, nuevamente de nosotros.</p><p>Me temo que las masas hayan empoderado a un ganador provisorio mientras, agazapada, la vicepresidenta electa se pavonea orgullosa de su complicidad pasada.</p><p>Jóvenes y evangelistas, hartos y motoqueros, y pseudo-anarquistas con i phones fueron persuadidos y la cuenta a pagar será añeja.No alcanzó con contarles la historia. Desde la pantalla la banalizaron y negaron y hoy se atreven a refundar un país sin pasado para perpetrar el mismo desastre.</p><p>Lo recuerdo, fue ayer nomás.El olor de la carne quemada y los hogares incompletos. Pañuelos, marchas y penas no fueron suficientes.Los medios moldearon esta venganza y parece que al país de los “argentinos de bien” no estamos siendo invitados.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/WPLQDNbJCe2OvN_6QlLPFZnvX_A=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2023/11/texto_rossanigo.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Voté a Massa con la nariz tapada. Voté por descarte entendiendo que no debía ser neutral y que el voto a Milei y sus consecuencias podía dañar a mucha...]]>
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                                <category term="opinion" label="Opinión" />
                <updated>2023-11-24T17:32:58+00:00</updated>
                <published>2023-11-24T17:29:38+00:00</published>
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        <title>
            La casta, los herederos y la Ley de Don Isaac
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        <link rel="alternate" href="https://www.eleco.com.ar/opinion/la-casta-los-herederos-y-la-ley-de-don-isaac" type="text/html" title="La casta, los herederos y la Ley de Don Isaac" />
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        <author>
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                <![CDATA[José Rossanigo]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/xunQTW0iLsekxqUAZRCBW6mZ9i0=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2023/10/casta_politica_congreso.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>La trilogía, herederos / cipayos / oligarcas ha permanecido unida por siempre desde que se fundó este lugar que habito llamado Argentina. Son a la vez sustantivos y adjetivos, y en cualquiera de sus formas, precisos.</p><p>Injusta, racista y clasista, la “patria” ha injuriado a su población en toda su historia de las más diversas formas. Genocidio de originarios, golpes militares crueles, desaparecidos y niños robados en los `70, bombardeos en la Plaza, peones esclavizados en estancias, etc., etc., etc.</p><p>Hoy, octubre de 2023, a horas de un acto eleccionario que puede cambiar la cotidianidad de nuestras vidas, puedo reconocer que el desquiciado candidato de derechas extremas ha fundamentado su precario discurso instalando el término “casta” hasta el hartazgo haciendo de él su ariete.</p><p>Aunque remanido ya por su repetición, el término no deja de tener entidad al igual que muchos de los tópicos que aborda.</p><p>No caben dudas que, aún con su caricaturesco estilo, dentro de su fárrago de disparates y atrocidades acierta en tocar las fibras reaccionarias de los embroncados y desclasados.</p><p>Habla exclusivamente de la casta política argentina pero como suele decirse hoy: Digamos todo, ¿cierto?</p><p>Utilizar la palabra casta no debería acotar al discurso con exclusividad del ámbito político argentino en este caso.</p><p>Pero recorramos la historia.</p><p>Castas hubo siempre. “Castas” en la tierra de Gandhi, que divide en estratos inamovibles, aún hoy a ricos y pobres miserables, o las “castas” coloniales americanas o todas las castas económicas o monárquicas “around the world” que nos confirman que los únicos privilegiados son los ricos. Y no los niños.</p><p>En mi pais existen castas añejas. La casta militar, la casta judicial, la casta eclesiástica, ahora también la casta evangelista, la casta sindical y la casta financiera, entre otras.</p><p>La tercera ley de Newton dice que a toda acción le sucede una reacción de igual intensidad pero en el sentido contrario.</p><p>Así se comprende por qué incendiaron medio Estados Unidos cuando el policía Derek Chauvin asesinó a George Perry Floyd Jr. en Minneápolis, allá por el año 2020.</p><p>Así se comprende el octubre ruso de 1917 contra el Zar Nicolás II.</p><p>Así se comprende por qué los habitantes de Mali flamean la bandera propia junto a la de la Federación Rusa y no la de la Francia que los explotó desde 1895 robando sus riquezas hasta no hace mucho.</p><p>Y así se comprende el 17 de octubre de 1945 en Argentina.</p><p>La respuesta es simple, sucede la reacción a un hecho generalmente opresivo del poder autoritario contra el débil.</p><p>Don Isaac no imaginó que su ley iba a explicar tanta maldad.</p><p>Doña Eva, Evita, olfateó la soberbia de las/los cogotudas/os y, con su poder provisorio actuó y alcanzó a grabar a fuego su reacción en las clases oprimidas.</p><p>Sí, en escasos siete años pudo torcer el brazo de los explotadores herederos. Siete años para eternizar la reacción justa y convertirse en prócer. Ella sí entendió de qué se trataba.</p><p>Don Isaac y su puta ley explicaron entonces las miserias que la humanidad ha padecido desde otrora hasta hoy.</p><p>La grieta fue generada sin dudas por las grandes herencias y la más cercana reacción es la presencia, combatida desde siempre, de un Estado Distribucionista fuerte, que intentó hasta hoy (hasta hoy) equilibrar esas obscenidades repartiendo en un 50/50 la fuerza de trabajo y el capital.</p><p>Bicho raro el heredero. No se inmuta ante el hecho de no merecer lo que tiene. No sienten culpa y saben que la naturalización de esa injusticia los hace acreedores de bienes no conquistados con trabajo.</p><p>Es obvio que cuando uno narra es presa de la autorreferencia que algunos escritores se esfuerzan en disimular, yo no.</p><p>La eterna pregunta que rondó mi inocente cabecita desde aquellos cinco años de edad fue: ¿Por qué el hijo del estanciero de la loma de Mitre (en la esquina de casa, por la misma vereda) tenía una bici Legnano plegable nuevita pintada de dorado a fuego y un autito a pedales y yo no.</p><p>Pasaba en su bici por la puerta de casa pavoneándose sobradoramente con su bien y nunca saludó. Creí, en un principio, que yo padecía de envidia, esa que me había descrito la catequista de la iglesia Del Cármen. (sita a la vuelta de casa). La misma señora (rara) que me repetía que dios era justo y debía yo quitarme esos pensamientos y aceptar la realidad como se presentaba con cristiana resignación.</p><p>Mi vieja y mi viejo laburaban todo el día y apenas subsistíamos.</p><p>¿Por qué sesenta metros de distancia nos separaban existencialmente proyectando holgura para uno y necesidades para otro (la mía)?</p><p>Él había nacido y también yo. Dos humanos con distintos derechos. Él era ya heredero y su padre también lo era al igual que su abuelo estanciero.</p><p>Sería el año 1964 y me preguntaba ¿es justo? ¿por qué nació con ventaja? ¿Y los derechos humanos? ¿Es verdad que somos todos iguales los humanos?.</p><p>No tardé mucho en darme cuenta de la realidad, mas no de la verdad. Hay hijos y entenados. Hay herederos y explotados.</p><p>Leí sobre anécdotas y hechos curiosos.</p><p>En los primeros años del siglo XIX, en la Argentina pos colonial, las familias pudientes contaban con niños, “usados” como coscorreros. Explico: Esos niños negros o criollos recibían los golpes que debían ser para los hijos ricos de modo tal que éstos “sintieran” lo que podría sucederles si se portaban mal.</p><p>Hoy vemos idénticas situaciones más distantes por Tik Tok o por Youtube, ya que se puede ver sufrir a los niños de manera menos presencial que en aquellos días en que Don Rivadavia y Rosas le regalaban tierras a sus amigotes. Enfitéusis, se llamó.</p><p>Hago referencia a la herencia que compete a los recursos económicos y materiales que son transmitidos del propietario a sus descendientes. Los bienes heredados otorgan ventajas que posicionan a la prole, y así pueden acceder a situaciones beneficiosa de vida asegurando su futuro económico con ventajas sanitarias, habitacionales, alimenticias, judiciales y placenteras.</p><p>La mayoría de los oligarcas profesan religiones que castigan o por lo menos observan la acumulación de riqueza y condenan al egoísmo. Basta citar al mesías de los escritos bíblicos cuando se refiere a la parábola de la aguja y el camello.</p><p>Habría que preguntarle al inventor de la Ley de la Gravitación Universal si lo que viene a hacer el porrudo díscolo de moda, virgen político y candidato es la reacción a la reacción popular o la vuelta a la pérfida acción.</p><p>¿Será algo así como una contrarreacción que nos quite derechos, que destruya, según promesa, a grupos políticos progresistas y hacer que los viejos sean menos longevos y no tan onerosos para la “patria”?</p><p>Inmersos en su oxímoron, los herederos continuarán dando recetas meritócratas y acumulando.