<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom">
    <id>https://www.eleco.com.ar/feed-etiqueta/colegio-ayres-del-cerro</id>
    <link href="https://www.eleco.com.ar/feed-etiqueta/colegio-ayres-del-cerro" rel="self" type="application/atom+xml" />
    <title>El Eco de Tandil</title>
    <subtitle>Entrevistas exclusivas y contenido multimedia para informarse minuto a minuto de lo que acontece en Tandil.</subtitle>
    <updated>2026-06-21T04:00:02+00:00</updated>
        <entry>
        <title>
            De la curiosidad a la experiencia: nuestra visita a El Eco
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.eleco.com.ar/interes-general/de-la-curiosidad-a-la-experiencia-nuestra-visita-a-el-eco" type="text/html" title="De la curiosidad a la experiencia: nuestra visita a El Eco" />
        <id>https://www.eleco.com.ar/interes-general/de-la-curiosidad-a-la-experiencia-nuestra-visita-a-el-eco</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[El Eco de Tandil]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.eleco.com.ar/interes-general/de-la-curiosidad-a-la-experiencia-nuestra-visita-a-el-eco">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/u2Q6xtN07KVL3XJMPqd45HluyXI=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/04/recorrida_ayres_del_cerro_2.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Por Juan Cruz Nielsen</p><p>Recibir la noticia nos generó bastante entusiasmo: íbamos a visitar El Eco, un medio con más de 143 años de historia en la ciudad. La salida estaba programada para el martes 14 de abril, desde las 8:30 hasta el mediodía. Ya desde el anuncio, muchos teníamos curiosidad por conocer cómo funcionaba un lugar donde se producen noticias todos los días.&nbsp;</p><p>Ese martes salimos temprano desde la escuela en colectivo, aproximadamente a las 8:30. El viaje fue corto y tranquilo, y al llegar al edificio de El Eco, ubicado sobre Yrigoyen, nos recibió Mariana Mansilla de muy buena manera, lo que hizo que desde el principio el ambiente fuera cómodo.</p><p>Antes de empezar el recorrido, nos explicaron brevemente qué íbamos a ver durante la visita, lo que ayudó a ubicarnos mejor. Alrededor de las 9 comenzamos el recorrido, y la primera parada fue la sala de streaming. Ese espacio nos llamó mucho la atención porque tenía muchos equipos que no solemos ver en la vida cotidiana. Pudimos probar algunas de las herramientas y hasta simulamos estar en una radio.&nbsp;</p><p>En ese momento, Beto nos explicó cómo funcionaba el panel de control: cómo se manejan los volúmenes, la música, los micrófonos y también las cámaras. Fue interesante ver la cantidad de cosas que se tienen que controlar al mismo tiempo para que todo salga bien.&nbsp;</p><p>Después vino la parte que más me gustó: la visita al estudio de Eco TV. Nunca había estado en un estudio de televisión, así que todo me parecía nuevo. Ahí nos recibió Claudio Andiarena, un periodista que está hace más de 30 años en El Eco; anteriormente trabajó en Radio Tandil. Él nos propuso participar saliendo al aire. Aunque algunos se animaron, a mí me dio un poco de vergüenza, así que me quedé a un costado con dos amigos observando.&nbsp;</p><p>Claudio empezó haciéndole preguntas a la profesora Victoria y después a algunos de nosotros, preguntando por qué habíamos elegido nuestra orientación y qué pensábamos estudiar en el futuro. Luego hubo un espacio de aproximadamente una hora en el que pudimos hacer preguntas. Las mismas fueron muy variadas. Una fue: ¿Cómo conoció al papa Francisco? Y nos contó que fue por un amigo, el padre Raúl Troncoso, quien le ofreció ir a conocerlo. Él no podía pagarlo, pero su papá le pagó el pasaje, y terminó yendo. Una vez allí tuvo tres encuentros con el papa Francisco antes de su partida. Esa parte fue muy buena porque aprendimos mucho sobre el trabajo en los medios y la experiencia de quienes están ahí.</p><p>Más tarde, seguimos el recorrido hacia un sector donde se guardaban diarios de hace más de 100 años. Nos sorprendió ver que eran mucho más grandes que los actuales y que tenían un color diferente, más amarillento por el paso del tiempo. Eso nos permitió darnos cuenta de cómo fue cambiando el formato de los diarios. Continuamos yendo a conocer cómo se manejan las redes sociales del medio.&nbsp;</p><p>Nos explicaron quién se encarga de redactar las noticias y cómo organizan las publicaciones en Instagram. Nos contaron que realizan alrededor de cuatro publicaciones por día, lo que muestra que hay un trabajo constante detrás de cada contenido que vemos. El recorrido continuó en el museo, donde vimos máquinas antiguas de impresión de diarios. Esa parte también fue muy interesante, porque muchos teníamos curiosidad sobre cómo se hacían antes los diarios. Ver esas máquinas nos ayudó a entender el esfuerzo que implicaba el proceso en otras épocas.</p><p>Por último, fuimos al sector donde se imprimen los diarios en la actualidad. Ahí nos recibió Ricardo, quien nos explicó el proceso moderno. Nos contó que utilizan placas de aluminio, a las que se les aplica tinta y agua: la tinta se fija en ciertas partes del aluminio, mientras que el agua ayuda a limpiar, y que los diarios podían ser de 12 o 24 páginas. También nos sorprendió saber que se imprimen más de 3500 los días de semana y 7000 los domingos. Al finalizar la visita, salimos a la puerta, nos sacamos una foto grupal y nos regalaron algunos diarios. Luego regresamos. En general, la experiencia fue muy buena. Fue algo distinto a lo que estamos acostumbrados y nos permitió conocer desde adentro cómo funciona un medio de comunicación, entendiendo mejor todo el trabajo que hay detrás de cada noticia.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/u2Q6xtN07KVL3XJMPqd45HluyXI=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/04/recorrida_ayres_del_cerro_2.webp" class="type:primaryImage" /></figure>El grupo de estudiantes de 6to año de la Orientación en Comunicación del Colegio Ayres del Cerro realiza reseñas sobre las visitas a El Eco Multimedios. En el marco de la materia Taller de Producción de Lenguajes, elaboran artículos en los que recuperan la experiencia de la visita y reflejan las curiosidades que les genera tomar contacto con un medio de comunicación.]]>
                </summary>
                                                <category term="interes-general" label="Interés General" />
                                <updated>2026-06-21T04:00:02+00:00</updated>
                <published>2026-06-21T04:00:00+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Un día en El Eco conociendo los diferentes medios de comunicación
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.eleco.com.ar/interes-general/un-dia-en-el-eco-conociendo-los-diferentes-medios-de-comunicacion" type="text/html" title="Un día en El Eco conociendo los diferentes medios de comunicación" />
        <id>https://www.eleco.com.ar/interes-general/un-dia-en-el-eco-conociendo-los-diferentes-medios-de-comunicacion</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[El Eco de Tandil]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.eleco.com.ar/interes-general/un-dia-en-el-eco-conociendo-los-diferentes-medios-de-comunicacion">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/WSRT2UL6jdvOqoaqtyVp9x0m8VI=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/04/recorrida_ayres_del_cerro_6.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Por Antonella Piskulich</p><p>El 14 de abril fuimos con el colegio a El Eco de Tandil. Salimos desde la escuela en colectivo y la verdad que desde el principio ya había bastante emoción. Íbamos todos charlando, otros mirando por la ventana, con ganas de llegar y ver cómo era todo por dentro, porque no es un lugar al que uno vaya todos los días.</p><p>Cuando llegamos, nos recibió Mariana Mansilla, quien nos guió durante casi todo el recorrido. Nos explicó más o menos qué íbamos a hacer y por dónde íbamos a pasar. Primero fuimos a la parte de streaming, que estuvo bastante interesante. Ahí Beto, el operador, nos mostró cómo trabajan en vivo. Nos explicó cómo manejan el sonido, cómo mutean los micrófonos cuando hace falta, cómo ponen música y cómo van cambiando las cámaras mientras todo está saliendo en el momento. También vimos en una pantalla cómo se veía la transmisión, y eso estuvo bueno porque podías entender mejor todo lo que pasaba atrás de cámara, que normalmente no se ve.</p><p>Después fuimos al estudio de televisión, que fue una de las partes que más llamó la atención. Había muchas luces, cámaras y todo estaba bastante armado, como si fuera un programa real. Desde donde estábamos podíamos ver en una televisión y ver cómo se veía lo que grababan las cámaras, lo cual estaba bueno porque era como ver las dos cosas al mismo tiempo. En ese momento apareció Claudio Andiarena, quien nos empezó a explicar cómo funcionaba todo ahí adentro, sobre todo el tema de los micrófonos y la organización.</p><p>En un momento empezaron a transmitir y nos hicieron participar a nosotros. Tuvimos que presentarnos y responder una pregunta sobre qué es la comunicación, relacionándolo con lo que vemos en la materia y también con las redes sociales. Al principio fue medio incómodo porque no estamos acostumbrados a hablar así, pero después se hizo más llevadero y hasta estuvo bueno. Después de eso pudimos hacerle preguntas a Claudio, como cuándo empezó a trabajar ahí, cómo se dio cuenta de que le gustaba ese trabajo y qué hacía exactamente en su trabajo. Nos dijo que trabaja tanto en la televisión, como en el streaming y también en la parte de publicidad. Además, contó una experiencia personal de cuando trabajó haciéndole una entrevista a el Papa Francisco y confesó que estaba muy nervioso, pero también muy emocionado. Algo que todos notamos fue que las luces eran demasiado fuertes, te mareaban un poco y hasta daban sueño después de un rato.</p><p>Luego seguimos recorriendo con Mariana porque Claudio se tenía que ir a seguir trabajando en el stream. Nos llevó a una sala donde había máquinas viejas, como máquinas de escribir, calculadoras y una máquina antigua para hacer periódicos. También nos mostró diarios viejos con noticias de hace muchos años, y eso fue interesante porque te hace pensar en cómo fueron cambiando las cosas con el tiempo.</p><p>Más adelante vimos cómo hacen las publicaciones para cada día, cómo eligen las imágenes, cómo deciden los títulos y todo el trabajo que hay antes de que salga una noticia. Y al final fuimos a la parte donde imprimen los diarios. Ahí nos habló Ricardo, quien trabaja hace más de 30 años en El Eco, y nos explicó cómo funcionan las máquinas y cuántos diarios hacen por día. Se notaba que tenía mucha experiencia y sabía un montón.</p><p>Para terminar, volvimos a la entrada, nos regalaron un diario de ese día, nos sacamos una foto todos juntos y después volvimos al colegio en colectivo.</p><p>La verdad fue una salida distinta, como nos interesaba bastante estábamos prestando mucha atención, no fue aburrida y estuvo buena porque pudimos ver desde adentro cómo funciona todo lo de la comunicación, que usamos todos los días, pero casi nunca pensamos cómo se hace.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/WSRT2UL6jdvOqoaqtyVp9x0m8VI=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/04/recorrida_ayres_del_cerro_6.webp" class="type:primaryImage" /></figure>El grupo de estudiantes de 6to año de la Orientación en Comunicación del Colegio Ayres del Cerro realiza reseñas sobre las visitas a El Eco Multimedios. En el marco de la materia Taller de Producción de Lenguajes, elaboran artículos en los que recuperan la experiencia de la visita y reflejan las curiosidades que les genera tomar contacto con un medio de comunicación.]]>
                </summary>
                                                <category term="interes-general" label="Interés General" />
                                <updated>2026-06-18T15:00:06+00:00</updated>
                <published>2026-06-14T04:00:00+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            “Llegué a El Eco por romper las bol...”
