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    <title>El Eco de Tandil</title>
    <subtitle>Entrevistas exclusivas y contenido multimedia para informarse minuto a minuto de lo que acontece en Tandil.</subtitle>
    <updated>2026-09-09T17:02:15+00:00</updated>
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            Consultas a la IA por las angustias de nuestros hijos ¿Lo barato nos cuesta caro?
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                <![CDATA[María Catarineu]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/4PRNM9XyiSsmZVUnshYcNa7K8p8=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/09/ia_terapeuticas.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Los fríos hombros de la IA.</p><p>Cada vez son más los usuarios que consultan a las IA terapéuticas, cuando aparecen las preocupaciones que aprietan por demás el corazón. Las ofertas para resolver, desde problemas domésticos hasta el mal de amores, las tenemos al alcance de la yema del dedo en nuestro celular. Estos sistemas conversacionales automatizados, están diseñados para proporcionar apoyo y orientación emocional, mediante intervenciones con un lenguaje natural, respondiendo sin demoras, a toda hora y en cualquier lugar. Un “otro” que aparece con indicaciones generales, esquivando el encuentro con la diferencia, que ofrece respuestas permanentes, sin cansancio, sin incomodar, sin dislikes y por supuesto, ¡pareciendo no fallar! Es así, como la IA emocional, acude velozmente en nuestra ayuda con su disfraz de alivio. Pero ¿qué nos pasa con las angustias de nuestros hijos? ¿las depositamos sobre los hombros de un algoritmo?</p><p>Soporte artificial del sufrimiento</p><p>Los efectos de las consultas a la IA por las angustias de los niños, los vemos los terapeutas en el consultorio, ya que están acarreando dificultades en el desarrollo en edades cada vez más tempranas. Sabemos que, a menor edad, mayor es el riesgo de una desnutrición emocional, porque la constitución y el desarrollo de un niño, se pone en juego en la cancha de la primera infancia. ¿Por qué llora tanto, si lo tengo en brazos? ¿Cuándo va a jugar solito o con otros? ¿Por qué pega y muerde si es tan chiquito? En los últimos años se han multiplicado las familias que llegan al consultorio, después de haber hecho un recorrido previo de consultas con la IA, con indicaciones, diagnósticos bajo el brazo y prósperos tratamientos. Este derrotero algorítmico, no es sin efectos, ya que genera un alto costo psíquico sobre la familia y por ende sobre su hijo, aumentando el malestar y el quantum de sufrimiento. El soporte artificial de la IA los deja en soledad, sin una mirada amorosa que acompaña y sostiene. Al dilatarse el pedido en la consulta terapéutica con un profesional, sobre todo en edades tempranas, pueden aparecer riesgos psíquicos, ya que, el sufrimiento emocional va en aumento. Vemos niños con un mayor déficit en su juego espontaneo, con repliegues en su desarrollo, dificultades en la comunicación, en las adquisiciones cognitivas y en la constitución del lenguaje. ¿Con quienes nos encontramos? Nos encontramos con padres emocionalmente agotados y con sus hijos con síntomas incrementados y acentuados, que no solo se manifiestan en seno del hogar, sino también, con un malestar extendido hacia otros ámbitos como el del colegio, el club y las casas de amigos. Las respuestas de la IA frente a las preguntas de los padres indicando lo que deben hacer con sus hijos, no produce alivio al sufrimiento. Lo que sucede es un “como si” artificial de sostén que obtura la angustia y la incrementa. Este canto de sirenas IA, produce una ilusión de sostén y de escucha, para arrastrarnos sin aviso, hacia el choque de las rocas del dolor emocional y la soledad.</p><p>Algoritmo ¿algo o alguien?</p><p>El algoritmo con “prosodia humana” que sale del celular, carece de valor afectivo. La IA no puede sustituir un espacio terapéutico, no tiene conciencia de sí, ni vida inconsciente, desconoce lo que es la incertidumbre como angustia ante el tiempo, no puede soñar, no conoce el lapsus, ni la fragilidad de la persona humana. No es capaz de pensarse y principalmente es incapaz de amar. ¿Teme a lo desconocido o se angustia con el sufrimiento? Por supuesto que no, porque solo es un sistema tecnológico que combina algoritmos, álgebras y grandes cantidades de datos para imitar el razonamiento humano. Al registrar nuestros gustos, nos endulza con suaves soluciones, sin transpirar la camiseta con nosotros y sin acompañarnos amorosamente para trabajar con las costuras de nuestra propia historia. La escucha activa por la angustia de un hijo, no puede ser un simulacro de empatía y contención. Es por eso que la mirada terapéutica requiere de la presencia ineludible de un otro real que sostiene, para construir juntos el camino propio de acompañamiento.