</p><p>Lo que no evaluó Isaac es que una cosa son las ciencias duras y otra muy distinta es la condición humana. Una cosa es ver caer una jugosa manzana y otra es explicar la existencia del ku klux klan.</p><p>La historia nos cuenta que la reacción nunca fue proporcional a la explotación.</p><p>La física es una cosa pero el egoísmo es un valor más potente que la masa, que la ley de la gravedad y más peligroso que los agujeros negros.</p><p>Alguna vez me pregunté si el egoísmo de los grandes herederos era una reacción psicológica defensiva e inconsciente que eclipsare la culpa inicial por recibir tremendo regalo sin hacer nada.Tarde me di cuenta que el sentimiento más fuerte del rico radicaba precisamente en el placer que siente al ejercer la diferencia.</p><p>Estamos a horas de votar y que, según las pitonisas, el poder cambie de mano y el horizonte del laburante se torne oscuro y en corto tiempo vivamos en clima de represión, de excesos e injusticias repetidas.</p><p>Nos quedará un último recurso que es atinar a desempolvar en vano el “invento” de Newton y así intentar reaccionar y protegernos o, ya vencidos y sin hálito balbucear en un rincón que (parafraseando a Nietzsche) “Don Isaac ha muerto”.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/xunQTW0iLsekxqUAZRCBW6mZ9i0=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2023/10/casta_politica_congreso.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>La trilogía, herederos / cipayos / oligarcas ha permanecido unida por siempre desde que se fundó este lugar que habito llamado Argentina. Son a la vez...]]>
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                <updated>2023-10-19T19:03:26+00:00</updated>
                <published>2023-10-19T18:54:03+00:00</published>
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            Calígula y la caída del imperio peronista
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        <link rel="alternate" href="https://www.eleco.com.ar/opinion/caligula-y-la-caida-del-imperio-peronista" type="text/html" title="Calígula y la caída del imperio peronista" />
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                <![CDATA[José Rossanigo]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/Wmu1yahPLBImTgkzium1EBJMAdU=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2023/09/caligula.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>“El candidato a asumir el poder juguetea eróticamente con su hermana a la vista de su mascota que merodea inquieta.”</p><p>Describo así la primera escena de la superproducción más taquillera del director Tinto Brass, estrenada en Argentina allá por 1983.</p><p>La obra actuada por Malcolm McDowell, Peter O'Toole, Teresa Ann Savoy y John Gielgud entre otros/as, narra con hiperbólica intensión la efímera carrera del emperador romano que gobernó allá, entre los años 37 y 41 de esta era.</p><p>Una tras otra se suceden escenas con carnosos volúmenes en acciones de inequívoco destino mientras se narran a la vez los acontecimientos palaciegos en su más cruda versión, plagados de excesos, conspiraciones y asesinatos.</p><p>Esta ficción recrea lo que la historia nos permitió alguna vez conocer. Aquella tragedia hoy puede replicarse en forma de degradación grotesca, aquí nomás.</p><p>Hoy aparece de la nada un “Botitas”, (tal como llamaban al joven romano) que patea la mesa. Los grandes e históricos “fulleros”, sorprendidos, no encuentran otra salida que barajar y dar de nuevo. Sintieron la trompada y trastabillando intentan recuperar el tiempo que se desvanece inexorablemente.</p><p>Hoy somos conscientes que los excesos del imperio peronista y de Juntos S.A. nos van a costar muy caro.</p><p>La mansedumbre de los “gordos”, el pic-nic de los ñoquis, las rencillas en la alcoba justicialista y la capitulación al F.M.I. a manos del macrismo permearon el advenimiento de la intolerancia naturalizada por el hastío.</p><p>El futuro tirano de ojitos celestes y papada de negro humo supo sembrar su propuesta en las pequeñas grietas y en los invisibles intersticios calados por las dudas políticas y sociales.</p><p>Sabemos que cuando desaparecen las certezas, quienes cultivan las dudas cosechan voluntades y poder.</p><p>La mística peronista, la identidad, y la lealtad se han ido esfumando a la vista de la audiencia compañera.</p><p>Un tipo solo, con gritos, ofensas y amenazas dobló las espadas radicales y resquebrajó las tablas de la ley justicialista. Las verdades que Don Juan marcó a fuego en el ´45 se desvanecen junto al preámbulo recitado por Don Ricardo en aquella campaña del `83.</p><p>Recuerdo ahora aquella dicotomía que rezaba: “Con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes” u otra más cercana a estos días: “Si la tocan a Cristina que quilombo se va a armar.” Los dirigentes siguen intactos y opulentos y a la vicepresidenta la tocaron feo.</p><p>Peronistas eran los de antes, diría un militante de la vieja guardia.</p><p>Lamento escribirlo pero el sátrapa expone descarnadamente los excesos políticos ajenos y resulta que su discurso es más punzante y efectivo que la vieja rencilla entre oligarcas y peronistas.</p><p>Sacó de escena a los grandes bufones para erigirse en posible emperador. Un rey desnudo e ignorante pero con ganas de serlo, con hambre de poder.</p><p>Cuestiona a dios y a María santísima (Como decía mi vieja). Duda de todo haciendo del “Cogito ergo sum” de Descartes, su ariete proselitista.</p><p>El personaje no tiene pasado, irrumpe brutalmente como aquel famoso puño de la procaz película citada, profetizando el fin de las “verdades forzadas”.</p><p>Hurga cruelmente reviviendo dudas acerca de la cantidad de desaparecidos, la baja calidad en la educación, la pobre eficiencia del estado, los ñoquis comprobados y señalando a los sindicalistas ricos y gordos de hectáreas.</p><p>Es factible que el aprendiz haya encontrado la fórmula para llegar al votante harto, intuyendo que el voto devenido de la bronca irresponsable es tan válido como cualquier otro.</p><p>Hábil, preciso y creativo, el posible déspota ha hurgado en debilidades y dualidades forzadas creadas por el poder de turno, ora redical, kirchnerista o macrista.</p><p>Los tópicos varían en importancia pero tienen en común la inserción en el inconsciente del ciudadano a través del sendero del hartazgo y por la información perenne que los medios monopólicos pregonan.</p><p>Aborda temáticas eclécticas. Cita a educadores incompetentes, al Papa kirchnerista, revive la discusión del aborto vs. las dos vidas, cuestiona los progresos feministas, denuncia la ideologización en las escuelas y nos restrega a los “cómodos planeros”.</p><p>Agenda en esa lista al cambio climático y sus dudas, a los muertos evitables durante la pandemia, remarca la idea de la puerta giratoria en la justicia garantista y al gatillo fácil reivindicado, tópicos que han calado en el ciudadano medio, ávido de respuestas que nunca llegaron.</p><p>Parafraseando aquella canción de Sosa, Patricia “...en esta elección no me pidas nada...sólo endúlzame los oídos...”, el votante se empalaga ante la promesa de convertir el conicet o télam en un desierto “porque es un nido de peronistas” y sin evaluar las consecuencias de capitular ante el canto de la sirena, el nuevo votante aspirará sucumbir ante el efímero orgasmo de la venganza prometida.</p><p>El novel votante desinteresado, el gorila, el desclasado, el injusto y el egoísta ha hallado al verdugo indicado y éste, despeinado y posible mercader de vísceras ejecutará con holgado crédito las gracias que sus inversores le han guionado y encomendado.</p><p>El candidato pseudo-liberal no es un personaje de ficción recreado por el viejo Brass, es real, está entre nosotros y posiblemente sea elegido y legitimado por nuestros conciudadanos como Presidente de todos y todas para convertirnos, consecuentemente, en 47 millones de extras del próximo largometraje de unos cuatro años de duración.</p><p>Podemos hoy hacer analogías mitológicas y citar la “Caja de Pandora” o convocar el film de Ingmar Bergman de 1977 titulado “El huevo de la serpiente” para tratar de referenciar el fenómeno que sucede mientras escribo estas líneas.</p><p>Pero percibo que ya es tarde, la inercia actual atropella cualquier actitud reflexiva.</p><p>Suele suceder en escasos y precisos momentos en la historia que la sociedad se entrega mansamente al devenir, quietos, conscientes e indefensos esperando que la racionalidad sucumba ante el oscuro deseo.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/Wmu1yahPLBImTgkzium1EBJMAdU=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2023/09/caligula.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>“El candidato a asumir el poder juguetea eróticamente con su hermana a la vista de su mascota que merodea inquieta.”Describo así la primera escena de...]]>
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                                <category term="opinion" label="Opinión" />
                <updated>2023-09-27T18:39:03+00:00</updated>