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.eleco.com.ar/interes-general/llegue-a-el-eco-por-romper-las-bol" type="text/html" title="“Llegué a El Eco por romper las bol...”" />
        <id>https://www.eleco.com.ar/interes-general/llegue-a-el-eco-por-romper-las-bol</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[El Eco de Tandil]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.eleco.com.ar/interes-general/llegue-a-el-eco-por-romper-las-bol">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/eaCC_6tJla9NhgUyGp16IMQxN7s=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/04/recorrida_ayres_del_cerro_5.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Por: Milton Franco Lardizabal</p><p>En 1882 se fundó El Eco de Tandil, un diario local por excelencia. Durante 143 años informó a los ciudadanos sobre los hechos más importantes sin descanso. Remontándonos a la actualidad, nos atraviesa una realidad llena de modernidades. El mundo cambió y la forma de informar también; las redes sociales dominan este universo informativo. Entonces, los medios tradicionales evolucionaron adaptándose y este diario no es la excepción.</p><p>Como estudiante de sexto año del colegio "Ayres del Cerro", tuve el honor de conocer sus instalaciones junto a todos mis compañeros. Cuando llegamos nos recibieron muy bien y nos invitaron a su canal de streaming, donde vimos el estudio y su organización. Luego, llegó el momento de entrevistar a Claudio Andiarena, reconocido conductor, periodista y productor. Él es empleado desde hace 30 años en El Eco de Tandil y es una pieza clave en el funcionamiento. Tiene una forma de informar peculiar: “Yo tengo un personaje contrario al de al lado”, nos confesó.</p><p>Nos contó que en la vida cotidiana es un señor muy tímido, pero que se libera frente a las cámaras. Cuando está en vivo junto a Rodolfo, el conductor que lo acompaña, él toma un papel más desestructurado. Esto sucede debido a que su compañero es muy serio, entonces Claudio nos explicó que si los dos conductores tuvieran la misma personalidad, todo se volvería monótono y aburrido.</p><p>El título de esta crónica viene por una frase que me dijo mi profesora María Victoria Adam: “El título tiene que atraer al lector”. Pensando en ello, recordé algo que nos dio a entender Claudio. Mi compañero Juan Martín Franco le hizo una pregunta relacionada a cómo había llegado a donde está hoy. Él nos relató sus comienzos con gestos en su rostro que demuestran experiencia, trayectoria y pasión por su trabajo.</p><p>Sus inicios fueron trabajando en Radio Tandil. Con el tiempo, gracias a un conocido, empezó a vincularse con El Eco de Tandil y nos confesó que insistió de manera constante y tenaz con el objetivo de que lo tuvieran en cuenta: “Le hinchaba las bol… con el objetivo de que me tengan en cuenta”. Con tanta perseverancia, logró empezar a cubrir noticias y a formar parte del medio; el resto es historia.</p><p>Dejo este apartado para darle un agradecimiento muy grande al colegio "Ayres del Cerro", a la gente del diario, a mi profesora María Victoria Adam y, sobre todo, a usted, el lector, que se tomó el tiempo de leerme.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/eaCC_6tJla9NhgUyGp16IMQxN7s=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/04/recorrida_ayres_del_cerro_5.webp" class="type:primaryImage" /></figure>El grupo de estudiantes de 6to año de la Orientación en Comunicación del Colegio Ayres del Cerro realiza reseñas sobre las visitas a El Eco Multimedios. En el marco de la materia Taller de Producción de Lenguajes, elaboran artículos en los que recuperan la experiencia de la visita y reflejan las curiosidades que les genera tomar contacto con un medio de comunicación.]]>
                </summary>
                                                <category term="interes-general" label="Interés General" />
                                <updated>2026-06-11T22:10:02+00:00</updated>
                <published>2026-05-31T04:00:00+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            El Eco ¿Un multimedios más?
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.eleco.com.ar/interes-general/el-eco-un-multimedios-mas" type="text/html" title="El Eco ¿Un multimedios más?" />
        <id>https://www.eleco.com.ar/interes-general/el-eco-un-multimedios-mas</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[El Eco de Tandil]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.eleco.com.ar/interes-general/el-eco-un-multimedios-mas">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/K8-yii9sx9oNTRKFFvXth6r0slw=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/05/juan_martin_franco_ayres_del_cerro_3.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Por Juan Martín Franco</p><p>La cotidianidad de la rutina del martes 14 de abril se vio profundamente interrumpida por una intrigante y reveladora visita a El Eco Multimedios. Una experiencia que nos permitió comprender con mayor nitidez y profundidad cómo funcionan los engranajes de los medios que consumimos diariamente.</p><p>Esta inmersión en el corazón de la prensa local cobró un sentido especial bajo la premisa de Claudio Andiarena, periodista del medio, quien sostiene con lucidez que conocer la trastienda de la noticia es fundamental porque “uno come mejor cuando conoce cómo se cocina”. Esta metáfora invita a los ciudadanos a desmenuzar el complejo proceso de producción de la información que recibimos cada jornada, transformándonos de simples receptores pasivos en consumidores críticos que valoran el rigor y el esfuerzo técnico que implica cada publicación.</p><p>Al adentrarnos en la sede física del multimedios, se percibe de inmediato una estructura diseñada para la eficiencia comunicacional y la convergencia de lenguajes.</p><p>El establecimiento cuenta con el espacio necesario para contener todas las actividades que ofrece en la actualidad, demostrando una planificación arquitectónica que responde a las necesidades de la era de la información. Esta impresionante infraestructura se distribuye armoniosamente dentro de tres pisos, donde se alberga un lugar específico para cada rama operativa de la empresa, desde la redacción hasta las áreas de transmisión técnica. Es en este recorrido vertical donde se puede observar la metamorfosis de la noticia: cómo una idea nace en los escritorios de los periodistas y se ramifica hacia diversas plataformas tecnológicas para llegar a los hogares de Tandil y la región.</p><p>El despliegue de plataformas de El Eco es un testimonio de la adaptación constante a los tiempos modernos y de la resiliencia de la prensa tradicional frente al avance de la digitalización. El grupo cuenta hoy con un canal de streaming, una emisora de radio y un canal de televisión, logrando así una presencia omnipresente que diversifica su oferta informativa para alcanzar a todos los perfiles de audiencia, desde los jóvenes nativos digitales hasta los seguidores más clásicos de la radiofonía. A pesar de la fuerte competencia de las pantallas y la inmediatez de las redes sociales, el formato físico del diario mantiene una vigencia y una fuerza asombrosa en la comunidad.</p><p>La tira de diario sostiene una circulación de 3500 ejemplares semanales, una cifra que se expande de manera significativa hasta alcanzar los 7000 ejemplares durante la edición del domingo, consolidándose como el ritual informativo preferido para el fin de semana.</p><p>Caminar por los pasillos de El Eco es también realizar un viaje hacia los cimientos mismos de la identidad regional y la historia compartida de la ciudad. El edificio posee tanto lugar sobrante que ha sido destinado a la creación de un museo propio, un espacio que funciona como un santuario de la memoria colectiva. En este rincón silencioso y solemne, el visitante puede observar diarios que datan de los inicios mismos de la ciudad de Tandil, con archivos históricos cuya antigüedad se remonta aproximadamente al año 1882. Es precisamente en este contraste donde reside la esencia de la crónica vivida: la capacidad de observar cómo el pulso vibrante de la radio y el vértigo tecnológico del streaming conviven bajo el mismo techo con el papel amarillento que narró el nacimiento y el crecimiento de la ciudad hace más de un siglo.</p><p>Al finalizar el recorrido por las tres plantas del edificio, queda la certeza de que la visita no fue solo una inspección técnica o un tour corporativo, sino un acercamiento humano al compromiso ético de informar.</p><p>Se comprende que El Eco es una maquinaria compleja donde el pasado de 1882 y el futuro del streaming se encuentran para dar sentido al presente. Entender "la cocina" de este multimedios, como sugirió Andiarena, nos permite apreciar que detrás de cada titular, de cada minuto de aire y de cada ejemplar dominical, existe un entramado de profesionales dedicados a procesar la realidad para entregar un producto de calidad.</p><p>Esta crónica de martes se convierte, entonces, en un recordatorio de que los medios de comunicación son organismos vivos que respiran a través de su historia y se proyectan mediante su constante innovación tecnológica.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/K8-yii9sx9oNTRKFFvXth6r0slw=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/05/juan_martin_franco_ayres_del_cerro_3.webp" class="type:primaryImage" /></figure>El grupo de estudiantes de 6to año de la Orientación en Comunicación del Colegio Ayres del Cerro realiza reseñas sobre las visitas a El Eco Multimedios. En el marco de la materia Taller de Producción de Lenguajes, elaboran artículos en los que recuperan la experiencia de la visita y reflejan las curiosidades que les genera tomar contacto con un medio de comunicación.]]>
                </summary>
                                                <category term="interes-general" label="Interés General" />
                                <updated>2026-05-28T23:10:08+00:00</updated>
                <published>2026-05-24T04:00:00+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Pilares del Grupo Rotonda
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.eleco.com.ar/interes-general/pilares-del-grupo-rotonda" type="text/html" title="Pilares del Grupo Rotonda" />