</p><p>La clínica es soberana</p><p>La práctica clínica implica un proceso, un recorrido, un trayecto de compañía y contención. La clínica es “la práctica y el arte de inclinarse al pie de la cama del paciente” ¿Esto que implica? El orden de lo humano debe estar presente, para contener y abordar los problemas de ese niño y su familia. Es en la escucha activa, donde “el alma y el corazón del otro se tocan con las yemas de los dedos”</p><p>Donald Winnicott, aquel pediatra especialista en el desarrollo infantil, sostenía que el niño no existe de forma aislada porque depende absolutamente de su ambiente facilitador, de sus figuras de cuidado. Es por eso que, consideraba fundamental consultar a un terapeuta por las angustias de los hijos porque su sufrimiento no puede entenderse de forma separada, sino como un síntoma de fallas o tensiones en su entorno familiar y afectivo. La clínica con niños pequeños busca ofrecer un ambiente facilitador y seguro que permita al niño continuar su proceso de maduración, construyendo desde el juego como operador clínico por excelencia en la infancia, desde un trabajo interdisciplinario necesario para esa familia y ese niño en particular.</p><p>¿Quién cuida al que cuida?</p><p>Sobre estas escenas de todos los días, hay un otro, un entorno, un clima familiar, que están implicados, que son ineludibles y que no da igual, no da lo mismo, cómo está o cómo se siente la mamá o el papá, o aquel que cuida, en el momento donde están arrullando a su hijo, dándole de comer o haciéndole upa a su llanto. Es por eso que tiene una enorme importancia la energía psíquica del cuidador, que, por cierto, no es inagotable. Aquí se hace necesaria la presencia, los relevos y el sostén del gran equipo familiar o de esos otros que sostienen al que sostiene, de un espacio terapéutico para acompañar, alojar y por, sobre todo, para abrir la puerta para ir a jugar.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/4PRNM9XyiSsmZVUnshYcNa7K8p8=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/09/ia_terapeuticas.webp" class="type:primaryImage" /></figure>Los fríos hombros de la IA.Cada vez son más los usuarios que consultan a las IA terapéuticas, cuando aparecen las preocupaciones que aprietan por demá...]]>
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                <published>2026-09-09T17:00:26+00:00</published>
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            Dime cómo juega y te diré cómo está su salud mental
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                <![CDATA[María Catarineu]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/-CfUSP5c2EAithuSU1DaWaxlXrA=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2025/08/juego_espontaneo.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Cuando el juego empieza a replegarse, si esta función del juego se apaga, puede aumentar el riesgo en su salud mental. Si un niño sigue creciendo con su juego retraído, entran en vulnerabilidad los despliegues del desarrollo y el armado de procesos importantes de su constitución psíquica. El déficit de juego espontáneo en los pequeños puede generar problemas en el desarrollo emocional, social, cognitivo y físico. Así lo afirma el psiquiatra Stuart Brown, que la privación de juego tiene consecuencias negativas y puede llevar a la depresión, la rigidez emocional y la dificultad para resolver problemas. Es importante saber que lo contrario al juego no es lo serio, sino que lo opuesto, es el sufrimiento y el malestar. El pediatra Wiinnicott decía, que cuando un pequeño mira el rostro de su mamá, generalmente se ve a sí mismo reflejado en ella. La mamá con su expresión actúa como un espejo, mostrando a su hijo una imagen de sí mismo y devolviendo lo que percibe de él. En una época vertiginosa de velocidades, exigencias y dispositivos, ¿que ven nuestros hijos cuando buscan nuestra mirada? En el deseo de encuentro con nosotros, seguramente lo primero que ven, es nuestro celular. Estos cortocircuitos con nuestra mirada, sobre todo en edades tempranas, pueden generar dificultades en el desarrollo emocional y en la constitución psíquica, porque los despliegues del desarrollo de un niño se ponen en juego en la cancha de la primera infancia. Podríamos decir que el celular está ganando por goleada sobre los tiempos de juego espontáneo y se está llevando puesta la salud mental de los pequeños.</p><p>¿Es lo mismo si mi hijo está jugando con un objeto que transformó en juguete, imaginando por sí mismo, que si está hipnotizado y pasivo con una pantalla?