                <published>2023-09-27T18:37:19+00:00</published>
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            El voto bronca y la bestia distópica
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                <![CDATA[José Rossanigo]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/AQxbEAGPKafxHDwKeTMn5zIHTBQ=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2021/09/urna1.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>* Por José Rossanigo</p><p>“Bronca” es un término que usamos mucho en nuestro trato coloquial. Podemos definirlo como enojo, enfado o irritación, aunque creo que esa palabra no puede ser reemplazada por estos últimos.</p><p>Bronca es bronca. Y cuando la padecemos adelantamos el maxilar inferior al pronunciarla, arrastrando la erre y la o y produciendo un sonido parecido al mantra “om” o el amén de los católicos aunque el sentido de esta vibración es antagónica a las deseadas por los creyentes.</p><p>La bronca es como una leve emoción violenta que cargamos cuando nuestros deseos se nos niegan y puede durar instantes pero no mucho más, luego cambia de condición y el término muta a otros vocablos.</p><p>Hace unos días, y a decir del sorprendente resultado que favoreció al candidato ultraderechista y paralibertario, todo el espectro político, la derecha, la izquierda, peronchas y macristas, periodistas y opinadores, panelistas, sabias e idiotas, anarquistas y chupacirios coincidieron en denominar al fenómeno como el triunfo del “voto bronca” . Así sentenciado y confirmado por todos, no deja lugar a interpretaciones.</p><p>Uno puede describir a los votos por categorías. Ejemplos: Viscerales, oligárquicos, gorilas y añejos, votos antikirchneristas, voto zurdo antisistema y masturbatorio, el voto socialista de los socialistas que se regodearon y festejaron el golpe a la Perona y el voto peronista cómodo y con la ceguera pertinente hacia algunos compañeros corruptos. Es común asegurar que todos los políticos lo son por acción u omisión, si nos ponemos puristas democráticos. Aunque olvidamos decir que todos somos un poco corruptos también y por ello aceptamos y naturalizamos esta condición con tanta facilidad y carencia de culpa o de juicio.</p><p>Lo somos y todas las religiones elaboraron un catálogo de más o menos diez o doce pecados entregándonos adjuntamente los “tips” para redimirlos y saldarlos, siempre por categorías de gravedad, y si de algo nos solazamos los pecadores, es cuando recibimos las sanadoras indulgencias.</p><p>Sabemos que la corrupción es una norma asumida y convive mansamente con nosotros, los argentos.</p><p>La aceptamos, la naturalizamos pero si auscultamos en las estadísticas universales podremos descubrir que no gozamos de esa exclusividad. Hasta en los paradisíacos países nórdicos, cuna del vikingaje, existe también y nunca es cero. Vaya decepción para el/la Sr./Sra. vecina/o comparador/a de virtudes extranjeras.</p><p>Es cierto que el voto bronca es tan válido como cualquier otro, aunque sí, convengamos, es el más irreflexivo. También podrá argumentarse que lo es el voto peroncho, interpretado por los gorilas o el voto oligarca y careta visto con ojos justicialistas.</p><p>Voto pasión, voto odio de clase o voto “bolsillo” es un voto y punto. El voto es soberano a pesar de los que se sueñan encima, pensando en el absurdo debate acerca del voto calificado.Entiendo que el sufragio con tradición es, a pesar de contar con sus odios respectivos, el de poseer el mayor respeto por su constante y añeja apreciación.</p><p>Voto gorila, peroncho, trosko o el de los que ahora se doblan radicalmente son resultado de voluntades con tradiciones meduladas a pesar de sus pecadillos intrínsecos y longevos.</p><p>Desde mi punto de vista el voto bronca puede aceptarse una vez, para las previas por ejemplo y soslayar esa licencia, pero en una elección definitiva posterior, lo considero imprudente. Dependemos de la voluntad de votantes que pretenden justificar su posición respondiendo a una emoción violenta.</p><p>Es posible que un gran sector de las personas que eligen a la ultraderecha libertaria canina, como opción, lo hacen por convicción. Pero queda ese segmento de votantes que lo hace de manera banal y como consecuencia nos convierten a todos los ciudadanos en víctimas directas de su enojo pasajero. Son reacciones viscerales que se transforman en venganza.</p><p>El acto del sufragio debería ser el acontecimiento más honesto y responsable desde la visión ciudadana. El voto es el vector de las mejores y peores acciones de nuestro inconsciente. Tan importante y peligroso como ello.</p><p>El voto bronca es el más perverso por su irresponsabilidad implícita aunque es la penosa condición que atraviesa y perfora a la opinión pública hoy.</p><p>El voto venganza, aquel que se emite gritando “que se vayan todos…” es paradójicamente el voto que daña también al que lo emite.</p><p>El emisor elige a su propio verdugo y así la bestia parida como una curiosidad circense por aquel operador mediático podría gobernarnos con actitud hiperbólica y discriminadora y decidir, por mandato de los “enojados”, el destino de todos nosotros.</p><p>Creo que algunos de sus anuncios son excesos publicitarios, exageraciones imposibles de ejecutar aunque otras, no menos graves, sí podrán ser factibles por naturalización mediática.</p><p>Ese pequeño porcentaje de votantes con bronca ejecutará la peor entrega que se hará de nuestro país y su gente.</p><p>Cumplirán con el sueño de una patria preperonista, o pre irigoyenista, si lo prefieren.</p><p>Menos salud, menos educación, explotación laboral, indigencia en los mayores, sin indemnizaciones, sin jubilaciones a los pobres, sin aguinaldo, sin medicamentos, sin clase media y con pocos ricos glotones y muchos pobres famélicos en un país de Estado mínimo y con empresarios opulentos.</p><p>La bestia está cerca y la generación de cristal, que se da el lujo de votar con indiferencia será involuntáriamente nuestra ejecutora. Un voto culposo, no doloso, pero dañino al fin.Sabemos que la acumulación de poder y bienes es inversamente proporcional a la existencia de derechos y también que la política argentina es lo que queda de la resta entre el ideal y el carpetazo.</p><p>Los politólogos y encuestadores afirman que el cincuenta por ciento del voto “bronca“ es irreflexivo y acertamos al pensar que un sexto de los ciudadanos votará bajo esta premisa conociendo que en tan ajustada contienda electoral toma una importancia extremadamente determinante.</p><p>Cerca de cuatro millones de votos serán emitidos sin mesura y con bronca, quedando todos nosotros en manos de esa emoción violenta.</p><p>Este texto no es una ucronía, sí parece un relato distópico si lo aíslo de la coyuntura, aunque nadie podrá asegurarlo cuando a partir de diciembre pueda gobernarnos el dueño del actual mayor tercio.</p><p>Cuando chicos nada sabíamos de metáforas ni que la esposa de Lot se convertiría en sal al mirar hacia atrás cuando huía de Sodoma pero la sabiduría que expresaban los viejos con dichos simples, sí la entendíamos.</p><p>Escéptico por naturaleza me permito desconfiar de los honestos que gritan a viva voz su honestidad y pretenden no echarle un vistazo a sus pasados y pregunto si los libertarios no serán “opresarios” encubiertos que manipulan y aúllan trivialmente la palabra libertad.</p><p>Quienes creen que la bestia bajó de una estrella de jade les cuento que está preñada de máculas y es tan impuro como cualquiera de nosotros.</p><p>“Mirá vos, mi techo nomás tiene goteras” retrucaba el viejo Rodríguez, puestero y sabio, cuando con mis jóvenes quince pretendía hacer gala de mi pureza, señalándole sus yerros.</p><p>Todos tenemos un “muerto” en el placar aunque en el CV de los libertarios no constan porque los escondieron de a miles hace como cuarenta años.</p><p>Fueron muertos reales que no pudieron votar más, víctimas de la indiferencia, el odio y de las broncas urgentes, allá por los años setenta.</p><p>Si miramos atrás no veremos a Sodoma pero tampoco el paraíso. Veremos a la Argentina y su pasado, un poco injusta y otro tanto bella.</p><p>Pero, despojados de esa bronca, les aseguro que no nos convertiremos en figuras de sal como Edith, seremos sí ciudadanos menos injustos.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/AQxbEAGPKafxHDwKeTMn5zIHTBQ=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2021/09/urna1.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>* Por José Rossanigo“Bronca” es un término que usamos mucho en nuestro trato coloquial. Podemos definirlo como enojo, enfado o irritación, aunque creo...]]>
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                                <category term="opinion" label="Opinión" />
                <updated>2023-08-29T18:49:27+00:00</updated>
                <published>2023-08-29T18:45:04+00:00</published>
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        <title>
            Dura palabra
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        <author>