        <id>https://www.eleco.com.ar/interes-general/pilares-del-grupo-rotonda</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[El Eco de Tandil]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.eleco.com.ar/interes-general/pilares-del-grupo-rotonda">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/ga2BHCBPvZRPy-4W-czYKbn05gk=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/04/recorrida_ayres_del_cerro_1.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Por Santiago Salaburu</p><p>Más que una simple recorrida, la visita a El Eco de Tandil terminó girando en torno a una idea que quedó dando vueltas durante todo el recorrido: por qué un multimedios sigue siendo importante hoy, incluso cuando ya no es el principal negocio como lo era antes.</p><p>Apenas llegamos, cerca de las nueve y cuarto de la mañana, el lugar ya daba una cierta impresión de orden. La recepción era moderna, todo estaba prolijo y el ambiente era bastante tranquilo y silencioso. Desde el inicio, Claudio Andiarena y Mariana Mansilla hablaron sobre el Grupo Rotonda, al que pertenece el medio. El nombre viene de su dueño, Rogelio Rotonda. Explicaron que el grupo está formado por distintas verticales: Tecnología, Real Estate , Agro y Medios, y que no todos generan ganancias todo el tiempo, pero aun así se sostienen entre sí.</p><p>Esa idea fue clave para entender el resto de la visita. Hoy en día muchas noticias circulan principalmente por redes sociales, y ya no tanto por los medios tradicionales como el diario o la radio. Sin embargo, a nivel local, el multimedios sigue teniendo un rol importante. Políticos de Tandil, como el Intendente y su equipo, siguen buscando aparecer en estos espacios, lo que demuestra que todavía conservan cierta influencia en la sociedad.</p><p>También nos explicaron que, en este tipo de medios locales, los trabajadores cumplen varias funciones al mismo tiempo. Tanto periodistas como locutores no se limitan a una sola tarea, sino que se adaptan según lo que se necesite. Además, comienzan su jornada muy temprano, alrededor de las seis de la mañana, lo que muestra el ritmo constante de trabajo que hay detrás.</p><p>Con esa base, el recorrido empezó a tener más sentido. En la parte de radio, Beto nos mostró cómo funcionan las dos FM con las que trabajan: una dedicada únicamente a música y otra que combina noticias con streaming. En esta última se notaba más el uso de la tecnología actual, con una computadora avanzada y todo organizado para que salga al aire automáticamente, lo que refleja cómo se fueron adaptando a los cambios.</p><p>Después pasamos al estudio de televisión. Ahí nos hicieron una pequeña entrevista a cada uno. En lo personal, no me sentí del todo cómodo al estar en cámara y bastante expuesto, aunque el resto se manejaba con naturalidad. Más allá de eso, fue interesante ver el estudio desde adentro, con las luces, la disposición del espacio y todo lo que hay detrás de algo que normalmente se ve desde afuera sin pensar demasiado.</p><p>Más adelante, el recorrido cambió completamente de enfoque al entrar al museo. Ahí se podían ver diarios de hace aproximadamente 100 años y distintas máquinas que mostraban cómo era el proceso. Esa parte servía para entender el contraste con la actualidad y cómo fue evolucionando el medio con el tiempo.</p><p>Finalmente, llegamos a la sala de impresión, donde Ricardo nos explicó cómo funciona todo el proceso. Las máquinas eran grandes y los rollos de papel, enormes, lo que fue una de las cosas que más llamó la atención. Nos contaron que se podían imprimir diarios de 12 o 24 páginas y cómo funcionaba el sistema de placas, donde la tinta se aplica en las partes marcadas y se limpia en las demás. Ver ese proceso ayudaba a dimensionar todo el trabajo que hay detrás de algo tan cotidiano como un diario.</p><p>En general, la visita permitió entender mejor cómo funcionan los medios desde adentro y cómo se sostienen en la actualidad. Más allá de cada sector recorrido, lo que quedó fue esa idea inicial: el multimedios no es solo un negocio, sino también una herramienta de presencia e influencia a nivel local.</p><p>En lo personal, no me imagino trabajando en algo así en el futuro, pero fue una experiencia muy interesante y una salida que realmente valió la pena.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/ga2BHCBPvZRPy-4W-czYKbn05gk=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/04/recorrida_ayres_del_cerro_1.webp" class="type:primaryImage" /></figure>El grupo de estudiantes de 6to año de la Orientación en Comunicación del Colegio Ayres del Cerro realiza reseñas sobre las visitas a El Eco Multimedios. En el marco de la materia Taller de Producción de Lenguajes, elaboran artículos en los que recuperan la experiencia de la visita y reflejan las curiosidades que les genera tomar contacto con un medio de comunicación.]]>
                </summary>
                                                <category term="interes-general" label="Interés General" />
                                <updated>2026-05-19T13:31:23+00:00</updated>
                <published>2026-05-17T11:50:26+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            La comunicación fuera de los libros y del aula
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.eleco.com.ar/interes-general/la-comunicacion-fuera-de-los-libros-y-del-aula" type="text/html" title="La comunicación fuera de los libros y del aula" />
        <id>https://www.eleco.com.ar/interes-general/la-comunicacion-fuera-de-los-libros-y-del-aula</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[El Eco de Tandil]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.eleco.com.ar/interes-general/la-comunicacion-fuera-de-los-libros-y-del-aula">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/z5xXngYPvNGrkynlVd9CNXPvu8w=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/04/recorrida_ayres_del_cerro_3.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Por Victoria García</p><p>El Eco siempre fue de esos espacios que están, existen y vemos, pero no nos imaginamos todo lo que hay detrás. Para nosotros como estudiantes de Ayres del Cerro de la orientación comunicación, la ida a El Eco no fue solamente una salida, fue ver a la comunicación desde un lugar distinto fuera de los libros y del aula.</p><p>Las luces nos iluminaban las caras, las cámaras nos apuntaban y en el lugar había un silencio como si detrás de las paredes no hubiera nada más. Nos sentamos, todavía curiosos por todo lo que estábamos viendo, y sin aviso, ya estábamos al aire. Claudio Andiarena, con una tranquilidad que nosotros no teníamos, empezó a hacernos preguntas sobre la orientación que elegimos, qué nos gustaba, qué esperábamos y también hizo una pequeña nota con nuestra profesora María Victoria, quien nos acompañó durante todo este proceso.</p><p>Cuando se cortó la transmisión, nos entró esa curiosidad con la que habíamos llegado, ahora las preguntas eran para Claudio: ¿Cómo llegó a donde está ahora? ¿Cómo son sus días trabajando en El Eco? Interrogamos sobre su vida personal y un interés particular sobre su encuentro con el Papa Francisco. La atención seguía dispersa por el espacio, nos sorprendía estar dentro del lugar que antes solamente veíamos desde el otro lado de la pantalla.</p><p>Mariana Mansilla nos siguió acompañando por el edificio, llegamos al lado de la palabra escrita, hablamos con editores de las redes sociales que nos mostraron su trabajo, nos presentaron su espacio y respondieron nuestras preguntas una por una. Mostraron que su trabajo no era sólo escribir, era qué contar y cómo hacerlo.</p><p>Entre las risas y las distintas charlas nos llevaron a un lugar donde el tiempo parecía haberse frenado, los diarios amarillentos, con esa luz tenue y con esas páginas que guardaban un pedazo de historia. ¿Cómo era la ciudad en ese momento? ¿Qué pasaba? Las preguntas nos llevaron a donde se originaron: impresoras gigantes, con archivos de nuestra ciudad, como testigos de los cambios desde hacía 143 años.</p><p>Todo eso hasta el presente, máquinas más nuevas, con rollos de papel gigante, colores, un taller con vida que seguía funcionando para los lectores del diario en papel.</p><p>La visita terminó donde había empezado. Antes de irnos recibimos diarios, un regalo que después de todo el recorrido ya los veíamos desde otro punto con todo lo que tenía detrás.</p><p>No fue solo un medio, no fue una sola forma de comunicar, fueron muchas, se adaptaron al panorama actual con reformas, posteos en redes, streaming, radio, para llegar más lejos de lo que fue su comienzo.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/z5xXngYPvNGrkynlVd9CNXPvu8w=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/04/recorrida_ayres_del_cerro_3.webp" class="type:primaryImage" /></figure>El grupo de estudiantes de 6to año de la Orientación en Comunicación del Colegio Ayres del Cerro realiza reseñas sobre las visitas a El Eco Multimedios. En el marco de la materia Taller de Producción de Lenguajes, elaboran artículos en los que recuperan la experiencia de la visita y reflejan las curiosidades que les genera tomar contacto con un medio de comunicación.]]>
                </summary>
                                                <category term="interes-general" label="Interés General" />
                                <updated>2026-05-14T22:50:05+00:00</updated>
                <published>2026-05-10T04:00:00+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Mi increíble experiencia en el Eco
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.eleco.com.ar/interes-general/mi-increible-experiencia-en-el-eco" type="text/html" title="Mi increíble experiencia en el Eco" />