</p><p>EL ABURRIMIENTO TIENE MALA PRENSA</p><p>Pereciera que los adultos le tenemos temor a la frustración de nuestros hijos. Si bien sus pedidos y demandas son válidas, hay un camino a recorrer. Si esos deseos se satisfacen inmediatamente o se anulan con una pantalla, no aparece esa distancia necesaria para transitar ese malestar tan áspero y tan necesario para crecer. ¿Qué pasa en esos momentos donde le cerramos la puerta al aburrimiento? Instantáneamente, queda bloqueada la inspiración, se adormece el pensamiento y la posibilidad de que aparezca el despliegue de su juego y las ideas que puedan llegar a venir. El aburrimiento es la antesala de la creatividad y la imaginación, ya que donde nada ocurre, todo puede pasar.</p><p>Pero, ¿quién no tolera la frustración? Nosotros los adultos, ya que muchas veces estamos atravesados por agotamientos válidos y en el fondo, nos cuesta tolerar esa vivencia. Pero es importante saber ¿a dónde los estamos enviando con el “relevo virtual”? Si un niño tiene entre sus manos un celular, no puede elaborar imágenes mentales, ni activar sus ideas propias, es decir, no puede pensar para resolver creativamente por sí mismo ni con otros. Los dispositivos generan un carácter hipnótico, por sus tres rasgos; el brillo, la continuidad y el movimiento; produciendo así un efecto de quietud y pasividad en los pequeños, que no involucran al cuerpo y sus despliegues, Al mismo tiempo, su cerebro en desarrollo, recibe un shock de dopamina que produce una recompensa inmediata altamente adictiva. Dejar de llorar con la pantalla en sus manos, no significa que hayan procesado su angustia, que puede ir en aumento.</p><p>Solo el vínculo es quien le gana el campeonato al celular, ya que el estado emocional que atraviesan es frágil y necesitan del permiso para frustrarse con nosotros. Nuestro “sana, sana, colita de rana” no tiene sustituto. Es ahí donde les donamos esa seguridad de que nada malo va a pasar, porque los estamos cuidando. ¿Qué pasaría si, en vez de cerrar la puerta, nos animáramos a abrirla para sostener amorosamente el aburrimiento? La sana receta es estar disponibles y brindar menos cosas y más abrazos.</p><p>LOS CARRILES DE LA NIÑEZ</p><p>Si en un acto tan sencillo como “a guardar – a guardar cada cosa en su lugar”, la actitud es de apuro y aceleramos la canción, seguramente ese hecho de guardar, perdería su valor. En la infancia es de suma importancia poner de relieve la secuencia, ya que, sobre los carriles más lentos, se asienta y construye todo aprendizaje. Es en la espera, en la demora, donde aparece el sentido a una cosa, donde se activa la reflexión y el pensamiento. El aumento de velocidades, interfiere abruptamente sobre los ritmos de la infancia.</p><p>EL JUEGO: MOTOR DE LA SALUD MENTAL</p><p>Los chicos, después de largas horas de colegio y de agendas abultadas, necesitan “tocar casa” para poder encontrarse en la libertad de sus rincones de juego. Si jugar es hacer en la infancia, es necesario que ocupe un espacio y un tiempo. Es por eso que, cuando curan a su oso, llevan a su dinosaurio al dentista o juegan a que van a la escuela, los chicos juegan activamente simbolizando las cosas que les pasan. Sobre esas escenas de juego, tienen la oportunidad de tomar entre sus manos los miedos y las angustias, dándoles el dominio de lo que están viviendo. Muchas veces “ensayan”, lo que está por venir, como una mudanza o la llegada de un hermanito, desarrollando así la empatía y las habilidades sociales. Desde las guerras de almohadas hasta los choques con sus autitos, el acto de juego, produce y requiere de una exquisita destreza psíquica, porque si algo duele o aparece la angustia, ¡se termina el juego! Es por eso que el juego corresponde a la salud y construye los cimientos más importantes para crecer.</p><p>¿Cómo podemos habilitar el juego con nuestros hijos?</p><p>Trabajamos muchas horas y nos es difícil armar un tiempo para sentarnos con ellos. Generalmente, los únicos momentos en donde estamos presentes es para: el baño, la comida o el cierre del día. ¡Pues entonces es ahí! Sobre esas las rutinas cotidianas, en el chapuzón del agua pato, en el cambiado de la ropa, donde nos quedamos escondidos por detrás de la remera a la espera de ser encontrados, en los sabores de la comida, a la hora de dormir, aunque se conozcan de memoria todos los finales. Si jugar es abrir un espacio de encuentro, tenemos que pensar, desde dónde queremos encontrarnos con nuestros hijos, porque ahí es donde nace el juego, ya que cualquier objeto, palabra, canción o cuento puede ser transformado en juguete, en un puente que nos une.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/-CfUSP5c2EAithuSU1DaWaxlXrA=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2025/08/juego_espontaneo.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Cuando el juego empieza a replegarse, si esta función del juego se apaga, puede aumentar el riesgo en su salud mental. Si un niño sigue creciendo con...]]>
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                <published>2025-08-05T19:05:09+00:00</published>
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