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                <![CDATA[José Rossanigo]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/afJSfLMjOVjUcrwOIXwmkA0zc9g=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2022/11/rossanigo_origen.JPG" class="type:primaryImage" /></figure><p>* Por José Rossanigo</p><p>Cuando se nombra algo, sea cosa, actividad o concepto, el objetivo es concentrar en una palabra o corta frase las características o mensaje deseado al momento de describirlo.</p><p>Desde siempre, en Tandil se ha denominado a quienes trabajan la piedra, sean obreros de canteras o escultores y artesanos, con el nombre de “picapedreros”.</p><p>Sabemos que una palabra o denominación se va transformando en sentido, en tradición y se acepta para pasar a completar el diccionario de significados pero también para limitar o condicionar la visión de terceros.</p><p>Desde siempre he percibido, previamente a cultivar las artes de la piedra, que esta palabra calificaba peyorativamente a quienes se dedican al oficio.</p><p>Las piedras no se pican. Las rocas no se muelen sin sentido o aleatoriamente.</p><p>Más allá de la ridiculez del término, quienes labramos la piedra somos trabajadores que le damos forma, la modelamos, la hacemos útiles o bellas pero nunca la picamos. Para eso están las máquinas moledoras de las canteras que fagocitan de a miles de toneladas y de forma industrial el granito serrano.</p><p>Desde siempre se ha utilizado este nombre y valgan diversos ejemplos: la Fiesta del Picapedrero, el establecimiento educativo Escuela de Picapedreros y Escultores y se ha nombrado también un paraje cercano como Valle del Picapedrero al que se ha aportado una mediocre escultura hecha en fundición de hierro, vaya ironía.</p><p>La palabra está instalada y el valor de ésta puede poseer potencia, ora como virtud y otras veces como afrenta.</p><p>Canteros, Canteristas o Pedreros podrían ser términos precisos y cercanos a la denominación de una actividad dura y digna.</p><p>Soy un pedrero con veleidades de escultor. No pico la roca, le doy forma y soy un pedrero porque ofrezco buen trato a las piedras.</p><p>Recuerdo cuando presenté la obra “El Mago” en el museo de Bellas Artes allá por el año doce, tiempos en los cuales aún la Señora Gnocchini me permitía exponer hasta que descubrió que yo era un escultor crítico de las políticas lunghistas. Parecerían sostener que la democracia está bien pero si no se critica o analiza la gestión de turno es mucho mejor.</p><p>Don Hugo entró acompañado de su esposa, en aquella presentación y ante la sala llena de público descerrajó, al observar la obra un estruendoso: “¡Que hijo de puta!” Insulto que acepté con el sentido que el escritor le había dado. Un estrepitoso halago al ver las dos toneladas de granito verde pulido y erguido al centro del salón auditorio.</p><p>“De lo que son capaces estos picapedreros” completó el ex funcionario. Solo pude responder con una tibia sentencia:</p><p>-Hugo, picapedrero no, soy escultor.</p><p>Hugo Nario es autor del libro “Los picapedreros” en el cual describe y acerca al conocimiento general diversos detalles de la vida y trabajo de los pedreros.</p><p>También narra los inicios de la actividad canteril, las técnicas utilizadas por los pedreros y los nombres que recibían los obreros según su actividad. En otros capítulos contaba acerca de los intentos de sindicalización y también de los abusos explotadores de las patronales.Haciendo una digresión, reseño que en el año diez y siete visité la Scola do Canteiros en la localidad de Poio, Pontevedra, Galicia, España sita a la vera del río Lérez.</p><p>Se trata de una escuela modelo terciaria formada por dos gigantescas naves con sistemas de purificación de aire y reciclado del polvillo de la piedra y cuenta con herramientas de última generación pero el principal capital es el conocimiento centenario que transmiten los profesores y artesanos calificados a los educandos.</p><p>El examen final que deben aprobar los estudiantes consiste en construir en piedra un hórreo, depósito separado del suelo y con trampas en sus patas para evitar la visita de alimañas, sean ratas u hormigas por ejemplo.</p><p>Cuando el director de la institución, me consultó cuál era el nombre de la escuela de enseñanza de Tandil y le respondí: Escuela de Picapedreros y Escultores, frunció el ceño y repreguntó: ¿Picapedreros?</p><p>Aquí somos “canteiros”, respondió con cierto orgullo. Su sensación era la misma que me animaba a cuestionar aquella palabra desde siempre.Picapedreros era el nombre que le daba la patronal y los mandamases que custodiaban los límites del predio de explotación, aquí, en mi ciudad a principios del siglo veinte.</p><p>Es posible que los hayan nombrado como picapedreros, peyorativamente ya que ese término no fue traído por los inmigrantes.</p><p>Los montenegrinos, italianos y españoles se enfrentaron siempre al poder, a las patronales que les pagaban con plecas que a la vez canjeaban en los negocios y almacenes de propiedad de los empresarios canteristas.</p><p>Solo el diez por ciento del salario se lo abonaban en moneda corriente y así todo, eran mal vistos si gastaban ese resto en la ciudad, fuera de la cantera.</p><p>Eran inmigrantes tratados como animales. Las mujeres y los hijos padecieron este estado de explotación durante años. Existían barracas de familias y otras de solteros. Hoy se vería como un campo de concentración. Así vivían los “picapedreros”.</p><p>Eran predios cerrados con alambradas altas , portones con candado y seguridad.</p><p>Los “picapedreros” gastaban sus vidas y duraban en un tiempo de necesidad y abuso.</p><p>Algunos cuentan que la venganza al atropello llegó aquel bisiesto febrero de 1912 a las cinco y cuarto de la tarde de ese verano soleado cuando el estruendo paralizó la ciudad.Eran, en su mayoría, extranjeros extraños para la historia oficial, presos de la discriminación y las palabras filosas, de esas que cuando se dicen salen cortando (sic) y muy lejanos de los nuevos colonos o enfiteutas con ambiciones injustas.</p><p>Es común que el dominado adquiera el apodo que el explotador le da. Para degradarlo tal vez aunque después se naturalice y se acepte como propio.</p><p>La política tiene esas insistencias eleccionarias y hoy sabemos que un candidato a concejal presentará un proyecto para declarar como patrimonio intangible al trabajo del “picapedrero” sin conocer, el postulante, que esta figura ya existe, a decir de una museóloga local. Acoto: lamentablemente.</p><p>No hay acepciones de esta palabra en otros idiomas, como el italiano, el alemán, el francés o el inglés o que hablen de “picar” piedra.</p><p>Todas las raíces hablan de tallar la piedra. Se pica el hielo, se pica el ajo pero no la roca. La piedra se talla, se corta, se modela o se pule.</p><p>Se martelina, se escalfila, se abujarda, se rectifica pero no se pica.</p><p>En idioma italiano, a la persona que domina el oficio se lo conoce como tagliapietra: Tallador de piedra. El francés lo nombra: tailleurs de pierre, en inglés, stonecutter o stonemason y en portugués: pedreiros y percibo entonces que existe cierta nobleza en esas denominaciones.</p><p>Hay veces que la historia que se narra suele ser mezquina o parcial según el sesgo, según quien la cuente y también quien la reciba y repita.</p><p>Nombres que se hacen callos por nombrarlos pero desconociendo de etimologías y sudores lejanos, por eso elegí ser nombrado “pedrero” y descarto de mi diccionario y mi léxico aquella palabra, por orgullo nomás o por dolores ajenos tal vez.</p><p>* Escultor</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/afJSfLMjOVjUcrwOIXwmkA0zc9g=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2022/11/rossanigo_origen.JPG" class="type:primaryImage" /></figure>* Por José RossanigoCuando se nombra algo, sea cosa, actividad o concepto, el objetivo es concentrar en una palabra o corta frase las características...]]>
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                                <category term="opinion" label="Opinión" />
                <updated>2023-08-16T19:08:54+00:00</updated>
                <published>2023-08-16T18:53:23+00:00</published>
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            Un cementerio para las vacas de Gombrowicz