        <id>https://www.eleco.com.ar/interes-general/mi-increible-experiencia-en-el-eco</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[El Eco de Tandil]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.eleco.com.ar/interes-general/mi-increible-experiencia-en-el-eco">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/hms0TaOg4PqtmLt8tbsnkmQoK54=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/04/recorrida_ayres_del_cerro_4.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Por Gerónimo Bradaschia</p><p>La visita a El Eco fue una experiencia inesperada. Cuando llegamos al edificio en Yrigoyen nos recibió Mariana muy alegre y nos empezó a explicar cómo iba a ser el recorrido durante las siguientes horas.</p><p>Lo primero que visitamos fue la sala de Stream, vimos cómo era el estudio: bien decorado, con los dos ordenadores abajo de la mesa, con sus micrófonos y auriculares respectivos.</p><p>Después de eso fuimos a lo que para mí fue lo mejor del día, entrando por las grandes puertas del espacioso estudio de la tele, nos recibió Claudio Andiarena mientras nos acomodaba porque en tan solo minutos estábamos por salir al aire…</p><p>Cuando me di cuenta, Claudio ya había arrancado a hablar con su voz firme pero suelta, dirigiéndose a nuestra profe Victoria Adam, para preguntarle sobre quiénes éramos y qué materia nos estaba dando.</p><p>Después de eso, con la fluidez que tiene Claudio al hablar, arrancó a hacernos preguntas personales, pasando uno a uno, preguntándonos nuestros nombres y qué nos interesaba sobre la comunicación.</p><p>Cuando llegó mi turno, toda la tranquilidad que había estado aguantando se me fue al instante en el momento en que me acercó el micrófono. Pero bueno, al final entrevistamos a Claudio. En los días previos habíamos preparado muchas preguntas, como por ejemplo: ¿Cómo fue la experiencia con el Papa Francisco? ¿Cómo surgió tu interés por el periodismo? o también ¿Cómo era un día en El Eco? Con la mejor de las ondas nos respondió todas las preguntas, contándonos datos muy interesantes y hablando como si fuésemos un amigo para él.</p><p>Finalizando con el recorrido visitamos el museo donde vimos la impresora gigante que se usaba antes y los antiguos diarios que nos llamaron mucho la atención, por el color desgastado que tenían.</p><p>Para terminar, opino que esta experiencia fue mucho mejor de lo que esperaba y me sorprendió lo bien que nos trataron.&nbsp; Les agradezco a nuestra profe Maví y a los trabajadores de El Eco por esta experiencia inolvidable.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/hms0TaOg4PqtmLt8tbsnkmQoK54=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/04/recorrida_ayres_del_cerro_4.webp" class="type:primaryImage" /></figure>El grupo de estudiantes de 6to año de la Orientación en Comunicación del Colegio Ayres del Cerro realiza reseñas sobre las visitas a El Eco Multimedios. En el marco de la materia Taller de Producción de Lenguajes, elaboran artículos en los que recuperan la experiencia de la visita y reflejan las curiosidades que les genera tomar contacto con un medio de comunicación.]]>
                </summary>
                                                <category term="interes-general" label="Interés General" />
                                <updated>2026-05-08T12:40:08+00:00</updated>
                <published>2026-05-03T04:00:00+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Un espacio donde la información se construye y se transmite
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.eleco.com.ar/interes-general/un-espacio-donde-la-informacion-se-construye-y-se-transmite" type="text/html" title="Un espacio donde la información se construye y se transmite" />
        <id>https://www.eleco.com.ar/interes-general/un-espacio-donde-la-informacion-se-construye-y-se-transmite</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[El Eco de Tandil]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.eleco.com.ar/interes-general/un-espacio-donde-la-informacion-se-construye-y-se-transmite">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/ga2BHCBPvZRPy-4W-czYKbn05gk=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/04/recorrida_ayres_del_cerro_1.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Por Cristian Acconcia</p><p>El 6to año de la Orientación en Comunicación del Colegio Ayres del Cerro comenzó una experiencia distinta a cualquier otra: la visita a El Eco Multimedios. Desde el momento en que llegamos, se podía percibir el movimiento típico de un medio de comunicación en funcionamiento, donde cada espacio tiene un propósito y cada persona cumple un rol importante dentro de una gran estructura.</p><p>Apenas ingresamos, fuimos recibidos por Mariana Mansilla. Con una actitud amable y predispuesta, nos dio la bienvenida y nos introdujo en el mundo del medio. Nos explicó de manera clara cómo se organiza el lugar y qué tipo de trabajos se realizan allí. Ese primer contacto fue clave para empezar a entender que no se trataba solo de un edificio, sino de un espacio donde la información se construye, se produce y se transmite constantemente.</p><p>Minutos después, cerca de las 9:15, nos dirigimos a la sala de streaming. Este fue uno de los momentos más interesantes del recorrido, ya que pudimos ver de cerca cómo funciona una transmisión en vivo. Nos mostraron los equipos, las cámaras, los micrófonos y el software que utilizan para emitir contenido. Además, nos explicaron los temas que suelen tratarse y cómo se organizan para que todo salga correctamente al aire. Fue sorprendente descubrir la cantidad de detalles técnicos que hay detrás de algo que, como espectadores, muchas veces vemos de forma simple.</p><p>Luego continuamos hacia la sala de noticias, uno de los sectores más importantes del lugar. Allí conocimos a Claudio Andiarena, el conductor de los programas informativos. Desde el primer momento se mostró muy cercano y dispuesto a interactuar con nosotros, lo que generó un ambiente cómodo y dinámico.</p><p>En ese espacio participamos en una breve entrevista de aproximadamente diez minutos. Claudio nos fue preguntando uno por uno por qué habíamos elegido nuestra orientación y qué pensábamos hacer en el futuro. Aunque al principio algunos estábamos un poco nerviosos, la experiencia resultó muy interesante, ya que nos permitió ponernos en el lugar de quienes suelen ser entrevistados y experimentar lo que se siente hablar frente a una cámara.</p><p>Después de esa primera actividad, llegó el momento de invertir los roles. Durante aproximadamente una hora, fuimos nosotros quienes entrevistamos a Claudio. Le hicimos preguntas sobre su vida, su carrera y los motivos que lo llevaron a elegir la profesión. Sus respuestas fueron muy enriquecedoras, ya que compartió experiencias personales y profesionales que nos ayudaron a entender mejor el camino dentro del mundo de los medios. También nos transmitió la importancia del esfuerzo, la constancia y la pasión por lo que uno hace.</p><p>Finalmente, realizamos la última parte del recorrido: la visita al Museo de El Eco. Este espacio nos permitió viajar al pasado y conocer cómo era la producción de diarios en otras épocas. Allí vimos antiguas máquinas de impresión y distintos elementos utilizados en el periodismo gráfico. Las explicaciones nos ayudaron a comprender cómo fue evolucionando la tecnología y cómo cambiaron las formas de comunicar a lo largo del tiempo.</p><p>En ese sector también conocimos a Ricardo, uno de los maquinistas, quien nos explicó con detalle el funcionamiento de las máquinas y su importancia histórica. Gracias a su relato, pudimos valorar aún más los avances actuales y entender el esfuerzo que implicaba antes la producción de información.</p><p>La visita llegó a su fin luego de haber recorrido distintos espacios que nos mostraron tanto el presente como el pasado de los medios de comunicación. Fue una experiencia completa, en la que no solo observamos, sino que también participamos, preguntamos y reflexionamos.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/ga2BHCBPvZRPy-4W-czYKbn05gk=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/04/recorrida_ayres_del_cerro_1.webp" class="type:primaryImage" /></figure>El grupo de estudiantes de 6to año de la Orientación en Comunicación del Colegio Ayres del Cerro realiza reseñas sobre las visitas a El Eco Multimedios. En el marco de la materia Taller de Producción de Lenguajes, elaboran artículos en los que recuperan la experiencia de la visita y reflejan las curiosidades que les genera tomar contacto con un medio de comunicación.]]>
                </summary>
                                                <category term="interes-general" label="Interés General" />
                                <updated>2026-04-29T21:40:06+00:00</updated>
                <published>2026-04-26T04:00:00+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Una visita que deja enseñanzas
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.eleco.com.ar/interes-general/una-visita-que-deja-ensenanzas" type="text/html" title="Una visita que deja enseñanzas" />
        <id>https://www.eleco.com.ar/interes-general/una-visita-que-deja-ensenanzas</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[El Eco de Tandil]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.eleco.com.ar/interes-general/una-visita-que-deja-ensenanzas">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/WSRT2UL6jdvOqoaqtyVp9x0m8VI=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/04/recorrida_ayres_del_cerro_6.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Por Juan Ignacio Gorosito</p><p>Llegamos a las 9 a El Eco de Tandil junto al grupo de sexto año de Comunicación de la escuela Ayres del Cerro. Estuvimos acompañados por la profesora María Victoria Adam y la preceptora Florencia López. Esta visita nos permitió conocer desde adentro cómo funciona un medio de comunicación local. El diario El Eco, fundado el 30 de julio de 1882, es un multimedio histórico de la ciudad y un importante centro de noticias que combina distintas plataformas como el papel, la radio, la televisión y las redes sociales.</p><p>A lo largo del recorrido pudimos ver distintos sectores del medio, como la sala de control, el estudio de televisión, el área de redes sociales, el museo y la zona de impresión. Sin embargo, más allá de lo técnico, uno de los momentos más importantes fue la charla con el periodista Claudio Andiarena en el estudio de televisión, que permitió reflexionar sobre el trabajo y el futuro.</p><p>En ese espacio, casi todo el grupo pudo participar en vivo del programa, lo que hizo la experiencia todavía más interesante y dinámica. Luego de la transmisión, tuvimos la oportunidad de entrevistarlo durante aproximadamente una hora, y fue ahí donde surgieron las ideas que más me marcaron.