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                <![CDATA[José Rossanigo]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/nfBwR62uakeXudrwNxMa9Tza16A=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2023/08/feedlot.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Un concejal del Frente de Todos o Unión por la Patria, es quien se está ocupando de crear un cementerio de animales. Solamente de mascotas, solo para animales domésticos.</p><p>No he tomado ninguna posición y creo que no la tomaré con respecto a esto. Sí recuerdo la recurrencia de la idea entre vecinos protectores para darle forma a este tipo de proyectos, por años.</p><p>Según el Sr. Carrillo, “gatos, perros, loros, canarios, hámster, cobayos y peces” serán los únicos beneficiados, según reza el proyecto de ordenanza, que de aprobarse por el Honorable, dará hábitat por la eternidad, en un predio a designar público o privado, a los “no humanos” anteriormente citados. El amor por las mascotas no tiene precio ni límites pero si alguien lo monetiza, mucho mejor.</p><p>La escala zoológica ha contado desde la eternidad con una discriminación antojadiza otorgándole categoría de “mascota” a la más cercana a nuestros afectos, siguiendo en una línea decreciente otras nomenclaturas como “animales de trabajo”, “animales de granja”, “animales en peligro de extinción”, “animales de competición”, etc. hasta la categoría mas baja como las “alimañas” que incluyen a ratas, arañas, hormigas, las nauseabundas comadrejas o desagradables como las asquerosas babosas o los perros alzados que se prenden de la pierna.</p><p>Por ejemplo, dentro de la categoría “aves” también se discrimina, aún siendo de la misma especie como las gallinas ponedoras u otras para consumo. Unas sobreviven y las segundas, no. Lo mismo sucede con los grandes mamíferos como las vacas lecheras o para faena.</p><p>O como los toros reproductores que la pasan mucho mejor que los otros, los de “lidia”, que con su espectacular muerte deleitan al público amante de la tauromaquia.</p><p>Como percibirán, unas utilidades alargan sus vidas y otras los harán óbitos en corto tiempo.</p><p>Todo es cuestión de cultura y de legitimación de tradiciones o urgencias ya que, por ejemplo, una familia caníbal humana ve con cierta normalidad degustar los cortes magros de algún enemigo furtivo. ¿Cierto?Los animales son discriminados según las costumbres o la buena o mala prensa que tengan.</p><p>Todos son animales pero depende de nuestra simpatía o utilidad, para así subir o bajar el cesáreo pulgar una y otra vez.</p><p>La vaca no te trae de vuelta el palito que le arrojaste.</p><p>La vaca no se hace la muertita ni te trae el frisbee.</p><p>La vaca no te mueve la cola aunque reconozcamos que a su favor, puedo afirmar que, no le huele la entrepierna a las personas.</p><p>Las criamos y carneamos repitiendo la operación una y otra vez y nadie se inmuta, porque no pertenecen a la categoría de “mascotas”. Excepto los veganos que no comen carne animal aunque calzan botas de cuero. No todos, por supuesto.</p><p>Tienen cuatro patas, son mamíferas y mansas pero no tenemos la empatía necesaria para depositar en ellas nuestro amor.</p><p>El 80 % de los habitantes de India profesan el hinduismo y dan trato sagrado a las vacas, no así los grupos musulmanes y otros que suman un 20% de la población y no encuentran razón para no hacer un buen asado con ellas.</p><p>Escurrimos su sangre en busca de exquisitas morcillas y degustamos sus hígados en sabrosísimos churrascos con cebollita salteada vuelta y vuelta en oliva pero con poca sal, por la presión.</p><p>Podemos humanizarlos de distinto modo como el caso de un frigorífico local que ilustra su marca con un logotipo curioso. Es el dibujo de un cerdito con alas, como si estuviese, el tierno animal, elevándose a su cielo buscando ufanamente el paraíso porcino prometido.</p><p>Criamos y comemos pollos doble pechuga fisicoculturistas que a veces incrementan nuestras mamas cual implante siliconado barato de 150 c.c., pero con felicidad. Ellos tampoco son tratados como mascotas.</p><p>¿Por que los perros y los gatos tienen más prensa que las bobas vacas?</p><p>Los gatos son bichos indiferentes, arrogantes, independientes y vengativos pero a ellos sí, les damos comprensión y atención pero a las vacas las almorzamos sin culpa.</p><p>Y ni hablar de las ovejas. ¡Las historias que hay detrás de ellas!</p><p>Gombrowicz ya pensaba en los tandilenses con metáforas comprensibles: “...En Tandil te aburrirás a morir´… Vagabundeo… El vaivén monótono y oficioso de Tandil… Son tan literales estas mortíferas actividades: previsión de hormiga, paciencia de caballo, pesadez de vaca…; no tengo por dónde atacarlos… pues están hundidos en lo suyo; además su soledad es inconmensurable… es una soledad de animales, de caballos, de ranas, de peces.”...(Diario Argentino)</p><p>Por supuesto que sería extemporáneo darle mucha entidad a esta reflexión que Don Witoldo hizo allá por 1957 o `58, cuando en Tandil convivían setenta mil habitantes y no estaban los dinosaurios de lata.</p><p>Vemos pasar la vida sin que nos importe lo trascendente y, lo trascendente está ahí nomas, en los detalles, allí donde sí llega la observación de los dioses.</p><p>¿Crear un cementerio de mascotas es trascendente? ¿Es útil?</p><p>¿Habrá servicios religiosos de cuerpo presente? ¿Colocarán la foto del occiso u occisa sobre una lápida? ¿Algún escultor dará forma a quien fuera en vida Boby? ¿Les llevarán flores de plástico y huesos de igual material? ¿Habrá algún Beto Manna (paz descanse) que se disculpará diciendo que no le desea el mal a ninguna mascota pero “¡que no me falte trabajo!”?</p><p>Empero, vamos acomodando nuestro amor a las mascotas según nuestras posibilidades económicas. Evaluamos el espacio disponible en nuestras viviendas o el rango de tolerancia y paciencia que portemos al momento de convivir con estos conocidos seres. Hoy la tendencia o estadística manifestada por los “focus groups” es poseer, en promedio, un caniche toy blanco, preferentemente muy pequeño. Esto es razonable porque se puede tener adentro, saciando sus necesidades en una caja con piedritas. Comerá poco y no será onerosa su manutención y será fácil de meter al auto. Limpito, económico y manejable aunque de ladrido insoportable. El pastor o pastora belga, pastor o pastora alemán ya no cuentan con la admiración de los posibles dueños adoptivos. Son canes muy grandes. Aunque hoy son otros los pastores preferidos. Algunos rondan muy cerca del intendente.</p><p>Pregunto si quienes homenajearán a sus perrunas y gatunas mascotas en la futura necrópolis son los mismos que permiten decorar con sus heces las veredas de mi pueblo. Heces que he esquivado y a veces pisado en forma distraída pero con escatológico fin. Heces cada vez más grandes, también cuantiosas.</p><p>La devoción por las mascotillas inunda e infestan las aplicaciones de la red con las gracias casi humanas de gatitos y perritos. Y son conmovedoras las cadenas solidarias cuando uno de ellos se pierde y hasta ofreciendo suculentas y pornográficas recompensas. Esto no significa que nuestra sociedad esté alterada. Tampoco que haya progresado mucho desde que los sumerios los veneraban en tumbas pétreas.</p><p>Humanizar a los animales es una actitud muy humana, y para muchos, más importante aún que la de humanizar a los humanos. Si no pregúntenle a las derechas mundiales que dejan hundir “pateras” llenas de humanos en Lampedusa, la isla italiana del Mediterráneo, para evitar la entrada de inmigrantes a la Europa blanca. Pueden ser los mismos que acarician a su caniche mientras degustan un matambrito de cerdo al orégano.</p><p>Disgrego y acoto:</p><p>“Abren el matambre, lo desgrasan un poquito y lo extienden en la mesada con la grasita que queda para abajo, dividen en dos con una línea imaginaria por la mitad. Pican tres dientes de ajo, bien picados. Pican un pequeño ramito de perejil. Ambas picaduras las vierten en una taza. Agregan un buen puñado de orégano para luego regar con aceite de oliva hasta que todo quede con la espesura deseada (Entre cremosa y líquida). El agregado de pimienta y sal es a gusto. La pasta licuosa se distribuye y unta sobre la mitad imaginaria del matambre. La otra mitad se dobla simétricamente sobre el sector condimentado. Se considera preferentemente coser con alguna puntadas los bordes del futuro manjar porcino, dejándolo como un bolsillo y guardar en la heladera hasta el otro día, momento en que ya maridado, se realizará el cocido del sacrificio gastronómico, sea a las brasas o al horno”</p><p>Es curioso que se evalúe la creación de este tipo de necrópolis para animales.</p><p>Tal vez crematorios para todos y todas las mascotas nos acerque a los Redondos con aquello que “el infierno está encantador”.</p><p>Acá no tenemos el Ganges pero unas piras flotantes en el lago, lejos del chorrito brindarían por cierto poca sanidad aunque sí un bello espectáculo nocturno.</p><p>Cabe preguntar si los Bull terriers, Rottweilers, Dogos y Pitbulls asesinos serán enterrados cabeza abajo en la entrada del cementerio como otrora fuere sepultado el Tata Dios, en el antiguo campo santo, allá por 1872, luego de la matanza de los Chapar y días después, cuando fue asesinado por el “Tuerto” Lavallén, que sacó el palito más corto en el hermético sorteo para ver quién le pegaba el trabucazo a través de la ventana del calabozo sito en Centenario casi Belgrano, de la vereda par. Para convertir así, al santón, en el chivo expiatorio de la tragedia de los 36 muertos de aquel año nuevo y para tranquilidad de aquellos oligarcas viejos.