</p><p>Una de ellas fue cuando contó que, en su último año, no sabía qué estudiar y se sentía bastante perdido. Esta situación me resultó muy cercana porque también estoy en mi último año y me pasa algo parecido. Muchas veces se siente presión por no tener todo definido, pero su experiencia demuestra que no siempre es así. Según explicó, en su caso fue un amigo quien lo impulsó a dar el paso: se iba a estudiar a Olavarría y le propuso ir juntos y compartir departamento. Aunque no era un lugar que le gustara demasiado, decidió intentarlo igual, aprovechando cada vez que podía para volver a Tandil, que es una ciudad con la que se sentía más identificado. Esa decisión, que en su momento parecía incierta, terminó marcando su camino.</p><p>La otra idea que más me impactó fue la importancia de insistir. Claudio remarcó que, gracias a su perseverancia, logró mantenerse durante más de 30 años en el medio. En una ciudad como Tandil, donde no siempre hay grandes equipos de trabajo, esa constancia también implica adaptarse y cumplir distintos roles. En su caso, además de ser periodista y productor, participa en la parte de ventas publicitarias, lo que demuestra el compromiso, la responsabilidad y la pasión que tiene por su profesión.</p><p>Más allá de la charla, el recorrido permitió ver cómo se organiza el trabajo en el diario durante la jornada laboral. En la sala de control observamos cómo se manejan tanto la radio como el streaming desde un mismo lugar, coordinando todos los aspectos técnicos necesarios para que el contenido salga al aire correctamente. En el estudio de televisión me llamó la atención la cantidad de luces, ubicadas estratégicamente, y las pantallas que permiten ver en tiempo real lo que está saliendo al aire, lo que demuestra el nivel de organización y control que requiere una transmisión.</p><p>También visitamos el sector de redes sociales, donde nos explicaron que realizan alrededor de ocho publicaciones diarias, adaptando las noticias para que lleguen de manera más clara y atractiva al público. Este trabajo es clave hoy en día, ya que muchas personas se informan principalmente a través de estas plataformas.</p><p>Además, conocimos un espacio donde se conservan elementos antiguos, como máquinas de escribir, cámaras, radios y una impresora que dejó de utilizarse hace aproximadamente 40 años. Este sector permite entender cómo fueron cambiando los medios de comunicación con el paso del tiempo y valorar la evolución tecnológica.</p><p>Por último, recorrimos la zona de impresión, donde una máquina que funciona con cuatro módulos produce aproximadamente 12.000 ejemplares por hora, saliendo ya doblados y listos para su distribución en los distintos puntos de venta de la ciudad.</p><p>La visita finalizó con la entrega de un ejemplar del día martes 14 de abril y una foto grupal. Más allá de todo lo que vimos, me quedo con una idea clara: no siempre es necesario tener todo definido desde el principio, pero sí es fundamental animarse, insistir y aprovechar las oportunidades que se presentan en el camino.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/WSRT2UL6jdvOqoaqtyVp9x0m8VI=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/04/recorrida_ayres_del_cerro_6.webp" class="type:primaryImage" /></figure>El grupo de estudiantes de 6to año de la Orientación en Comunicación del Colegio Ayres del Cerro realiza reseñas sobre las visitas a El Eco Multimedios. En el marco de la materia Taller de Producción de Lenguajes, elaboran artículos en los que recuperan la experiencia de la visita y reflejan las curiosidades que les genera tomar contacto con un medio de comunicación.]]>
                </summary>
                                                <category term="interes-general" label="Interés General" />
                                <updated>2026-04-24T13:20:06+00:00</updated>
                <published>2026-04-19T03:00:00+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Estudiantes del Colegio Ayres del Cerro exploraron el funcionamiento del El Eco Multimedios
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.eleco.com.ar/ecotv/estudiantes-del-colegio-ayres-del-cerro-exploraron-el-funcionamiento-del-el-eco-multimedios" type="text/html" title="Estudiantes del Colegio Ayres del Cerro exploraron el funcionamiento del El Eco Multimedios" />
        <id>https://www.eleco.com.ar/ecotv/estudiantes-del-colegio-ayres-del-cerro-exploraron-el-funcionamiento-del-el-eco-multimedios</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Eco TV]]>
            </name>
        </author>
        
                                        <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/C4pczkk79CkGy4UoDdTHgb8FrV8=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/04/estudiantes_del_colegio_ayres_del_cerro.webp" class="type:primaryImage" /></figure>Alumnos de sexto año de la orientación en comunicación recorrieron las instalaciones para conocer la dinámica de trabajo en los diferentes lenguajes periodísticos y profundizar en el análisis de los medios actuales.]]>
                </summary>
                                                <category term="ecotv" label="Eco TV" />
                                <updated>2026-04-14T14:45:33+00:00</updated>
                <published>2026-04-14T14:44:00+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            El hermano perdido
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.eleco.com.ar/historias/el-hermano-perdido" type="text/html" title="El hermano perdido" />
        <id>https://www.eleco.com.ar/historias/el-hermano-perdido</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[El Eco de Tandil]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.eleco.com.ar/historias/el-hermano-perdido">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/yLVABUErgQNJ2iXWSljhw1OVOtw=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2025/11/reta.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Por: Bautista Álvarez.</p><p>Durante el verano de 2022, en la playa con mi familia, conocimos a un señor mayor que se nos acercó diciendo que conocía a mi mamá. A mi mamá le generó curiosidad porque no recordaba haberlo visto antes. El señor se presentó como Héctor Goizueta. Nos contó que era parte de la familia de mi madre, pero de otra rama, ya que era primo de mi abuelo.&nbsp;</p><p>Sin embargo, aclaró que cuando era muy chico se había mudado a Reta con su familia. Mi madre mostró gran interés y comenzaron a hablar sobre el árbol genealógico. Entonces, Héctor precisó que en realidad no conocía a mi abuelo, sino a su hermano mayor. Como el señor no recordaba el nombre, mi madre empezó a nombrar a sus tíos, pero ninguno coincidía.&nbsp;</p><p>Esto sorprendió mucho a mi madre, y el señor explicó que era probable que no lo conociera, pues él se había enterado de que este primo había tenido un accidente. Esta revelación asombró aún más a mi mamá, quien decidió que, al terminar las vacaciones, le preguntaría a mi abuelo.</p><p>Al regresar de la playa, al finalizar las vacaciones, mi madre seguía con gran curiosidad sobre este tío que nunca había conocido. Así que le preguntamos a mi abuelo, quien nos contó la historia completa de su hermano.&nbsp;</p><p>Cuando mi abuelo era muy chico, tenía un hermano diez años mayor que iba al secundario. Mi abuelo nunca llegó a conocerlo bien, pues su hermano, durante una clase de educación física, se golpeó la cabeza mientras realizaba una actividad. En ese momento le dolió, pero no lo suficiente como para ir al hospital; además, en esa época no era muy común hacerlo. Al terminar la clase (hasta ese momento, todo parecía normal), llegó a casa, sintió mucho sueño, se acostó a dormir y nunca más despertó. Durante mucho tiempo, esta historia se mantuvo oculta, ya que en esa época no se solía hablar de estas cosas, y por eso mi abuelo nunca la había contado.</p><p>Estas historias nos hacen entender lo diferentes que eran antes las familias en cuestiones relacionadas con la salud y la comunicación. Podía fallecer un familiar y nadie se enteraba hasta tiempo después. A diferencia de hoy, donde, ante una situación así, toda la familia está pendiente y acompaña en el momento.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/yLVABUErgQNJ2iXWSljhw1OVOtw=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2025/11/reta.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Relatos de estudiantes de 6to año de la Orientación en Comunicación del Colegio Ayres del Cerro. Los mismos se trabajaron en el Taller de Producción en Lenguajes coordinado por la profesora  Gabriela Ballarre.]]>
                </summary>
                                                <category term="historias" label="Historias" />
                                <updated>2025-11-16T03:00:13+00:00</updated>
                <published>2025-11-16T03:00:00+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            El anillo perdido
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.eleco.com.ar/historias/el-anillo-perdido" type="text/html" title="El anillo perdido" />
        <id>https://www.eleco.com.ar/historias/el-anillo-perdido</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[El Eco de Tandil]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.eleco.com.ar/historias/el-anillo-perdido">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/0pKDrQ9xtDZgyxRuIq7v9mj_iU4=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2025/11/alumnos_historia.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Por: Martina Fortuny</p><p>Mi abuela Carmen siempre contaba esta historia con una mezcla de vergüenza y risa, como esas memorias que duelen un poco pero que con el tiempo se vuelven casi entrañables.</p><p>Era un día de verano, ella y mi abuelo Luis se habían casado hacía pocos meses. Vivían en una pequeña casa, donde la vida era sencilla y las tareas domésticas se realizaban a mano. Esa mañana, Carmen decidió lavar la ropa a mano, con jabón y gran paciencia.</p><p>Se quitó el anillo de compromiso, una sencilla sortija de oro amarillo que mi abuelo le había comprado con sus ahorros de varios meses. Se lo puso en el bolsillo del delantal, para no perderlo ni estropearlo mientras lavaba. Pero con tanto movimiento, entre el agua caliente y la ropa mojada, el anillo se deslizó sin que ella se diera cuenta.</p><p>Horas después, al volver a casa, fue a buscar la sortija y, para su consternación, no estaba. El susto fue mayúsculo. Recorrió todo el patio, buscando en cañerías y rejillas, revisó su delantal y revolvió todo incansablemente. Incluso le pidió ayuda a una vecina, quien la asistió en la búsqueda. Pero nada. La joya se había perdido para siempre.</p><p>Carmen decía que lo peor no era la pérdida de la joya, sino la expresión de Luis al confesárselo. Él no dijo nada; solo la miró durante unos segundos y luego le respondió: “Bueno… será que ese anillo ya cumplió su ciclo”. A partir de ese momento, ambos siguieron con su vida.</p><p>Años más tarde, mi abuelo le compró otra sortija, incluso más bonita, pero ella siempre contaba esta historia como si aquel primer anillo perdido tuviera algo mágico. El amor se preservó a pesar de la pérdida del objeto, pues no era este, sino lo que representaba, lo verdaderamente importante: el comienzo de todo, la ilusión, el sentimiento y su profundo amor.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/0pKDrQ9xtDZgyxRuIq7v9mj_iU4=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2025/11/alumnos_historia.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>Relatos de estudiantes de 6to año de la Orientación en Comunicación del Colegio Ayres del Cerro. Los mismos se trabajaron en el Taller de Producción en Lenguajes coordinado por la profesora  Gabriela Ballarre.]]>