</p><p>En ese prado de paz habrá por supuesto ornamentaciones que distinguirán a los deudos por la calidad y suntuosidad de las tumbas o bóvedas que podrán ser diseñadas para varias mascotas de la familia, incrementando su ego acumulador, excepto que se reglamente una uniformidad como en los cementerios privados, todos iguales y a ras del césped. Así sería un justo socialismo mascotero post mortem.</p><p>Las manifestaciones que testimonian la relación del humano con los animales son infinitas y hoy sabemos que el candidato Milei recurre al asesoramiento del espíritu de su cánido muerto para proyectar los actos de gobierno de su utópico futuro mandato presidencial.</p><p>Por supuesto que no son los animales los que se autoperciben mascotas. Somos los humanos los que depositamos el título según la relación que tengamos con ellos.</p><p>Por ejemplo y siendo autorreferencial, a mi me gustan los gatos siameses y los perros collies pero aborrezco a los caniche toys y a los pequineses.</p><p>Recuerdo que en el barrio de la terminal habitaba un vecino que convivía con serpientes y lagartos, los cuidaba y para él eran su compañía.</p><p>La necrópolis, campo santo o cementerio dará “vida” a la eternidad de nuestras mascotas y me pregunto si ellas tienen “alma” o son iguales a nosotros, los humanos.</p><p>Por supuesto que la respuesta la tendrán las artes psicológicas, las raigambres culturales o las metafísicas religiones. Sabemos que es así.</p><p>Mientras, el Sr. Carrillo está buscando el lar donde van a descansar los animales con alma.</p><p>Las vacas y las babosas no, por ahora.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/nfBwR62uakeXudrwNxMa9Tza16A=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2023/08/feedlot.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Un concejal del Frente de Todos o Unión por la Patria, es quien se está ocupando de crear un cementerio de animales. Solamente de mascotas, solo para...]]>
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                <updated>2025-07-17T15:40:04+00:00</updated>
                <published>2023-08-01T17:18:14+00:00</published>
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            La seductora resignación a ser mediocres
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                <![CDATA[José Rossanigo]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/tSzYUuivHwcoB7hi-PQEw_iKDbQ=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2023/04/tandil_11_04_23.JPG" class="type:primaryImage" /></figure><p>Podría haber titulado esta nota como “elogio de la mediocridad”, que fue por cierto mi primera intensión, pero me remitía inevitablemente a aquella novela del peruano Mario Vargas Llosa.</p><p>Elogio, en su acepción inicial refiere a un hecho o gesto apreciado, un reconocimiento tácito hacia persona o cosa. Pero todo es parcial y pueden entenderse los hechos con distinto sentido según el contexto, como ocurre en el desenlace de la historia del premiado con el Nobel.</p><p>Recuerdo aquella frase que podía ser aplicada en el obituario de cualquiera, tanto a la más digna persona como al peor de los delincuentes: ... muy apreciada en el círculo de sus amistades....</p><p>¿Y por qué me concentro tanto en ese término?</p><p>Es posible que la comodidad, o las ocupaciones digitales nos tienten a renunciar a aspiraciones superiores, a perseguir metas que otrora parecían alcanzables y ahora no tanto.</p><p>Esa complicidad que tenemos con la comodidad merecen aquel elogio.</p><p>No asumir los compromisos de responsabilidad ciudadana, de justicia o de equitativa distribución de recursos nos coloca en un limbo inocente y a la vez perverso muy parecido a la indulgencia que se busca al entrar al confesionario.</p><p>Creo que en estos días, proscribiendo listas de candidatos se está haciendo un elogio a la mediocridad. Es hacer con los propios lo que no queremos que los ajenos nos hagan.</p><p>El discurso anuncia que hay que asegurar el bien general por sobre los intereses individuales aunque hace muchos años que estamos esperando el famoso “bien general”.</p><p>De poco han servido cuarenta años de democracia cuando hoy, a las puertas de una nueva elección, dos tercios de los candidatos se solazan ofreciendo represión, supresión, ajuste y orden. Y cabe parafrasear la famosa sentencia peronista: Todos somos de derecha, pasa que aún no lo sabemos. Y algo de verdad encierra esta frase porque… ¿Quién está exento de la egoísta acumulación? ¿Quien no recibió tangencialmente la observación del panóptico desperonizador?</p><p>Se es mediocre y soberbio al permanecer tanto tiempo en el poder local (autoproclamándose democrático) y es mediocre el razonamiento en no denunciar firmemente las irregularidades del gobernante renunciando así a la crítica.</p><p>Podrán aducir que no poseen el principal fierro que es un medio de difusión potente pero, y siempre y bajo el incómodo “pero”… Teniendo como ejemplo la vidriera capitalina de medios, sabiendo que la posesión de la información crea sentido y habiendo transcurrido dos décadas de monólogo lunghista ... ¿Pueden explicar, los muchachos, la razón de una siesta tan larga de quietud y tibieza?</p><p>Me pregunto si no es tiempo ya de corregir estrategias en estos días preelecionarios.</p><p>Lunghi gobierna desde hace 20 años la ciudad porque es Lunghi. Es una marca.</p><p>Quien pretenda guiar los destinos locales deberá construir su identidad y si esto que nos presenta la oposición es su mejor retrato, desde ya creo que no alcanza.</p><p>Hoy, con la campaña lanzada nos convencen de elegir a nivel nacional el mal menor, taparnos la nariz por tercera vez consecutiva es un montón y esta vez el laberinto elevó sus paredes para no permitirnos saltar.</p><p>Algunos renunciarán al sufragio, no irán a votar y desertarán a ser ciudadanos. ¿Y cómo se entiende esta actitud? ¿Como valentía, como rebeldía? O tal vez, y tristemente, como mediocre indiferencia.</p><p>Cuando digo y me refiero a la mediocridad estoy afirmando que los promedios llevan siempre, definitivamente a elegir saldos, la inercia de lo mismo, la penosa resignación a decir que “Es lo que hay”..</p><p>Y lo que hay es una ciudad de derecha más derechizada e indolente.</p><p>Recordar una ciudad previa como posible y pensar que se puede volver a ella es, de mínima, un pensamiento ingenuo. Y eso que para enfrentar a Lunghi se necesita muy poco.</p><p>Alcanza con salir de la mediocridad y del elogio a lo berreta. No parecería tarea difícil si el objetivo es poder proyectar una alternativa y comunicar una ciudad desarrollada.</p><p>Lunghi entendió de entrada que neutralizar y diluir al peronismo era esencial para su proyecto personal y el de la nueva inmigración. No necesitó inteligencia, solamente replicar lo que se desarrollaba a cuatrocientos kilómetros al norte.</p><p>Por supuesto que los vientos de cola proporcionados por el kirchnerismo y aprovechando inteligentemente las bondades de esa política le crearon los caminos para su cimentación.</p><p>Las artes marciales se valen del esfuerzo ajeno y el “judoka” Don Miguel supo hacerlo.</p><p>Hoy y desde hace varias elecciones vemos que los esfuerzos del gobierno provincial y nacional resultan inútiles al tratar de fogonear al diputado y crédito local con favores presupuestarios que, irónicamente, el imaginario ciudadano se lo acredita a la cuenta del ex pediatra.</p><p>El candidato de “Unidos” se esfuerza en resaltar este aspecto y lo repite en los actos de campaña y me pregunto: ¿No estará haciendo un elogio de la lamentación?</p><p>La difícil tarea de convencer a la ciudadanía acerca de la mediocridad real de Lunghi y su incultura no se construye con lamentos. Esta estrategia actúa antagónicamente ante la “viveza criolla” del Barón y sus apóstoles, para beneplácito de sus votantes y extraños.</p><p>Reconozco que la crisis de identidades políticas cruza horizontalmente a Tandil y a la Argentina toda. Hemos visto como radicales se camaleonizan en conservadores o proto represores, socialistas y siniestros confundidos sin destino y peronistas súper aburguesados que han perdido sus respectivos nortes.</p><p>Pretendemos soslayar los textos que nos anuncian conceptos claros, conocer la diferencia entre la acumulación egoísta y la distribución equitativa es donde reside desde siempre la verdadera lucha. En esa fricción, el poder pretende con alambiques políticos camuflar la verdadera deuda.</p><p>Hace unos días llego a mi lectura la opinión del poeta hondureño Livio Ramirez que en un recorte de reportaje expresa: “Me preocupa que la verdadera literatura sea subestimada en función de estas baratijas visuales que hay, como Internet y, sobre todo, me preocupa que la juventud sea víctima inconscientemente de un proceso de desidentidad, de pérdida de su razón histórica de ser”</p><p>La mediocridad está relacionada con la comodidad y la comodidad con el desinterés.</p><p>Si proyecto estas condiciones al plano artístico aseguro que la tendencia es idéntica. La negación a la crítica y la aceptación del presente como estado inapelable van conformando las bases de la universalización del promedio para aceptar la vida como estadística media renunciando a nuestro real progreso como individuos o como sociedad.</p><p>El “primer trabajador” decía que la única verdad es la realidad y por desgracia de esta frase fuimos construyendo un país de soluciones coyunturales y de urgencias inconvenientes. La verdad es más compleja.</p><p>El elogio que describía el genial peruano devenido en “facha” ensambla perfectamente con nuestra realidad. El escritor nos eclipsa con su fachada erótica y efímera para ocultarnos y apenas insinuar otras miserias inconfesables.</p><p>La inocencia puede ser una mascarada, el elogio un canto de sirena y nuestra comodidad el purgatorio de un devenir suicida.</p><p>Estamos en tiempos pre electorales, en tiempos de campaña y promesas de novio.</p><p>En mi ciudad dirimirán los mismos de siempre, La Cámpora por un lado y el baronazgo en la opuesta esquina.</p><p>En términos plásticos podría describirse como la contienda entre el viejo “kitsch” y el conceptualista novel con discurso performático.</p><p>Sabemos que es una justa despareja y el resultado está cantado. Los fierros los tiene el viejo y el diputado sólo algunos ideales y si recurro a analogías con la mitología bíblica puedo citar a las remanidas figuras de David y Goliat.</p><p>La expectativa igualmente habita en nosotros. La contienda es entre quienes pretenden perpetuarse en la mediocridad o los que pugnan por una alternativa superadora.</p><p>De la troupe del gobierno de las dos décadas hay quienes ya apuestan resultados con cifras anunciadas y con rostros sobradores. Con cubiertos mellados y la servilleta al cuello.</p><p>Pero… pero… y tal vez...</p><p>¿Podrá el elegido ser digno de nuestro elogio?</p><p>¿Habrá sabido David recoger por fin el guijarro necesario?</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/tSzYUuivHwcoB7hi-PQEw_iKDbQ=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2023/04/tandil_11_04_23.JPG" class="type:primaryImage" /></figure>Podría haber titulado esta nota como “elogio de la mediocridad”, que fue por cierto mi primera intensión, pero me remitía inevitablemente a aquella no...]]>
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                <updated>2025-07-17T15:40:04+00:00</updated>
                <published>2023-07-22T10:05:33+00:00</published>
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            Sobre la 50° edición del (autopercibido) Salón Nacional de Artes Visuales
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        <link rel="alternate" href="https://www.eleco.com.ar/opinion/sobre-la-50-edicion-del-autopercibido-salon-nacional-de-artes-visuales" type="text/html" title="Sobre la 50° edición del (autopercibido) Salón Nacional de Artes Visuales" />
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                <![CDATA[José Rossanigo]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/DeTOtHUgIrfX9WDCmLKSxnJvs0E=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2023/06/salon.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Por José Rossanigo (*)</p><p>Pretender denominar Salón Nacional a un concurso de artes visuales conlleva algunas características y exigencias puntuales, por ejemplo, estar a la altura del acontecimiento y deber cumplimentar al menos dos condiciones: Proyectar o ser prestigioso, con la carga que posee esta denominación y/o otorgar premios dignos que atraigan a importantes autores nacionales. Y, percibo que ninguna de estas condiciones se han congregado en este caso.</p><p>El pasado sábado 3 de junio se inauguró al público la exposición de obras seleccionadas de este conocido Salón en medio de un vernissage numeroso de asistentes, factor importante en política para medir el “éxito” del evento.</p><p>No olvido que este encuentro es competitivo y como tal se rige por parámetros establecidos que el jurado y las autoridades municipales deben contemplar.</p><p>Según figura en la crónicas de difusión fueron recibidos mil trescientos postulantes quienes luego del filtro selectivo, setenta y seis trabajos fueron aceptados, de los cuales doce son participantes tandilenses cuyas obras están expuestas.</p><p>En estos días recorrí las salas del museo, no menos de cinco veces, tratando de analizar las obras expuestas y a través de ellas mi parecer, el criterio de selección y la calidad y nivel plástico visual del evento.</p><p>Hacer una crítica del jurado es inapropiado ya que desde hace años he percibido una constante que dicta que, sean de la tendencia conceptual que posean, dentro de las diez “mejores” obras, están los premiados aunque exista la posibilidad de declarar desiertas algunas premiaciones.</p><p>Parafraseando a Sartre, el jurado hace lo que puede con lo que ve.</p><p>Recorrer las salas es como entrar en el túnel del tiempo y ver desde hace años la misma idea organizativa y la escasa y monótona calidad de las obras, exceptuando a piezas textiles que entregaron un poco de aire fresco. Caminar por las salas es flotar a través de un sueño recurrente e incómodo.</p><p>La pregunta que debemos hacernos es la de saber cuáles son los objetivos a los que pretendemos arribar y esto depende de la altura de la vara que coloquemos como meta.</p><p>Si el objetivo es una pillamada de amigos, este encuentro está bien diseñado pero si se trata de competir a un nivel superlativo se está, por cierto, muy lejos.</p><p>Para lograr los mejores estándares debemos referenciarnos con los mejores exponentes a nivel global.</p><p>Y es entonces que aparece la palabra excelencia y con su sucesión, el prestigio.</p><p>Todo acto de gobierno es un hecho político. Lo es la elección del jurado, la cantidad de exponentes que participarán de la exposición y también el monto en metálico de los premios que dignifiquen a los artistas.</p><p>Cada decisión que toma la Sra. Gnocchini, en este sentido, es un hecho político.</p><p>Sé que el Gobierno local es reacio a aceptar críticas de sus actos ya que entienden que veinte años en el perenne poder y el voto consecutivo del vecino los habilita para licuar los “errores”.</p><p>Se incomodan. Se olvidan que menos es más e imaginan que la cantidad eclipsará lo importante.</p><p>Una veintena de obras y creo ninguna presencia local hubiesen sido suficiente como para justificar la molestia que tomó la organización del evento y los gastos publicitarios en los medios.</p><p>Un salón cumple una función formativa también y se le debe dar al observador las herramientas para esa lectura ulterior.</p><p>Si es competitivo se debe jurar con las mas altas exigencias.</p><p>Los jurados defienden posturas, los hay con criterio conceptualista y otros objetualistas. Los hay contemporáneos, modernos o clásicos y hay quienes defienden la materialidad u otros la sensibilidad o subjetividad.</p><p>Hoy vemos reflejada en la expresión de los artistas a una sociedad paralizada y estancada en una mediocridad supina. Las artes representan momentos, de la sociedad en que vivimos, que se reflejan en las expresiones muralejas y monumenticias o en la banalización mediática de las artes escultóricas.</p><p>Debemos propender a mejorar las políticas educativas y elevar la formación del soberano para que pueda entender y apreciar los entrelineados del arte y poder asir más herramientas para su formación.</p><p>La tendencia de las artes actuales manifiestan, en su concepto, dar testimonio del accionar valorando las huellas de la actividad humana .</p><p>Las artes son rastros, como los testimonios en las cavernas y es el artista quien captura, como testigo, los vestigios de su accionar.</p><p>El artista es hoy un coleccionista de consecuencias, es un fugaz y curioso historiador de la realidad.</p><p>Estas manifestaciones se descubren y perdurarán como las pinturas rupestres de nuestro tiempo.</p><p>Este pretencioso Salón Nacional denuncia geometrías imperfectas, hiperrealismos toscos y conceptualidades sin concepto.</p><p>En este salón no se hizo presente el misterio, tampoco la trascendencia y en contados casos sí un poco de oficio.</p><p>Deberán pasar muchas cosas y tomar decisiones políticas para que un salón tandilense retome el prestigio de otrora.</p><p>Según cuentan las paredes del museo, en la noche inaugural se hicieron promesas. Espero no sean como las de Charly y el bidet.</p><p>(*) Escultor&nbsp;</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/DeTOtHUgIrfX9WDCmLKSxnJvs0E=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2023/06/salon.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Por José Rossanigo (*)Pretender denominar Salón Nacional a un concurso de artes visuales conlleva algunas características y exigencias puntuales, por...]]>
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                <updated>2025-07-17T15:40:04+00:00</updated>
                <published>2023-06-20T10:06:17+00:00</published>
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            La segunda fundación del Tandil
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                <![CDATA[José Rossanigo]]>