                </summary>
                                                <category term="historias" label="Historias" />
                                <updated>2025-11-09T03:00:14+00:00</updated>
                <published>2025-11-09T03:00:00+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Promesa de amor por tres
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.eleco.com.ar/historias/promesa-de-amor-por-tres" type="text/html" title="Promesa de amor por tres" />
        <id>https://www.eleco.com.ar/historias/promesa-de-amor-por-tres</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[El Eco de Tandil]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.eleco.com.ar/historias/promesa-de-amor-por-tres">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/frmVhFH9Jn3CYRDvGGEgoTP4hg0=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2025/10/historia_de_familias_lester.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Por: Amalia Lester</p><p>¿Se imaginan una boda triple? Raro, ¿no? Esta es la historia de mi familia.</p><p>Un frío domingo de Pascua, el 13 de abril de 2006, la familia se reunió como de costumbre. Sin embargo, ninguno de los presentes imaginaba la gran noticia que les esperaba.</p><p>Semanas antes, en otra cena familiar, los hermanos de mi padre, Maximiliano y Nicolás, junto a sus entonces novias, Mariela y Sol, propusieron la idea de una boda triple. La iniciativa no quedó en el olvido: días más tarde, le propusieron la idea a mi padre Ezequiel y a mi madre Eugenia, quienes no habían estado presentes en aquella cena, y ellos aceptaron sin dudarlo.</p><p>Los seis decidieron anunciar la noticia un domingo de Pascua, momento en que todos estarían reunidos.</p><p>Llegó el tan esperado 13 de abril y el comunicado generó gran alegría en la familia, todos ansiosos por la llegada del gran día.</p><p>Rápidamente, la singular historia trascendió a los medios. La familia compartió su vivencia en varios de ellos.</p><p>Las tres parejas se casarían el 16 de febrero de 2007. El Eco de Tandil, específicamente, los convocó, les tomó una fotografía a los seis y publicó la noticia el 14 de febrero.</p><p>Finalmente, el 16 de febrero de 2007, los seis contrajeron matrimonio por civil y al día siguiente, 17 de febrero de 2007, lo hicieron en la Iglesia Matriz Santísimo Sacramento, ubicada frente a la Plaza Independencia.</p><p>Luego llegó la gran fiesta, que reunió a quinientos invitados de las tres parejas y se llevó a cabo en el salón de la Cámara Empresaria.</p><p>Nuevamente, repito, esta es la historia de mi familia. Y aunque la promesa de amor (enamoramiento) se haya “roto” en uno de los casos, como sobrina e hija noto el cariño que se tienen entre todos, porque va más allá de qué tipo de amor sea; es el bello vínculo que se sigue sosteniendo.&nbsp;</p><p>Eso tiene mi familia, la gran contención y la adoración hacia el otro y por todos. Debido a su gran valentía de animarse a lo diferente es que al día de hoy puedo estar escribiendo esto.</p><p>Y hace poco me enteré de que el salón en donde hicieron su fiesta se llama “Salón de la amistad”. Qué justo ¿no?</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/frmVhFH9Jn3CYRDvGGEgoTP4hg0=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2025/10/historia_de_familias_lester.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Relatos de estudiantes de 6to año de la Orientación en Comunicación del Colegio Ayres del Cerro. Los mismos se trabajaron en el Taller de Producción en Lenguajes coordinado por la profesora  Gabriela Ballarre.]]>
                </summary>
                                                <category term="historias" label="Historias" />
                                <updated>2025-11-02T03:00:48+00:00</updated>
                <published>2025-11-02T03:00:00+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            El almacén de los Marcos
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.eleco.com.ar/historias/el-almacen-de-los-marcos" type="text/html" title="El almacén de los Marcos" />
        <id>https://www.eleco.com.ar/historias/el-almacen-de-los-marcos</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[El Eco de Tandil]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.eleco.com.ar/historias/el-almacen-de-los-marcos">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/N4R5BQoPzP1kPB-K64EmRsB3f1g=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2025/10/historias_de_alumnos_1.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Por: Violeta Ricupero.</p><p>El 15 de agosto de 1896, en un pueblo de España, nació mi bisabuelo, Roque Marcos. A sus dieciséis años, en 1914 y en el contexto de la Primera Guerra Mundial, decidió emigrar a la Argentina.</p><p>El viaje lo realizó de polizón en un barco. Tras su llegada al país, se instaló en Micaela Cascallares, una pequeña localidad cercana a Tres Arroyos. Allí consiguió empleo en un gran supermercado. Posteriormente, debió regresar a España para cumplir con el servicio militar obligatorio.</p><p>Su jefe argentino le aseguró que, si deseaba volver, tendría trabajo y vivienda. Al regresar a su país, fue destinado dos años a África (Ceuta) como guardia de prisión, en lo que él consideró un 'castigo'. De vuelta en España, buscó empleo sin éxito.&nbsp;</p><p>Entonces, le envió una carta a su jefe en la Argentina, informándole que viajaría con su esposa, Juana del Río Marcos, y que ella también podía trabajar, asegurando que no generarían ningún inconveniente. El jefe respondió afirmativamente, expresando su alegría por recibirlos.</p><p>Ambos llegaron juntos, nuevamente de polizones en un barco, y comenzaron a trabajar. Allí, en 1933, nacieron sus tres hijas mayores: América, Blanca y Ester.&nbsp;</p><p>Posteriormente, se trasladaron a Juárez, donde tuvieron cuatro hijos más: mi abuelo Carlos Juan, Miguel, Beatriz y Juanita. América, la mayor, se trasladó a Tandil para estudiar y realizar cursos y trabajos. Un jefe de Juárez les había advertido que allí no progresarían, por lo que decidieron mudarse a Tandil, donde establecieron un gran almacén en la avenida España.</p><p>Aquí comenzó una nueva historia para la familia Marcos. En el establecimiento ubicado en la avenida España, conocido afectuosamente como el almacén de la España, se generaron numerosos recuerdos. Mi madre y mi abuelo, por ejemplo, siempre rememoran cómo al regresar del colegio comían mortadela con chocolate amargo, se pesaban en la balanza de plataforma y disfrutaban de aceitunas de aquellos frascos gigantes que luego convertían en peceras para el pez Pipe.&nbsp;</p><p>Trágicamente, tiempo después, una de esas aceitunas causó la muerte de mi bisabuelo. Ingirió el carozo sin advertirlo hasta que, al tercer día, comenzó a sentir un intenso dolor en el pecho. Inicialmente se pensó en un problema cardíaco, pero tras una intervención se descubrió que el carozo había sido la causa de su deceso.</p><p>Actualmente, ese almacén, epicentro de la infancia y los recuerdos de mi familia, es una heladería. Mi familia evita visitarlo, ya que la nostalgia por la ausencia de aquel hermoso y querido lugar les resulta palpable.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/N4R5BQoPzP1kPB-K64EmRsB3f1g=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2025/10/historias_de_alumnos_1.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Relatos de estudiantes de 6to año de la Orientación en Comunicación del Colegio Ayres del Cerro. Los mismos se trabajaron en el Taller de Producción en Lenguajes coordinado por la profesora  Gabriela Ballarre.]]>
                </summary>
                                                <category term="historias" label="Historias" />
                                <updated>2025-10-26T03:00:19+00:00</updated>
                <published>2025-10-26T03:00:00+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Un gesto de caballerosidad que terminó mal
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.eleco.com.ar/historias/un-gesto-de-caballerosidad-que-termino-mal" type="text/html" title="Un gesto de caballerosidad que terminó mal" />
        <id>https://www.eleco.com.ar/historias/un-gesto-de-caballerosidad-que-termino-mal</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[El Eco de Tandil]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.eleco.com.ar/historias/un-gesto-de-caballerosidad-que-termino-mal">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/NkgPwM1u6muojL8OsCzhP44fq6c=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2025/10/duringer.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Por: Simón Duringer</p><p>Corría el año 1982. Mi papá acudía a una escuela de la zona rural, cerca del campo donde él vivía llamado “La Laguna”. Con su hermana, iban cada uno en una Zanella 50 al colegio, a los nueve años de edad, y eran los dos muy chicos corporalmente.</p><p>Ese día al terminar la jornada, mi papá llevaba a una profesora llamada María y su hermana a otra -ninguno de los dos recuerda el nombre de ella- para alcanzarlas a un lugar y que puedan hacer dedo, ya que era algo común que hacían siempre.</p><p>Esa zona era de tener mucha tierra suelta, y la moto empezó a derrapar con la rueda de atrás. Mi papá, al intentar volantear la moto, terminó de derrapar, se cayó él -que iba manejando- y la profesora. Luego de esto, mi padre se subió de vuelta a la moto para retirarse, en cambio la profesora no quiso volverse a subir, ni ese día, ni nunca más.</p><p>Lo raro de esta situación es que la profesora en ningún momento se enojó con mi papá, esta situación se la tomaron los dos de manera graciosa, no fue motivo de enojo.</p><p>No hay asado, ni juntada, ni reunión familiar en mi casa que no incluya esta anécdota y no sea divertida, como siempre le decimos a mi padre fue un gesto de caballerosidad que terminó mal.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/NkgPwM1u6muojL8OsCzhP44fq6c=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2025/10/duringer.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Relatos de estudiantes de 6to año de la Orientación en Comunicación del Colegio Ayres del Cerro. Los mismos se trabajaron en el Taller de Producción en Lenguajes coordinado por la profesora  Gabriela Ballarre.]]>