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                                <content type="html" xml:base="https://www.eleco.com.ar/opinion/la-segunda-fundacion-del-tandil">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/LdZ8_jbzDUZ_mQ87KSlOwbQPsfE=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2023/05/tandil_desde_arriba.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>* Por José Rossanigo, escultor</p><p>Un industrial fundidor le comentaba a mi viejo que el turismo era una actividad de haraganes, allá por la década del sesenta, mientras papá cargaba un equipo con gas Freón 12, en su fábrica de heladeras en Yrigoyen 748.</p><p>Eran años en los cuales todavía enorgullecía a la ciudad contar con fábricas, talleres metalúrgicos y fundiciones de hierro y bronce que abastecían a las automotrices argentinas.</p><p>En este contexto, había otra noción de lo que era o no “trabajo”.</p><p>También la industria de la piedra o la textil marcaban, en importancia, junto a la explotación agropecuaria, la economía aquella ciudad.</p><p>La industria sin chimeneas era considerada una actividad menor hasta entrados los años noventa.</p><p>Hubo cambios en nuestra sociedad y el mundo todo. Y trabajo no significaba ya sólo fuerza física.</p><p>En mi país, la crisis pos-menemismo convertible, la Alianza, el helicóptero y los treinta y nueve muertos cambiaron para siempre nuestra percepción y nuestra existencia misma. Parripollos, canchas de paddle, polirrubros y remisserías pintaban otro paisaje.</p><p>En mi ciudad finalizaban muchos años de derecha democrática a manos de Zanatelli (ex militar y participante local del golpe del ´76) y Oroquieta.</p><p>Entramos así, acto seguido, en el ulterior lunghismo por menos de trecientos votos sobre el candidato peronista Bracciale.</p><p>Y la derecha siguió, gorila y elitista y no fueron insinuaciones veladas, fue realidad al tiempo que la variante turística aparecía como una opción potable.</p><p>La huida de quienes se sentían atrapados por la inseguridad del AMBA buscaban nuevos horizontes y aquí, en mi ciudad, una funcionaria diseñaba lo que a la postre cambiaría para siempre la identidad social del Tandil. Helena Berestain pensó otro turismo.</p><p>Aquellas frases que ilustraban las puertas traseras de camiones que circulaban por todas las rutas y publicitaban tímidamente: “Tandil ciudad de turismo”, dieron espacio a otros slogans nuevos y marketineramente seductores: “Tandil, lugar soñado”, por ejemplo.</p><p>¿Soñado por quién y para quiénes? ¿Soñado como sinónimo de deseo, de cuento de hadas o soñado como paraíso exclusivo?</p><p>Posiblemente soñado para que las clases pudientes tuviesen un lugar de desarrollo sin la problemática de la inseguridad o de la población “indeseada” del conurbano.</p><p>Por ese entonces en el mundo se promocionaban la “marca ciudad” y la “marca país” y Tandil no podía excluirse de esta tendencia, por lo menos desde la visión de esta funcionaria, y la ciudad no fue ya la receptora de los contingentes que llegaban cada Semana Santa infestando las cercanías de la plaza San Martín con micros, cerca del Calvario, para retirarse urgentemente ese mismo día. Eran los indeseados “gasoleros”.</p><p>El diseño apuntó al turismo de relax, de aventura. Caro.</p><p>A nivel nacional se promocionaba a Tandil para un turismo distinto sin los grasas de las playas de Mar del Plata.</p><p>Las promesas de cabalgatas por las sierras, trekking, mountain bike o las estadías en acogedoras cabañas de madera en las sierras, sumado a la degustación de los mejores productos regionales, seducían a un turismo con otro poder adquisitivo.</p><p>Y así la clase media y media alta foránea vio en Tandil un potable lugar para escapar de motochorros, saqueos, secuestros y “marrones” dando lugar a una inmigración consecuente en busca de seguridad y tranquilidad para su prole.</p><p>Terrenos y alquileres caros al sur de la ciudad no fueron óbice para su asentamiento lejos del norte bajo.</p><p>La euforia de la orgía sojera y la renta extraordinaria empresarial aceleró la inversión en inmuebles y condominios atestando las manzanas con departamentos vacíos o alquilados a familias desesperadas y obligadas por el déficit habitacional. Otros, rentados a estudiantes universitarios con padres de buen pasar o más rentables aún para turismo de fin de semana. Caros.</p><p>El gobierno del pediatra en su primer mandato fue transformando aquella ciudad industrial con valor agregado y trabajo calificado en una sociedad de servicios y empleos mal pagos. Una ciudad pensada para el ajeno, sea turista o inmigrante pero siempre con buen bolsillo. Con barrios cerrados y hoteles con estrellas, alejados y seguros.</p><p>Esta influencia cambia sin dudas la idiosincrasia del “nyc”, la ciudad muta y se refunda y sus consecuencias modelan nuestro nuevo hábitat.</p><p>El parque industrial deshabitado es un símbolo de este cambio. La metalurgia capituló ante la crianza de cerdos, o el armado de salames y quesos varios.</p><p>Bueno es preguntarse, en este devenir, por la política.</p><p>Ni el oficialismo ni la oposición han estado a la altura de estas transformaciones en las que el sector privado ha sido el conductor, a su conveniencia por supuesto, del desarrollo local.</p><p>Sabemos que con la ausencia o la tibia presencia del estado, el privado es dueño y señor.</p><p>El poder de la Cámara Empresaria o las asociaciones promotoras del turismo, los clusters y sus pares dictan políticas locales y sabemos que no todos se benefician con estas acciones.</p><p>El diseño de Helena Berestain, Directora de Turismo del período final del zanatelismo y principio del lunghismo fue entonces consecuente.</p><p>Sabido es que la democracia se degrada cuando el poder privado toma atribuciones impropias y es cuando ya no desentona la alteración de principios básicos como la alternancia en el poder y, el pediatra, cebado, se convirtió en uno más en violar este principio, inspirado y avalado por la acción de los barones peronistas y radicales indistintamente del conurbano o los feudales provinciales.</p><p>La suma ininterrumpida del poder, sin dudas invita al relajo político que deviene en relajo cultural y así sin darnos cuenta nos hervimos en un caldo social de nauseabunda mediocridad.</p><p>La trama social debería contar por cierto con pensadores que supiesen alertarnos y ser ellos los anticuerpos en la sociedad cuando corremos el riesgo de poner en peligro la convivencia.</p><p>Son las alarmas que se encienden cuando los totalitarios quieren imponer ideas fáciles y rápidas.</p><p>En mi ciudad tanto la oposición política como los intelectuales permanecieron anestesiados y, siendo más severos, se asociaron a este cambio que propició desigualdades.</p><p>Hoy algunos historiadores locales imitan a Winston, el personaje de George Orwell en “1984” reescribiendo la historia que Lunghi completará cuando termine su próximo mandato, allá por el 2027 narrándole a una nueva generación una historia reescrita a su medida.</p><p>Este año se cumplen doscientos años de la primera fundación de Tandil y veinte de la permanencia de la administración lunghista, suficiente para crear un nuevo sentido.</p><p>Esta nueva historia de mi ciudad refundada está siendo escrita a medida de los nuevos habitantes.</p><p>Cual profecía, se cumplió el deseo de los viejos conservadores locales de concentrar el poder tan deseado y apenas birlado por un Pizzorno débil allá por el ochenta y siete.</p><p>Tandil no es una ciudad para todas y todos, tampoco para que esté toda la gente adentro. Al sur y adentro los ricos y, los menos pudientes al norte y lejos del centro.</p><p>El déficit habitacional permite elaborar un estado de situación social en el cual casi la mitad de la población carece de vivienda propia.</p><p>Así ha sido diseñado este presente en el cual el peronismo no ha sido ajeno y los medios de difusión, socios del poder, han sido parte importantísima en esta refundación.</p><p>El peronismo optó por la forma de la política del coqueteo para acercarse a las clases dominantes y sabemos que cuando se traiciona la esencia, en política, se paga con votos.</p><p>La cultura chata y las ideas mediocres fueron capital propio del lunghismo y no los culpo ya que cuando se detenta el poder total, la ilustración es considerada un bien incómodo.</p><p>Han desarrollado en estos años una ciudad decorativa y despojada ya de su identidad fundante y propicia para ofrecérsela al inmigrante solvente.</p><p>Una ciudad nueva aunque más injusta y vetusta en sus ideas.</p><p>Doña Helena ha refundado, sin pretenderlo, una ciudad con un riquísimo pasado pero dividida en dos y con una historia que se va escurriendo sin retorno entre los adoquines labrados de las viejas calles que cruzan el valle de las sierras más antiguas del mundo.</p><p>&nbsp;</p>]]>
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                <updated>2025-07-17T15:40:04+00:00</updated>
                <published>2023-05-31T10:07:59+00:00</published>
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