                </summary>
                                                <category term="historias" label="Historias" />
                                <updated>2025-10-19T03:00:05+00:00</updated>
                <published>2025-10-19T03:00:00+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Varados en Estados Unidos
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.eleco.com.ar/la-ciudad/varados-en-estados-unidos" type="text/html" title="Varados en Estados Unidos" />
        <id>https://www.eleco.com.ar/la-ciudad/varados-en-estados-unidos</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[El Eco de Tandil]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.eleco.com.ar/la-ciudad/varados-en-estados-unidos">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/4DGQNMax_156pD35P3cEDXNJ5Gg=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2025/10/alumnos_varados.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Por: Catalina Carranza</p><p>El 11 de junio de 2021 con mi familia, integrada por mi papá, mi mamá y mi hermano, estábamos programando un viaje a Estados Unidos porque justo era el cumpleaños número 11 de mi hermano Salvador, que caía el martes 15 de junio, entonces íbamos a celebrarlo allá.&nbsp;</p><p>En ese momento estaba la pandemia del Covid, una enfermedad infecciosa causada por el virus SARS-CoV-2, más conocida como coronavirus, y por prevención, tenías que aislarte y no tener contacto con nadie ya que te podrías contagiar fácilmente. Por eso había que vacunarse e hisoparse para ver si tenías la enfermedad o no.</p><p>Con mis papás y mi hermano nos fuimos a hisopar para ver si podíamos viajar y por si teníamos el Covid. Cuando fuimos, dimos todos positivos menos mi hermano que dio negativo. Fue raro porque ninguno tenía síntomas de nada, así que tuvimos que aislarnos en mi casa una semana.</p><p>Luego, cuando nos re programaron el vuelo, nos hisoparon otra vez y dimos todos negativo, pudimos viajar y llegamos a destino. Los primeros días fuimos a Nueva York, después Orlando, Houston, Galveston, San Antonio, Misisipi, Clearwater, Tampa, Naples, Weston, Miami, otras ciudades más y después a la playa, la pasamos re lindo.&nbsp;</p><p>Cuando ya estábamos por volver, el 31 de junio se cancelaron los vuelos y no se podía ingresar más al país, así que tuvimos que ver dónde quedarnos y qué hacer. En ese momento no estuvimos encerrados nunca, podíamos salir a comer y hacer vida normal porque no tenían problema con la pandemia en Estados Unidos, estaba más controlada que en la Argentina. Paseamos un montón, fuimos a muchos lugares ya que había poco turismo, en los restaurantes no te atendían adentro, solo afuera o te daban la comida y te ponían mesas y sillas al aire libre</p><p>Estuvimos hasta el 31 de julio varados en Estados Unidos hasta que logramos contactar un vuelo privado y pudimos volver después de un mes. Fue muy buena experiencia pero ya extrañábamos mucho y deseábamos volver para estar en casa.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/4DGQNMax_156pD35P3cEDXNJ5Gg=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2025/10/alumnos_varados.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>Relatos de estudiantes de 6to año de la Orientación en Comunicación del Colegio Ayres del Cerro. Los mismos se trabajaron en el Taller de Producción en Lenguajes coordinado por la profesora  Gabriela Ballarre.]]>
                </summary>
                                                <category term="la-ciudad" label="La Ciudad" />
                                <updated>2025-11-13T14:50:03+00:00</updated>
                <published>2025-10-12T03:17:00+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            El vestido rojo de la abuela
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.eleco.com.ar/la-ciudad/el-vestido-rojo-de-la-abuela" type="text/html" title="El vestido rojo de la abuela" />
        <id>https://www.eleco.com.ar/la-ciudad/el-vestido-rojo-de-la-abuela</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[El Eco de Tandil]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.eleco.com.ar/la-ciudad/el-vestido-rojo-de-la-abuela">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/RlxeO6WM2iRQjgLrYroCBQItZuM=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2025/10/vestido_rojo.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>(Los nombres de las personas mencionadas en esta crónica fueron modificados para resguardar su intimidad).</p><p>La casa de mi abuela siempre olía a pan casero y a nostalgia. En su ropero había un rincón sagrado: un vestido rojo, guardado en una bolsa de tela, que nunca se usaba pero jamás se tiraba. Desde que tengo memoria, ese vestido fue un misterio. Y esta es la historia que descubrí detrás de él.</p><p>Todo empezó un domingo de invierno, mientras ayudaba a mi abuela Clara a ordenar su habitación. Al sacar una caja polvorienta del ropero, ella se detuvo en seco y me dijo: “Ese no lo abras todavía”. Y, claro, eso fue suficiente para que mis ganas explotaran. Unos días después, en una charla más tranquila, le pregunté por el vestido rojo. Su mirada se perdió por unos segundos, como si viajara en el tiempo. Me contó que ese vestido fue el que usó la última vez que vio a su hermana Isabel, antes de que emigrara a España en los años 70.</p><p>La historia que siguió parecía sacada de una novela: mi abuela y su hermana eran inseparables, pero un malentendido familiar las distanció. En una fiesta de fin de año, ambas usaron un vestido muy parecido. La gente comenzó a compararlas, y lo que empezó como un chiste terminó en una discusión tan fuerte que Isabel decidió irse del país. Nunca volvieron a verse en persona. Solo hubo algunas cartas al principio, luego silencio.</p><p>El vestido quedó como símbolo de esa noche: el último momento juntas, el recuerdo intacto. “Nunca pude tirarlo”, me dijo mi abuela, acariciando la tela. “Es lo único que me quedó de ella”. Para confirmar lo que me contaba, busqué entre sus cartas antiguas y encontré una de Isabel, con sello español, donde le pedía perdón y decía que, aunque no se animaba a volver, pensaba en ella cada día.</p><p>Ese vestido rojo no es solo una prenda. Es un pedazo de historia familiar, una herida abierta y un puente entre dos hermanas que el orgullo separó. Hoy sigue guardado en su ropero, como un recordatorio silencioso de lo que fue y de lo que todavía puede sanar.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/RlxeO6WM2iRQjgLrYroCBQItZuM=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2025/10/vestido_rojo.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>Relatos de estudiantes de 6to año de la Orientación en Comunicación del Colegio Ayres del Cerro. Los mismos se trabajaron en el Taller de Producción en Lenguajes coordinado por la profesora  Gabriela Ballarre.]]>
                </summary>
                                                <category term="la-ciudad" label="La Ciudad" />
                                <updated>2025-10-05T03:01:21+00:00</updated>
                <published>2025-10-05T03:00:00+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Del barco a mi casa
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.eleco.com.ar/la-ciudad/del-barco-a-mi-casa" type="text/html" title="Del barco a mi casa" />
        <id>https://www.eleco.com.ar/la-ciudad/del-barco-a-mi-casa</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[El Eco de Tandil]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.eleco.com.ar/la-ciudad/del-barco-a-mi-casa">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/hw8ZMuzZpjrNc-JbVma0uIVsD2A=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2025/09/alumnos_joaquin_tenaglia_1.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Por: Joaquín Tenaglia</p><p>Mi abuela Marisa Álvarez nació en 1942 en la ciudad de León, en España. Su infancia estuvo marcada por las consecuencias de la Guerra Civil Española, que había terminado unos años antes pero que todavía dejaba muchas dificultades. Cuando tenía apenas siete años, en 1949, tuvo que dejar su país y subirse a un barco junto con su hermano para viajar a la Argentina.</p><p>La verdad es que pensar en eso me sorprende un montón, porque hoy a esa edad apenas estás en la primaria, y ella ya estaba enfrentando un viaje larguísimo y lleno de cambios. No era como viajar en avión, era un barco que tardaba semanas y en el que todo era nuevo, distinto y hasta un poco incierto.</p><p>Cuando llegaron, se instalaron en Buenos Aires, en Temperley, y ahí empezaron a armar una vida diferente, lejos de su tierra natal. Al poco tiempo, su mamá volvió a España, mientras que ella y su hermano se quedaron acá. Eso significó que desde muy chicos tuvieron que aprender a arreglárselas en un lugar distinto, con nuevas costumbres y rodeados de otra cultura.</p><p>Esa experiencia marcó a mi abuela para siempre, porque aunque ella se crio en la Argentina, nunca perdió del todo sus raíces españolas. Creció mezclando recuerdos de su infancia en León con la vida que construyó en Temperley. Y al mismo tiempo, esa decisión de venirse cambió también la historia de mi familia, porque gracias a ese viaje hoy estamos todos acá.</p><p>Con los años, estudiando, conoció a quien sería mi abuelo Raúl Tenaglia. Se pusieron de novios y más tarde se mudaron a Rauch, un pueblo tranquilo donde formaron su familia: allí nacieron mi papá y mi tío.</p><p>Pasó el tiempo, y en Rauch mi papá Miguel conoció a mi mamá Natalia. Estuvieron juntos un tiempo y decidieron mudarse a Buenos Aires. Ahí, en 2007, nací yo, y unos años más tarde, en 2013, llegó mi hermano.</p><p>Finalmente, en 2017, mis papás tomaron la decisión de mudarse a Tandil. Querían un lugar más tranquilo para estar en familia y empezar una nueva etapa. Desde entonces vivimos acá, ese viaje que comenzó con una gran historia y una difícil decisión atrás, de una u otra manera formó lo que tenemos hoy.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/hw8ZMuzZpjrNc-JbVma0uIVsD2A=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2025/09/alumnos_joaquin_tenaglia_1.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>Relatos de estudiantes de 6to año de la Orientación en Comunicación del Colegio Ayres del Cerro. Los mismos se trabajaron en el Taller de Producción en Lenguajes coordinado por la profesora  Gabriela Ballarre.]]>
                </summary>
                                                <category term="la-ciudad" label="La Ciudad" />
                                <updated>2025-09-28T03:00:19+00:00</updated>
                <published>2025-09-28T03:00:00+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Una estancia, cuatro generaciones, una historia
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.eleco.com.ar/la-ciudad/una-estancia-cuatro-generaciones-una-historia" type="text/html" title="Una estancia, cuatro generaciones, una historia" />
        <id>https://www.eleco.com.ar/la-ciudad/una-estancia-cuatro-generaciones-una-historia</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[El Eco de Tandil]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.eleco.com.ar/la-ciudad/una-estancia-cuatro-generaciones-una-historia">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/BDIPmpubLcSGoyeynmCtldR2ZA0=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2025/09/evangelina_otero.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Evangelina Otero.</p><p>Todo comenzó en 1963, cuando la familia Arbilla decidió comprar el campo La Florida, en la zona de El Chaltén, Santa Cruz. Lo que parecía ser un nuevo proyecto de vida y de trabajo, pronto se vería atravesado por los vaivenes de la historia y los conflictos limítrofes de la región.</p><p>Un tiempo después de su llegada, un episodio inesperado marcó para siempre la memoria familiar. Carabineros chilenos se presentaron en el puesto de la estancia e izaron la bandera de su país en el mástil donde flameaba la argentina. Mi bisabuelo, Ricardo Arbilla, se acercó al lugar a hablar con los chilenos para que se retiraran, ellos le propusieron un acuerdo el cual Ricardo rechazó. Luego se fue a un campo vecino a hablar con autoridades para notificar el episodio. Esa denuncia derivó en un enfrentamiento en el que perdió la vida un carabinero.</p><p>El destino de la estancia cambió de golpe. El gobierno argentino decidió expropiar las tierras para establecer allí una avanzada del ejército y gendarmería.</p><p>Para 1965 la familia decidió marcharse y durante largos años se instalaron en otros puntos de la provincia.</p><p>Mi abuelo, Alberto Arbilla, nunca dejó de soñar con el regreso. Cada recuerdo en La Florida mantenía la esperanza de recuperar aquello que sentía parte de él.</p><p>Finalmente en 1986, luego de trámites interminables, contratiempos y con apenas una ocupación provisoria que luego se transformaría en título de propiedad, la familia pudo volver a tener en sus manos una parte del campo, que Alberto llamaría Ricanor, por Ricardo, su padre y Norma, su hermana.&nbsp; &nbsp;</p><p>Fue mucho más que un acto administrativo. Era una historia, un lugar en el mundo.</p><p>La intensidad del momento marcó a todos, especialmente a mi madre, Roxana, quien decidió escribir todo lo que había sucedido, solo para tener un recuerdo en el futuro. Aunque luego su propósito sería rendirle un homenaje a su padre, quien tuvo la oportunidad de leer tan solo un borrador de los hechos. No fue solo un tributo, sino también dejar testimonio de lo que se vivió, se sufrió y de lo que se logró, para que nadie olvide.</p><p>Hoy, cuatro generaciones después, Ricanor sigue siendo un espacio cargado de historia y significado. Es símbolo de memoria, resistencia e identidad familiar.</p><p>Es un lugar que aún se disfruta, que abre sus paisajes al presente pero que, al mismo tiempo, guarda en cada rincón las huellas de un pasado que no debe perderse.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/BDIPmpubLcSGoyeynmCtldR2ZA0=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2025/09/evangelina_otero.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Relatos de estudiantes de 6to año de la Orientación en Comunicación del Colegio Ayres del Cerro. Los mismos se trabajaron en el Taller de Producción en Lenguajes coordinado por la profesora  Gabriela Ballarre.]]>
                </summary>
                                                <category term="la-ciudad" label="La Ciudad" />
                                <updated>2025-09-21T04:00:20+00:00</updated>
                <published>2025-09-21T04:00:00+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            “El corazón que encontró refugio en la casa de al lado”
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.eleco.com.ar/la-ciudad/el-corazon-que-encontro-refugio-en-la-casa-de-al-lado" type="text/html" title="“El corazón que encontró refugio en la casa de al lado”" />
        <id>https://www.eleco.com.ar/la-ciudad/el-corazon-que-encontro-refugio-en-la-casa-de-al-lado</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[El Eco de Tandil]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.eleco.com.ar/la-ciudad/el-corazon-que-encontro-refugio-en-la-casa-de-al-lado">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/oD-nyloY8XI_pU9N1KYsTL11UDE=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2025/09/aldana_rolando.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Por: Aldana Rolando</p><p>Si cierro los ojos e imagino la infancia de mi mamá, veo a una nena de pelo lacio y mirada seria, demasiado madura para su edad. La vida le arrebató a sus papás muy pronto, pero también le regaló una familia distinta: una vecina llamada Chicha que, sin ser de su sangre, se convirtió en su refugio. Allí aprendió que el amor no siempre se da con besos, sino con una mesa servida, ropa limpia y la disciplina de cada día.</p><p>A los cuatro años, Silvia perdió a su madre, Adela Emilia. Mi abuelo, Rómulo Atilio Corbeto, quedó solo con cinco hijos y no supo qué hacer. Los repartió entre familiares y vecinos. Silvia se quedó en casa de Chicha, junto con su hermana mayor Elsa. Su hermano Marcelo se fue a Cerro Leones con Irene, media hermana de su mamá. Nancy se quedó con una tía paterna. Y la más chica, Ana, de apenas un año, fue quien más estuvo entre distintos parientes, hasta terminar con Marcelo e Irene.</p><p>Los hermanos crecieron separados y los encuentros eran un regalo poco frecuente, cada dos meses, o a veces pasaban hasta un año entero sin verse. Esa distancia los marcó, pero también les enseñó a valorar cada abrazo y cada verano juntos.</p><p>La convivencia en lo de Chicha no fue fácil. La rutina empezaba temprano. A esa hora en la que lo único que se escuchaba era la radio, ya había que estar de pie y listo para el día. Chicha, con su carácter firme y su voz siempre un poco más alta de lo necesario, se encargaba de que nadie olvidara que en esa casa se cumplían reglas. Ella no era de mimos ni de palabras dulces, pero sí de reglas claras. A Silvia le enseñó a cocinar, a lavar, a estudiar, a mantener la ropa impecable. No les faltaba un plato de comida ni un techo, pero sí gestos de cariño. No había un “¿cómo te fue?” al volver de la escuela ni un beso de buenas noches. Era un hogar ordenado, correcto, pero frío. La rutina en la casa de Chicha y José empezaba temprano.</p><p>El único respiro llegaba en las vacaciones, cuando Silvia podía ir a la casa de Irene y reencontrarse con sus hermanos. Ahí todo era distinto, había juegos, risas y hasta malas palabras sin retos. Y ahí sí llegaban los Reyes Magos con regalos sencillos pero llenos de amor, algo que la pobreza y la seriedad de Chicha nunca permitieron. Para Silvia, esos veranos eran una caricia al alma, el único momento en que podía sentirse una nena de verdad.</p><p>A los ocho años, la vida volvió a moverla de lugar. Se fue con Chicha y su marido a vivir a Juárez por dos años. Allí no la pasó bien, sufrió situaciones incómodas, soledad, la falta de sus hermanos y el silencio de no poder decir lo que sentía le pesaban demasiado. Recién a los diez volvió a Tandil para terminar la primaria. Pero su infancia ya había cambiado de rumbo.</p><p>A los once años empezó a trabajar cuidando niños. Ese fue su primer empleo y el inicio de una vida adulta adelantada. La escuela quedó en segundo plano, porque no podía con todo. De grande intentó retomar los estudios, pero solo pudo hasta los dieciséis, ya que nació su primer hijo y las responsabilidades crecieron aún más.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p><p>La infancia de mamá estuvo marcada por la disciplina, el trabajo y el silencio, pero también por la fuerza y la resiliencia. No tuvo besos ni abrazos cotidianos, pero sí aprendizajes que la acompañaron toda la vida. Hoy, cuando recuerda a Chicha, no lo hace con rencor porque sabe que, sin ella, quizá no habría tenido un techo ni una mesa servida. La familia no siempre se hereda, a veces se construye con quienes eligen quedarse a tu lado.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/oD-nyloY8XI_pU9N1KYsTL11UDE=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2025/09/aldana_rolando.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Relatos de estudiantes de 6to año de la Orientación en Comunicación del Colegio Ayres del Cerro. Los mismos se trabajaron en el Taller de Producción en Lenguajes coordinado por la profesora  Gabriela Ballarre.]]>
                </summary>
                                                <category term="la-ciudad" label="La Ciudad" />
                                <updated>2025-09-19T10:25:03+00:00</updated>
                <published>2025-09-07T03:00:00+00:00</published>
    </entry>
    </feed>